Hoy recuerdo que fue un 19 de diciembre de 2016
cuando comencé este viaje por las redes. Como católico quise abrir este espacio
para compartir lo que el Espíritu Santo me iba sugiriendo cada día. Mi meta era
compartir un blog cada día con ustedes, los que durante todo un año me han leído.
Y aunque no fue posible, por momentos de enfermedad y del huracán María
escribir todos los días, hoy doy gracias al Señor que me permitió completar en un
año los 365 blogs que había pensado.
En aquel
primer blog delineaba el proyecto al que me lanzaba enmarcándolo en La Palabra
de Vida Eterna que pronunció el mismo Cristo,
por quien todo fue hecho, el Verbo que se hizo Hombre para unirnos a Lo Eterno, Al Absoluto, Al Misterio.
Por eso el nombre de Ser
católico es para el blog pues ser católico es ser parte de todo EL
Universo, que por supuesto incluye a todos los seres humanos, de toda
raza, religión o lengua. Porque Ser católico es ser
piedras que forman El Cuerpo visible e invisible que vive en Espíritu y Verdad y que
manifiestan con sus palabras y obras la Ley del Amor que Cristo enseñó.
Y si eres católico debes sobre todo:
Ø Cumplir la Ley de Dios
Ø Ser Camino
Ø Ser Justo
Ø Buscar la Verdad
Ø Ser Compasivo
Ø Ser Servicial
Ø Ser Instrumento de Paz
Ø Ser Bondadoso
Ø Ser Agradecido
Ø Saber Perdonar
Ø Saber Escuchar
Ø Ser Humilde
Ø Ser Generoso
Ø Cuidar el Ambiente
Ø Ser Paciente
Ø Defender la Vida
Gracias por su compañia y que Jesús les siga colmando de Su Vida, vida en abundancia
No hay comentarios.:
Publicar un comentario