miércoles, 8 de julio de 2026

#3111- No tengan miedo

 No tengan miedo

(primera parte)

 En su Carta Encíclica “Magnifica humanitas”, el Papa León XIV nos habla en su introducción, en el No. 7,  sobre dos imágenes bíblicas que el pone como respuestas a cómo vivir con responsabilidad en la era de la IA (Inteligencia Artificial)

La primera es la imagen de la Torre de Babel (Gen 11,1-9).donde los hombres querían asegurarse estabilidad y poder. “La empresa parece imponente: una sola lengua, una sola tecnología, una sola dirección. Sin embargo, el proyecto esconde un profundo engaño: es una obra concebida sin referencia a Dios, sustentada por una uniformidad que elimina la diversidad y que, en lugar de la comunión, elige la homogeneización”.

Entonces “ […] la comunicación se rompe, las lenguas se confunden y los seres humanos no se comprenden. El resultado no es la unidad, sino la dispersión.[…] su pretensión de autosuficiencia sacrifica la dignidad de las personas en aras de la eficiencia y aspira alcanzar al cielo sin la bendición de Dios”.

La segunda imagen que presenta el Papa es la de Nehemias (Neh 1-2), un judío al servicio del rey persa Artajerjes y, que ante el desastroso estado de la ciudad de sus padre intercede por el pueblo. “Antes de actuar, ayuna, reza[…]No impone soluciones desde lo alto. Convoca a las familias, confía a cada uno un tramo de muralla para reconstruir, escucha los temores, coordina los esfuerzos y hace frente a las oposiciones[…] la ciudad renace, no gracias a la iniciativa de una sola persona, sino a través de una responsabilidad compartida de todo el pueblo: sacerdotes, artesanos, jefes de familia, mujeres y jóvenes. Es una obra que tiene a Dios en el centro y reconstruye los vínculos incluso antes que las piedras. La antigua Jerusalén recupera así un lenguaje común, no el de la uniformidad, sino el de la comunión: la armonía que nace cuando cada uno asume su parte y todo el pueblo reconoce que su fuerza viene del Señor“.

(Trabajemos para que tanto en la Iglesia como en el mundo prevalezca la unidad en comunidad)

WQN 2026

martes, 7 de julio de 2026

#3110- Oraciones para el día

 ORACIONES PARA EL DÍA

Para un católico debe ser obligada la comunicación constante con su Dios, desde que se levanta  hasta que se va a dormir. Y si no conoce o no hace la Liturgia de las Horas (Laudes, Intermedia, Vísperas y Completas), puede acudir a la oración del pueblo de Dios, Los Salmos.

He aquí varios versículos de salmos que podemos utilizar y hasta memorizar por su sencillez:

 

Salmo 142, 8-10

 Hazme sentir tu amor cada mañana, que yo confió en ti;

indícame el camino a seguir., porque a ti dirijo mi oración.

Líbrame de mis enemigos, Señor, que me refugio en ti;

enséñame a cumplir tu voluntad, pues tu eres mi Dios;

que tu buen espíritu me conduzca por el camino recto.

 

Salmo 62, 2-6

!Oh Dios, tu eres mi Dios, desde el amanecer te deseo,

estoy sediento de ti, a ti te anhelo

en una tierra sedienta, reseca, sin agua.

Quisiera contemplarte en tu templo, ver tu poder y tu gloria.

Tu amor vale más que la vida, te alabaran mis labios;

te bendeciré mientras viva, hacia a ti levanto mis manos.

Me saciaré como en un banquete espléndido,

y mi boca te alabara con alegría.

 

Salmo 62, 7-9

En mi lecho me acuerdo de ti, en ti medito durante la noche,

porque tu has sido mi ayuda,

y a la sombra de tus alas grito alegremente.

Estoy unido a ti, tu brazo me sostiene.

 (Claro que la mejor oración es la que manifestamos constantemente obrando con amor en todo momento, ofreciéndole al Señor todas las alegrías y también las penas.

Oremos al Señor. Buen día para todos y todas.)

WQN

2017

lunes, 6 de julio de 2026

#3109- La oracion

 La oración 

Marcos 6, 7-15

"La oración es una actividad constante y espontanea en muchas personas aunque no vayamos al templo ni a misa dominical. Sin duda, también oran las personas que profesan una religión distinta de la nuestra. Ordinariamente no rezamos para informar a Dios de un problema que estamos sufriendo. Dios conoce todas nuestras necesidades y angustias. No rezamos para hacer a Dios mas bondadoso gracias a nuestro rezo. El es amor. Es bondadoso siempre y sin limites. 

¿Para que rezamos entonces?: rezamos para dejarnos invadir del proyecto de Dios en el mundo. Para dejarle actuar en nosotros su proyecto de vida. Para hacer su voluntad...Ese proyecto esta incluido en la plegaria que El nos dio. Primero cambiar el nombre de Dios. Llamarle Papa-Mama y con la vida proclamar que ese nombre es santo. Luego abrirnos a su proyecto: ese reino de vida, ese pan compartido, ese perdón sin reservas y quedar libres de los ídolos del mundo."

(Esa es la promesa de nuestro Dios.)

Tomado del Diario Bíblico Claretiano 2019

domingo, 5 de julio de 2026

#3108-El poder, el placer y el tener

 Décimo cuarto domingo del Tiempo Ordinario

Zacarías nos deja una profecía que vale la pena recordar siempre. El dominio del Señor no se basará en armamentos ni en acuerdos políticos que juegan con la vida humana, sino en la promoción y proclamación de la paz. No hablamos de una “pax romana” sostenida por la opresión, sino de una paz que nace de la conversión personal y social, orientada a la solidaridad, la justicia, el amor y la fraternidad. Sabemos que ese Rey ya está entre nosotros, por eso podemos gritar de júbilo mientras nos comprometemos a mantenernos fieles a su Causa.

Sin embargo, es importante tener presente algo fundamental: cuando Pablo se refiere a “bajos instintos”, solemos pensar en términos morales, especialmente sexuales. ¡Ojo! No solo eso son bajos instintos. Debemos tener en cuenta tres grandes tentaciones: el afán de poder, de placer y de tener, las mismas que Jesús enfrentó antes de comenzar su misión. Estos tres instintos obstruyen nuestro camino en la configuración con Jesús y, por lo tanto, frenan la construcción del Reino. De los tres, el afán de poder es el más dañino, ya que nos lleva a creer que estamos por encima de los demás, destruyendo la fraternidad que Dios soñó desde el principio y, en última instancia, nos destruye a nosotros mismos.

¿Somos capaces de ver la sencillez y, al mismo tiempo, la profundidad del mensaje de Jesús? Los tres bajos instintos son los que tienen al mundo de cabeza, alejándonos de los valores de vida y glorificando los antivalores que surgen de ellos.

Cuando nos dejamos llevar por estos instintos, no solo no somos felices, sino que acabamos agotados y agobiados, arrastrando a los demás con nosotros. En lugar de renovarnos, nos consumimos. Por eso, es urgente recordar que podemos ir a Jesús, cargar con nuestra cruz como Él, pero no sin Él. Él nos invita a descansar en su compañía mientras construimos el Reino. ¡No desfallezcamos en esta misión, sigamos adelante con confianza!

Diario Bíblico Claretiano 2026

sábado, 4 de julio de 2026

#3107- Las promesas del Señor

 Las promesas del Señor se cumplirán, pero también debemos estar dispuestos a formar parte de su cumplimiento. Por ejemplo, si le pedimos a Dios un trabajo y Él toca el corazón de quienes pueden ofrecérnoslo, lo mínimo que debemos hacer es ir a buscarlo. Así veremos cambiar nuestra situación. Luego, debemos cuidar ese trabajo como un regalo de Dios, esforzándonos por mantenerlo y hacerlo lo mejor posible. Si sabemos que los planes del Señor son mejores que los nuestros, lo lógico es ajustar los nuestros a los suyos. ¡Manos a la obra! Esta forma de pensar es como el vino nuevo en odres nuevos: si queremos algo nuevo en nuestra vida, debemos estar listos para vivir esa novedad con frescura. Como dice el refrán: “Si seguimos haciendo lo mismo de la misma manera, obtendremos los mismos resultados”.

Diario Bíblico Claretiano 2026

viernes, 3 de julio de 2026

#3106- Cumplir la Ley

 Cuando decimos que Ser católico es "cumplir la Ley de Dios" nos referimos a esa Ley del Amor que Cristo resumió en dos mandatos: Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo. Una Ley que Yahvé había enseñado al pueblo de Israel por medio de Los Diez Mandamientos y que Cristo vino a perfeccionar dándole un espíritu más allá de la letra. Y no podía ser de otra manera, pues como nos dice San Juan en su evangelio, Dios es Amor. Por eso ahora el prójimo nos solo es el de mi raza o pueblo sino todos con los que nos tropecemos, sean amigos o enemigos. De ahí se deducen todas las demás virtudes y actitudes del católico. San Pablo nos lo presenta en su cantar al amor (1 Corintios 13,4-7):


El amor es paciente y bondadoso,
no tiene envidia
ni orgullo ni arrogancia.
No es grosero ni egoísta,
no se irrita ni es rencoroso;
no se alegra de la injusticia, 
sino que encuentra
su alegría en la verdad.
Todo lo disculpa, todo lo cree,
todo lo espera, todo lo soporta. 


  
Y porque el amor de Dios no termina jamás y es sobre todo un Amor Misericordioso,  los católicos tenemos que continuar compartiendo ese amor misericordioso. Para hacerlo practiquemos con verdadera entrega todas las obras de misericordia materiales y espirituales: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, acoger al forastero, asistir al enfermo, visitar a los presos, enterrar a los muertos; dar consejo al que lo necesita, enseñar al que no sabe, corregir al que yerra, consolar al triste, perdonar las ofensas, soportar con paciencia a las personas molestas y orar por los vivos y por los difuntos.

WQN 2020

miércoles, 1 de julio de 2026

#3105- Busca el bien

 ¿En qué consiste buscar el bien y no el mal según Amós? Básicamente, en “restablecer el tribunal de justicia”. Como buen profeta, Amós pone el énfasis en la justicia social, la fraternidad y la solidaridad, construyendo un mundo según el sueño de Dios. ¡Y qué directo es su mensaje! Las liturgias y fiestas sagradas de poco sirven si el pueblo muere de hambre por la corrupción y los mezquinos intereses de los poderosos, tanto en su tiempo como en el nuestro. La clave está en entender que la justicia social es tan importante como la moral personal y la vida espiritual. El Evangelio nos muestra un poder que supera cualquier demonio que quiera destruir a las personas o a la sociedad. La capacidad de amar de Jesús y su habilidad para desenmascarar el mal es parte de su ser profético, y también del nuestro, como lo fue para los verdaderos profetas. Este poder expulsa el mal para abrir paso a lo urgente: la paz, el amor, el servicio y la solidaridad.

Diario Bíblico 2026