Reflexiones de un laico 72
Eclesiástico 11
1 La sabiduría del humilde le hace erguir la frente, y lo hace sentar en medio de los poderosos.
2 No alabes a un hombre por su buena presenciani desprecies a nadie por su aspecto.
3 La abeja es pequeña entre los animales que vuelan, pero lo que produce es más dulce que todo.
4 No te gloríes de la ropa que te cubreni te enorgullezcas en los días de gloria,porque las obras del Señor son admirables y están ocultas a los ojos de los hombres.
5 Muchos tiranos se sentaron en el suelo y el que menos lo pensaba se ciñó la diadema.
6 Muchos potentados se hundieron en el deshonor
y hombres ilustres cayeron en manos de otros.
7 No censures antes de averiguar: reflexiona primero, y luego reprocha.
8 No respondas antes de escuchar y no interrumpas cuando otro habla.
9 No discutas sobre lo que no te corresponde
ni te entrometas en las disputas de los pecadores.
10 Hijo mío, no pretendas hacer demasiadas cosas:si lo haces, no quedarás libre de culpa.
Si pretendes demasiado, no lo alcanzarás y aunque quieras huir, no escaparás.
11 Hay quien se esfuerza, se fatiga y se apura,y tanto más desprovisto se ve.
12 Otro es débil, necesitado de ayuda,falto de fuerza y lleno de privaciones;
pero el Señor lo mira con bondad y lo levanta de su humillación;
13 el Señor le hace erguir la frente y muchos quedan maravillados a causa de él.