6 de Abril del 2026
En Octava de Pascua
San Ceferino Agostini (1896)
Hch 2,14.22-33: Dios resucitó Jesús
Sal 16: «Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti»
Mt 28,8-15: «Vayan a Galilea; allí me verán»
Las mujeres se alejaron rápidamente del sepulcro, llenas de miedo y gozo, y corrieron a dar la noticia a los discípulos.
9Jesús les salió al encuentro y les dijo: ¡Alégrense! Ellas se acercaron, se abrazaron a sus pies y se postraron ante él.
10 Jesús les dijo: No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, donde me verán.
11Mientras ellas caminaban, algunos de la guardia fueron a la ciudad y contaron a los sumos sacerdotes todo lo ocurrido.
12 Éstos se reunieron a deliberar con los ancianos y ofrecieron a los soldados una buena suma
13 encargándoles: Digan que durante la noche, mientras ustedes dormían, llegaron los discípulos y robaron el cadáver.
14 Si llega la noticia a oídos del gobernador, nosotros lo tranquilizaremos para que no los castigue.
15 Ellos aceptaron el dinero y siguieron las instrucciones recibidas. Así se difundió ese cuento entre los judíos hasta el día de hoy.
Comentario
El discurso de Pedro en los Hechos de los Apóstoles muestra que la alegría de la Resurrección no esconde la denuncia profética. Al contrario, esa alegría destaca la violencia cometida contra Jesús y señala a los responsables de su muerte. Mateo, en su Evangelio, también denuncia la corrupción de los líderes religiosos, quienes sobornan y difunden mentiras sobre la Resurrección. A pesar de todo, Jesús resucitado se aparece a las mujeres, llenándolas de paz. Las envía como apóstoles de la Buena Nueva para anunciarla a los discípulos. Este envío abre un horizonte esperanzador para una Iglesia que, durante siglos, ha marginado a las mujeres. Hoy, el Espíritu impulsa una Iglesia más sinodal e incluyente, tocando el corazón de las nuevas generaciones. ¿Dónde te encuentras tú en este relato?
Diario Bíblico Claretiano 2026