domingo, 31 de mayo de 2026

#3074- Santísima Trinidad

 Los textos de hoy nos invitan a reflexionar sobre la Alianza como la máxima expresión del amor y compromiso de Dios con su pueblo. Este lazo, que se desarrolla a lo largo de la historia de la salvación, encuentra su culminación en Jesús. En Él, Dios revela la plenitud de su voluntad y nos ofrece un modelo perfecto de humanidad. Jesús no solo cumple la promesa de la Alianza, sino que nos muestra lo que significa ser plenamente humanos, viviendo en coherencia total con la voluntad de Dios.

La primera lectura, tomada del libro del Éxodo, destaca la paciencia y misericordia de Dios. A pesar de las constantes faltas de su pueblo, Él sigue siendo fiel. Moisés intercede por ellos, y en ese encuentro con Dios descubrimos un Creador compasivo y lento para la ira. Esta fidelidad anticipa lo que se verá plenamente en Jesús: un amor que nunca se rinde, incluso cuando fallamos.

En la segunda lectura, Pablo exhorta a los Corintios a vivir en paz y comunión, reflejando la unidad y el amor que Dios nos ha mostrado en Cristo. Nos invita a conformar nuestra vida al ejemplo de Jesús, quien nos enseña que la verdadera humanidad se vive en la entrega generosa y el amor incondicional. La Alianza no es solo un pacto legal, es una relación que debemos vivir cada día, en nuestras decisiones y acciones concretas.

El Evangelio de Juan subraya que Jesús es la plenitud de todo lo que Dios ha querido comunicarnos. En Él, Dios nos da la revelación completa de su amor y su plan para la humanidad. Su vida y enseñanzas nos muestran qué significa ser humano a los ojos de Dios: vivir en amor, justicia y verdad. Jesús es el ejemplo perfecto de una vida en comunión con Dios, una humanidad que responde al amor divino con fe y obediencia.

Así, Jesús no es solo la plenitud de la Alianza, sino también el modelo de humanidad que Dios quiere para nosotros. ¿Estamos dispuestos a seguir su ejemplo y vivir según el plan de Dios?

Diario Bíblico Claretiano 2026

sábado, 30 de mayo de 2026

#3073- Himno de laudes

 Himno de laudes


Bello es el rostro de la luz, abierto

sobre el silencio de la tierra; bello

hasta cansar mi corazón, Dios mío.


Un pájaro remueve la espesura

y luego, lento, en el azul se eleva,

y el canto le sostiene y pacifica.


Así mi voluntad, así mis ojos

se levantan a ti; dame temprano

la potestad de comprender el día.


Despiértame, Señor, cada mañana,

hasta que aprenda a amanecer, Dios mío,

en la gran luz de la misericordia. Amén.

viernes, 29 de mayo de 2026

#3072- La Palabra nos habla 166

 La Palabra nos habla 166

¿Qué dice la Palabra en 1Pe 4,7-13?

...Sed, pues, moderados y sobrios, para poder orar. Ante todo, mantened en tensión el amor mutuo, porque el amor cubre la multitud de los pecados. Ofreceos mutuamente hospitalidad, sin protestar. Que cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás, como buenos administradores de la múltiple gracia de Dios. El que toma la palabra, que hable palabra de Dios. El que se dedica al servicio, que lo haga en virtud del encargo recibido de Dios. Así, Dios será glorificado en todo, por medio de Jesucristo, a quien corresponden la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén...

¿Qué me dice la Palabra?

Nos habla de cómo ha de manifestarse el Espíritu Santo en los consagrados al Señor. Así daremos gloria a Dios.

jueves, 28 de mayo de 2026

#3071- Himno de laudes

 Himno de laudes


Cantan tu gloria, Cristo Sacerdote,

los cielos y la tierra:

a ti que por amor te hiciste hombre

y al Padre como víctima te ofrendas.


Tu sacrificio nos abrió las puertas,

de par en par, del cielo;

ante el trono de Dios, es elocuente

tu holocausto en la cruz y tu silencio.


Todos los sacrificios de los hombres

quedaron abolidos:

todos eran figuras que anunciaban

al Sacerdote eterno, Jesucristo.


No te basta el morir, que quieres darnos

alimento de vida:

quedarte con nosotros y ofrecerte

sobre el altar: hacerte eucaristía.


Clavado en cruz nos miras, te miramos,

crece el amor, la entrega.

Al Padre, en el Espíritu, contigo,

eleva nuestro canto y nuestra ofrenda. Amén.

miércoles, 27 de mayo de 2026

#3070- La Palabra nos habla 165

 La Palabra nos habla 165

¿Qué dice la Palabra en 1 Pedro (1,18-25)?

Ya sabéis con qué os rescataron de ese proceder inútil recibido de vuestros padres: no con bienes efímeros, con oro o plata, sino a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto ni mancha, previsto antes de la creación del mundo y manifestado al final de los tiempos por vuestro bien. Por Cristo vosotros creéis en Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio gloria, y así habéis puesto en Dios

vuestra fe y vuestra esperanza. Ahora que estáis purificados por vuestra obediencia a la verdad y habéis llegado a quereros sinceramente como hermanos, amaos unos a otros de corazón e intensamente...

¿Qué me dice la Palabra?

Que Dios,  para salvarnos entregó a su Hijo a una muerte de Cruz y por Su sangre nos liberó del pecado y nos dió vida eterna. 

El mayor agradecimiento por este amor es que nosotros nos amemos unos a otros del mismo modo, entregando nuestras vidas al servicio de los demás.

martes, 26 de mayo de 2026

#3069- La Palabra nos habla 164

 La Palabra nos habla 164

¿Qué dice la Palabra en 1Pedro 1,10-16?

...El que os llamó es santo; como él, sed también vosotros santos en toda vuestra conducta, porque dice la Escritura: «Seréis santos, porque yo soy santo.»...

¿Qué me dice la Palabra?

Que el Señor al llamarnos a su misión nos ha santificado por medio de Su Espíritu. Cuidemos esa santidad todos los días de nuestra vida.

domingo, 24 de mayo de 2026

#3068- Pentecostés

 Oficio de lecturas 

San Ireneo, Obispo y doctor de la Iglesia

Contra los herejes 3, 17, 1-3

"...el Señor prometió que nos enviaría aquel Defensor que nos haría capaces de Dios. Pues, del mismo modo que el trigo seco no puede convertirse en una masa compacta y en un solo pan, si antes no es humedecido, así también nosotros, que somos muchos, no podíamos convertirnos en una sola cosa en Cristo Jesús, sin esta agua que baja del cielo. Y, así como la tierra árida no da fruto, si no recibe el agua, así también nosotros, que éramos antes como un leño árido, nunca hubiéramos dado el fruto de la vida, sin esta gratuita lluvia de lo alto.

Nuestros cuerpos, en efecto, recibieron por el baño bautismal la unidad destinada a la incorrupción, pero nuestras almas la recibieron por el Espíritu..."