martes, 19 de mayo de 2026

#3063- Himno de laudes

 Himno de laudes


¡El mundo brilla de alegría!

¡Se renueva la faz de la tierra!

¡Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo!


Ésta es la hora

en que rompe el Espíritu

el techo de la tierra,

y una lengua de fuego innumerable

purifica, renueva, enciende, alegra

las entrañas del mundo.


Ésta es la fuerza

que pone en pie a la Iglesia

en medio de las plazas

y levanta testigos en el pueblo,

para hablar con palabras como espadas

delante de los jueces.


Llama profunda,

que escrutas e iluminas

el corazón del hombre:

restablece la fe con tu noticia,

y el amor ponga en vela la esperanza

hasta que el Señor vuelva.

#3062- La Palabra nos habla 163

 La Palabra nos habla 163

¿Qué dice la Palabra en Juan (17,1-11a)?

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique y, por el poder que tú le has dado sobre toda carne, dé la vida eterna a los que le confiaste. Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado sobre la tierra, he coronado la obra que me encomendaste. Y ahora, Padre, glorifícame cerca de ti, con la gloria que yo tenía que yo tenía cerca de ti, antes que el mundo existiese...

¿Qué me dice la Palabra?

Que Jesús cumplió todo lo que el Padre le había encomendado y por eso volvió a los cielos glorificado. Hagamos como El la voluntad del Padre: amar hasta entregar toda nuestra vida por los demás.

lunes, 18 de mayo de 2026

#3061-La Palabra nos habla 162

 La Palabra nos habla 162

¿Qué dice la Palabra en Juan 16,29-33?

..En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo»...

¿Qué me dice la Palabra?

Que confiemos plenamente en el Señor y El será nuestro protector y guía en nuestras luchas diarias.

domingo, 17 de mayo de 2026

#3060- La Ascensión del Señor

 17 de Mayo del 2026


Ascensión del Señor

Hechos 1,1-11: Se elevó a la vista de ellos

Salmo 47: Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas

Efesios 1,17-23: Lo sentó a su derecha en el cielo 

Mateo 28,16-20: «Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra»

La Ascensión marca el momento en que Jesús es elevado al cielo, señalando una nueva etapa en su misión. Antes de partir, instruye a los apóstoles a permanecer en Jerusalén hasta recibir el Espíritu Santo, quien les dará la fuerza para ser sus testigos “en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra”. Este mandato reafirma nuestra esencia misionera, impulsándonos a salir de nuestras zonas de confort y llevar la Buena Noticia más allá de sus fronteras. Cuando los discípulos se quedan mirando al cielo, los ángeles les invitan a bajar la mirada y comprender que el dinamismo de la encarnación y la resurrección les llama a enfrentar la realidad vivida con Jesús, superando una fe meramente espiritualista.

En la carta a los Efesios, se describe a Cristo sentado a la derecha del Padre, por encima de toda autoridad y poder. Esta imagen podría entenderse como una exaltación triunfalista, pero, desde la perspectiva de la kenosis (el vaciamiento de sí mismo que Jesús abrazó en su encarnación y pasión), comprendemos que su “poder” no es dominación, sino servicio y amor sacrificial. Jesús no ejerce poder para someter, sino para liberar y transformar desde la entrega total. Su exaltación es fruto de su abajamiento, mostrando que la verdadera autoridad divina se manifiesta en la humildad y el servicio. Así, la Iglesia, como cuerpo de Cristo, está llamada a vivir su misión desde el amor desinteresado y la solidaridad con los más vulnerables.

El Evangelio de Mateo nos lleva a Galilea, el lugar donde Jesús comenzó su ministerio. Es aquí, en las periferias, donde Jesús da el mandato misionero, recordándonos que la misión de la Iglesia inicia en los márgenes, entre las realidades más alejadas y vulnerables. Con plena autoridad, envía a sus discípulos a hacer nuevos seguidores en todas las naciones, bautizándolos y enseñándoles a cumplir sus mandamientos. La Ascensión no es una despedida, sino el comienzo de una nueva etapa, en la que la comunidad cristiana asume su misión con mayor responsabilidad. Es tiempo de madurez, en el que, guiados por el Espíritu, continuamos la obra de Cristo, confiando en su promesa: “Yo estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo”.

Diario Bíblico Claretiano 2026

sábado, 16 de mayo de 2026

#3059- En el nombre de Jesús

 6ª Semana de Pascua

San Juan Nepomuceno (1393)

Hch 18,23-28: Apolo demostraba que Jesús era el Mesías

Sal 47: «Dios es el rey del mundo» 

Jn 16,23b-28: «El Padre los quiere»

El amor de Dios no es un pase libre para cumplir deseos egoístas ni una promesa de soluciones mágicas. Pedir en el nombre de Jesús no significa evadir responsabilidades ni esperar que Dios actúe por nosotros. Su amor nos impulsa a reconocer nuestras capacidades y límites, invitándonos a colaborar activamente en su proyecto de Amor y Libertad. Dios no hace todo por nosotros; nos ha dado talentos y ha puesto personas a nuestro lado para apoyarnos. Su Providencia actúa cuando confiamos en Él y, al mismo tiempo, usamos nuestras habilidades para transformar el mundo. La oración no es un escape, sino un compromiso con su misión. ¿Estamos dispuestos a equilibrar nuestra confianza en Dios con un esfuerzo sincero y compartido en comunidad?

Diario Bíblico Claretiano 2026

viernes, 15 de mayo de 2026

#3058- San Isidro labrador

 6ª Semana de Pascua


San Isidro Labrador (1130)

Hch 18,9-18: «Muchos de esta ciudad son pueblo mío»

Sal 47: «Dios es el rey del mundo»  

Jn 16,20-23a: «Nadie les quitará la alegría»

En el día de San Isidro Labrador, patrono de los agricultores, este texto del Evangelio de Juan toma un significado especial. Jesús habla de una tristeza que se convierte en alegría, una imagen que resuena en el corazón del campesino. Quienes trabajan la tierra saben bien lo que es sembrar con esfuerzo y sacrificio, a veces en medio de dificultades y lágrimas. La siembra es un acto de fe, con la mirada puesta en la cosecha que llegará. Así como una mujer olvida el dolor del parto al ver a su hijo, el campesino olvida las dificultades al ver los frutos de su trabajo. Jesús nos promete que, aunque ahora enfrentemos tristezas, el gozo que Él nos da es tan grande que nadie podrá quitárnoslo. Es una alegría que brota del esfuerzo bien hecho y de la confianza en que, tras la siembra, siempre llega la cosecha. ¿Cómo experimentas la esperanza y la alegría en medio de los desafíos diarios? ¿Aprecias el esfuerzo del campesino?

Diario Bíblico Claretiano 2026

jueves, 14 de mayo de 2026

#3057- La Palabra nos habla 161

 La Palabra nos habla 161

¿Qué dice la Palabra en Juan 15,9-17?

...No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros.»

¿Qué me dice la Palabra?

Que tenemos una inmensa responsabilidad de dar frutos abundantes y permanecer en Aquel que nos eligió, nos redimió y nos da vida y gozó. El es nuestra esperanza y en El y su Padre confiamos. Su Espíritu Santo nos ha llenado de su Amor.

Buen día para todas y todos