sábado, 20 de junio de 2026

#3094- ¿dónde está tu corazón?

 Jesús nos invita a reflexionar sobre dónde está nuestro corazón, recordándonos que solo Dios ofrece verdadera libertad. Los ídolos del mundo —dinero, poder, seguridad material— nos esclavizan y nos dejan vacíos. En cambio, confiar en Dios, que cuida de las aves del cielo y los lirios del campo, nos libera de la ansiedad y la desesperanza. La ansiedad, ese “exceso de futuro”, y la depresión, el “exceso de pasado”, son cargas que nos aprisionan. Jesús nos llama a vivir el presente con confianza en el Padre, quien conoce nuestras necesidades. Si buscamos primero su Reino, todo lo necesario nos será dado. Vivir desde Dios es vivir en libertad, dejando que el amor, la paz y la justicia guíen nuestras acciones. ¿Te atreves a soltar tus preocupaciones y confiar en Él?

Diario Bíblico Claretiano 2026

viernes, 19 de junio de 2026

#3093-!Reflexiones de un laico 73

 Reflexiones de un laico 73

Eclesiástico 12

1Si haces el bien, mira a quién lo haces, y te darán las gracias por tus beneficios.

2 Haz el bien al hombre bueno, y tendrás tu recompensa,si no de él, ciertamente del Altísimo.

8 No es en las buenas cuando se conoce al amigo,ni en las malas se oculta el enemigo.

9 En las buenas, los enemigos se entristecen,y en las malas, hasta el amigo se aleja.

10 Nunca te fíes de tu enemigo,porque la maldad lo corroe como la herrumbre al metal:

11 aunque se haga el humilde y camine encorvado,ten mucho cuidado y está alerta contra él;

trátalo como quien pule un espejo,a ver si la herrumbre no terminó de corroerlo.

12 No lo pongas junto a ti, no sea que te derribe para ocupar tu puesto;

no lo hagas sentar a tu derecha, no sea que pretenda tu mismo sitial...

jueves, 18 de junio de 2026

#3092- La verdadera justicia

 La verdadera justicia 

1Re 21, 1-16

Mateo 5, 38-42

"Una vida sin valores morales y sin experiencia de Dios no esta capacitada      para administrar justicia. la ambición, la mentira, los sobornos tiene su raíz en la codicia: desear caprichosamente tenerlo todo, incluso lo que no necesito o no me corresponde. Cuando no estamos atentos, también las personas religiosas podemos convertirnos en cómplices de sistemas corruptos, como le sucedió a la gente respetable que se dejo sobornar por Jezabel para acusar al inocente Nabot. Ya sabemos que Dios se pone del lado de los inocentes, esperando la restitución de lo robado. El evangelio, apelando a la paz, pide que no se busque la violencia como camino de solución. Pero nunca aprueba la modorra-adormecimiento de quienes no quieren denunciar las injusticias. Una cosa es poner la otra mejilla para salvar la vida (la propia y la de otros), y otra, es decirle al opresor que haga contigo lo que quiera porque te pones a merced de lo que el quiera hacerte..."

Del Diario Biblico Claretiano 2022

miércoles, 17 de junio de 2026

#3091- Constructores de paz

 Ser católico es ser instrumento de paz. Hoy, que nuestra Iglesia celebra,como todos los años, la Jornada Mundial por la Paz, debemos cada uno de nosotros preguntarnos cuánta paz proyectamos ante los demás y al mundo: en nuestras familias, comunidades, parroquias, en nuestro país. Y como católicos debemos denunciar la fabricación de armas mortíferas de todo tipo. No se justifica por ninguna causa la venta de armas para uso personal a no ser a las autoridades de seguridad  privadas o del Estado. Menos se justifica el gasto exorbitante en ejércitos y armas de destrucción máxima cuando el ser humano tiene la capacidad de resolver las diferencias entre naciones de forma inteligente por medio de la diplomacia y de los organismos internacionales que se han creado con ese propósito. Así lo demuestran las pocas naciones, por ejemplo Costa Rica, que no cuentan con un ejército nacional, y otras muchas, que si lo tiene no es este su mayor presupuesto de gastos.


Denunciamos por esto esta inversión que lo que ha hecho es empobrecer a muchos países, que pudiendo canalizar esos dineros para cubrir las necesidades básicas de sus habitantes, lo malgastan en armamentos y ejércitos. 

Hoy oramos por la paz, una paz verdadera y permanente porque la misma esté basada en la justicia de los que sufren necesidad: necesidad de que se escuchen sus reclamos de tierra, vivienda, comida, libertad de expresar sus culturas y su religión o sus ideas.

Para ello, las naciones con más recursos tienen que comenzar de verdad a compartir lo que tienen con las más pobres y subdesarrolladas. Y esto no es solo recoger millones en Conferencias de Recaudación con mucha pompa por aquel u otro país para que finalmente se resuelva muy poco. Se necesita más compromiso y honestidad para que las raíces de la ausencia de paz en el mundo se extirpen para siempre. Se necesita practicar el amor humano hasta lo sublime del Amor de Dios.

Y es que la verdadera paz es mucho más que la ausencia de guerras, sobretodo si esta paz está fundada, como lo creen muchos lideres, en el miedo y la desconfianza. Ya por eso me armo hasta los dientes, para amedrentar al posible enemigo.

Podemos ser agentes de paz si comenzamos a concientizar sobre la necesidad de prohibir la fabricación de las armas de fuego y combatir las leyes que promueven este mercado.

Que contradicción tan grande que el hombre mate a otro hombre por puro egoísmo y nada más. En esto somos inferiores a los mismos animales. Si fuera por defender su vida se entendería un poco, pero las mas de las veces lo hace por sus propios intereses personales o nacionales.

No seamos parte de este mal de la violencia, seamos constructores de La Paz.

WQN-1enero 2017

martes, 16 de junio de 2026

#3090- Amén a sus enemigos

 Mateo (5,43-48):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: «Amarás a tu prójimo» y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.»

Comentario Diario Bíblico Claretiano 2026

Jesús desafía la lógica del “siempre se ha hecho así”, presentando una nueva forma de entender nuestras relaciones, basada en el amor. Pero no es cualquier amor, sino uno que está profundamente ligado a la justicia. Jesús no solo nos invita a amar a quienes nos aman, sino también a nuestros enemigos, lo que representa uno de los mayores desafíos para el ser humano. Amar a quienes nos han herido parece imposible. Para enfrentar esta dificultad, Jesús habla de la perfección, pero no como perfección moral, física o intelectual, sino como perfección en el amor. Lo que se le pide al cristiano es amar de manera plena, desinteresada y universal, tal como lo hace el Padre celestial. Solo un amor vivido así puede transformarnos personalmente, y también es la clave para construir un mundo más justo, basado en el perdón y la misericordia. ¿Estamos dispuestos a vivir ese amor perfecto que puede cambiar el mundo?

lunes, 15 de junio de 2026

#3089- ojo por ojo...

 En este Evangelio, Jesús nos invita a ir más allá de la ley del talión, que permitía una respuesta proporcional a la ofensa. Aunque esta ley buscaba limitar la venganza, Jesús propone un camino diferente: uno que rompa el ciclo de violencia y resentimiento. “Poner la otra mejilla” no es aceptar pasivamente abusos, sino una forma de desactivar la lógica del odio y la represalia. Es interesante recordar que, cuando Jesús fue golpeado, preguntó: “¿Por qué me golpeas?” (Juan 18,23). Con esto, Jesús nos muestra que no defiende una sumisión ciega, sino una respuesta que enfrenta la injusticia con verdad, pero sin caer en la venganza. Nos enseña a responder con dignidad y amor, buscando transformar al agresor y construir una justicia más profunda. Este pasaje nos desafía a vivir desde el perdón y la reconciliación, sanando las heridas del mundo en vez de perpetuarlas. ¿Cómo podemos hoy responder a esta llamada al amor y la justicia?

Diario Bíblico Claretiano 2026

domingo, 14 de junio de 2026

#3088- El amor de Dios

 Los textos de hoy nos invitan a contemplar la relación de amor que Dios establece con su pueblo. Tanto en la fe judía como en la cristiana, está la idea de un Dios que elige, por amor y libremente, a un pueblo para hacerlo un signo de liberación y luz para todos. En el libro del Éxodo, Dios hace una Alianza con Israel, no para encerrarlo en una identidad exclusiva, sino para que, liberado de la opresión, sea un testimonio vivo de su amor y liberación en el mundo.

En el Evangelio de Mateo, Jesús mira a la multitud con compasión, reconociéndolos como ovejas sin pastor. Este es el punto de partida de su llamado a los Doce. La elección de doce apóstoles no es casual; es un eco de las doce tribus de Israel. Jesús, al llamar a estos hombres, está continuando el llamado de Dios a Israel. Los apóstoles son enviados a anunciar la Buena Nueva, a sanar, a liberar y a mostrar un Dios que incluye a todos, que no rechaza a nadie y que quiere la salvación de todos. Jesús les da un proyecto claro: proclamar que el Reino de los cielos está cerca y hacerlo visible con actos de amor, justicia y misericordia.

Algo clave en la misión de los Doce es la gratuidad. “Gratuitamente han recibido, gratuitamente deben dar”. El amor de Dios es libre y desinteresado, y así debe ser la misión de los discípulos. No se trata solo de predicar con palabras, sino de vivir el Reino con obras que sanen, liberen y transformen. Jesús no solo los envía a anunciar, también los capacita para restaurar la vida y la dignidad humana.

Pablo, en su carta a los Romanos, profundiza en este amor redentor de Dios. Cristo murió por nosotros “cuando aún éramos débiles”. Esto subraya que el amor de Dios es incondicional y que la salvación no depende de nuestros méritos, sino que es un regalo gratuito. La vida, muerte y resurrección de Cristo nos muestran el proyecto que Dios tiene para la humanidad: una vida de fraternidad, justicia y reconciliación.

Así, los textos de hoy nos llaman a ser parte de este proyecto divino, viviendo como testigos del amor liberador de Dios. ¿Estamos listos para aceptar este llamado y ser luz para los demás?

Diario Bíblico Claretiano 2026