sábado, 17 de octubre de 2026

#3207- Mártires actuales

 Himno de Laudes en la memoria de San Ignacio de Antioquia


"Pléyade santa y noble de mártires insignes,

testigos inmortales del Cristo victimado;

dichosos, pues sufristeis la cruz de vuestro Amado

Señor, que a su dolor vuestro dolor ha unido.


Bebisteis por su amor el cáliz de la sangre,

dichosos cireneos, camino del Calvario,

seguisteis, no dejasteis a Jesús solitario,

elevasteis vuestra cruz junto a su cruz unida.


Rebosa ya el rosal de rosas escarlatas,

la luz del sol tiñe de rojo el cielo,

la muerte estupefacta contempla vuestro vuelo,

enjambre de profetas y justos perseguidos.


Vuestro valor intrépido deshaga cobardías

de cuantos en la vida persigue la injusticia;

siguiendo vuestras huellas, hagamos milicia,

sirviendo con amor la paz de Jesucristo. Amén."


Oremos por todos los que hoy derraman su sangre y mueren mártires por defender la fe en Cristo

viernes, 16 de octubre de 2026

#3206- La hipocresia

 Jesús advierte de la hipocresía, comparándola con una levadura que, aunque insignificante, contamina todo. Nos invita a vivir con autenticidad, sin dobleces, porque todo lo oculto terminará saliendo a la luz. En un mundo donde las apariencias suelen ser más valoradas que la verdad, este mensaje nos llama a la autenticidad y la coherencia. Jesús también nos libera del miedo: “No teman a quienes pueden matar el cuerpo”. Nos recuerda que nuestra vida está en manos de un Padre que cuida incluso de los gorriones y que conoce hasta el número de nuestros cabellos. Este amor incondicional nos da la confianza para vivir con valentía, denunciando las injusticias y defendiendo la dignidad humana. El desafío está en no caer en el conformismo ni en el temor al qué dirán. Confiemos en el cuidado amoroso de Dios, que valora nuestra vida más que todo lo demás. ¿Nos atrevemos a vivir sin máscaras y con esperanza?

Diario Bíblico Claretiano 2026

jueves, 15 de octubre de 2026

#3205- Santa Teresa de Ávila

 Himno de laudes

En la Fiesta de Santa Teresa de Ávila 


Veisme aquí, mi dulce Amor,

amor dulce, veisme aquí:

¿qué mandáis hacer de mí?


Veis aquí mi corazón,

yo le pongo en vuestra palma,

mi cuerpo, mi vida y alma,

mis entrañas y afición;

dulce Esposo y redención,

pues por vuestra me ofrecí:

¿qué mandáis hacer de mí?


Dadme muerte, dadme vida:

dad salud o enfermedad,

honra o deshonra me dad,

dadme guerra o paz crecida,

flaqueza o fuerza cumplida,

que a todo digo que sí:

¿qué mandáis hacer de mí?


Dadme riqueza o pobreza,

dad consuelo o desconsuelo,

dadme alegría o tristeza,

dadme infierno o dadme cielo,

vida dulce, sol sin velo,

pues del todo me rendí:

¿qué mandáis hacer de mí?


Si queréis, dadme oración,

si no, dadme sequedad,

si abundancia y devoción,

y si no esterilidad.

Soberana Majestad,

sólo hallo paz aquí:

¿qué mandáis hacer de mi?


Si queréis que esté holgando,

quiero por amor holgar.

Si me mandáis trabajar,

morir quiero trabajando. Amén.

miércoles, 14 de octubre de 2026

#3204- La Palabra nos habla 204

 La Palabra nos habla 204

¿Qué dice la Palabra en Gálatas 5,18-25?

...el fruto del Espíritu es: amor, alegría, paz, comprensión, servicialidad, bondad, lealtad, amabilidad, dominio de sí. Contra esto no va la ley.

Y los que son de Cristo Jesús han crucificado su carne con sus pasiones y sus deseos. Si vivimos por el Espíritu, marchemos tras el Espíritu.

¿Qué me dice la Palabra?

Que examinemos nuestro testimonio de vida a la luz de este mensaje de Pablo y esforcémonos por vivir según el Espíritu de Cristo.

lunes, 12 de octubre de 2026

#3202- Respuesta al llamado de Dios

 Jesús reprocha a la gente que pide señales, llamándolos “generación perversa”. Les recuerda que ya tienen la mayor señal: su propia presencia, como Jonás fue signo para Nínive. Este pasaje nos desafía a no esperar señales espectaculares de la existencia de Dios, sino a reconocerlo en lo cotidiano y en los signos de los tiempos. El mensaje de Jesús nos invita a la conversión del corazón, como los ninivitas que escucharon a Jonás y cambiaron su camino. Hoy, este cambio implica abrir los ojos a las injusticias, abandonar la indiferencia y comprometernos con la construcción de un mundo más justo. La verdadera señal no está en lo extraordinario, sino en nuestra capacidad de responder al llamado de Dios, generando cambios significativos en nuestra manera de relacionarnos y de cuidar de la vida. Tu tiempo, nuestro tiempo, es ahora.

Diario Bíblico Claretiano 2026

domingo, 11 de octubre de 2026

#3201- Invitados al banquete

 El evangelio de este domingo nos presenta la parábola del banquete de bodas, una de las imágenes más bellas del Reino de Dios. Jesús compara el Reino con un rey que organiza una gran fiesta e invita a todos. Sin embargo, los primeros invitados rechazan la invitación, preocupados por sus asuntos, y algunos incluso maltratan a los mensajeros. En respuesta, el rey extiende la invitación a los marginados y a quienes están en los caminos, mostrando que la salvación no está reservada a unos pocos, sino que es una oferta universal.

Dios nos invita a participar en su Reino, pero es nuestra responsabilidad responder con una vida acorde a esa llamada. La presencia del hombre sin el vestido de bodas simboliza a quienes aceptan la invitación, pero sin transformar su corazón ni asumir los valores del evangelio. El banquete requiere preparación, disposición y compromiso.

Isaías nos muestra un banquete preparado por Dios para todos los pueblos, un banquete de plenitud donde se enjugarán las lágrimas y se eliminará el sufrimiento. Este texto nos recuerda que la invitación de Dios es para todos, especialmente para los que han sufrido. Filipenses complementa el mensaje destacando la providencia de Dios: Él cuida de nosotros y nos sostiene en abundancia o necesidad.

En nuestra realidad, esta parábola nos invita a reflexionar sobre nuestras prioridades. ¿Estamos abiertos a participar en el banquete de la vida, o estamos distraídos por nuestras preocupaciones? Dios sigue enviándonos su invitación a través de su Palabra, los sacramentos y las necesidades de nuestros hermanos. Aceptar esta invitación implica vivir con gratitud, fe y compromiso.

Hoy es el día para aceptar la invitación al banquete del Reino. Respondamos con un corazón dispuesto, revestidos del amor y la justicia que agradan a Dios. Vivamos en fidelidad a nuestra fe, sabiendo que el Señor nos sostiene en todo momento.

Señor, gracias por invitarnos a tu mesa, a compartir tu vida y tu amor. Danos un corazón humilde y generoso, dispuesto a responder a tu llamado con obras de justicia y misericordia. Que siempre busquemos vivir como hijos tuyos, anunciando con alegría tu Reino. Amén.

Diario Bíblico Claretiano 2026

sábado, 10 de octubre de 2026

#3200- La Palabra nos habla 203

 La Palabra nos habla 203

¿Qué dice la Palabra en la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas (3,22-29)?

...Antes de que llegara la fe estábamos prisioneros, custodiados por la ley, esperando que la fe se revelase. Así, la ley fue nuestro pedagogo hasta que llegara Cristo y Dios nos justificara por la fe. Una vez que la fe ha llegado, ya no estarnos sometidos al pedagogo, porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Los que os habéis incorporado a Cristo por el bautismo os habéis vestido de Cristo. Ya no hay distinción entre judíos y gentiles, esclavos y libres, hombres y mujeres, porque todos sois uno en Cristo Jesús. Y, si sois de Cristo, sois descendencia de Abrahán y herederos de la promesa.

¿Qué me dice la Palabra?

Que ya no estamos atados a la ley judía que por su cantidad de preceptos era imposible de cumplir.

Como bautizados por la fe en Cristo nuestra ley es la Ley del Amor. Si permanecemos en ella se cumplirá en nosotros la promesa de la vida eterna.