viernes, 29 de mayo de 2026

#3072- La Palabra nos habla 166

 La Palabra nos habla 166

¿Qué dice la Palabra en 1Pe 4,7-13?

...Sed, pues, moderados y sobrios, para poder orar. Ante todo, mantened en tensión el amor mutuo, porque el amor cubre la multitud de los pecados. Ofreceos mutuamente hospitalidad, sin protestar. Que cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás, como buenos administradores de la múltiple gracia de Dios. El que toma la palabra, que hable palabra de Dios. El que se dedica al servicio, que lo haga en virtud del encargo recibido de Dios. Así, Dios será glorificado en todo, por medio de Jesucristo, a quien corresponden la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén...

¿Qué me dice la Palabra?

Nos habla de cómo ha de manifestarse el Espíritu Santo en los consagrados al Señor. Así daremos gloria a Dios.

jueves, 28 de mayo de 2026

#3071- Himno de laudes

 Himno de laudes


Cantan tu gloria, Cristo Sacerdote,

los cielos y la tierra:

a ti que por amor te hiciste hombre

y al Padre como víctima te ofrendas.


Tu sacrificio nos abrió las puertas,

de par en par, del cielo;

ante el trono de Dios, es elocuente

tu holocausto en la cruz y tu silencio.


Todos los sacrificios de los hombres

quedaron abolidos:

todos eran figuras que anunciaban

al Sacerdote eterno, Jesucristo.


No te basta el morir, que quieres darnos

alimento de vida:

quedarte con nosotros y ofrecerte

sobre el altar: hacerte eucaristía.


Clavado en cruz nos miras, te miramos,

crece el amor, la entrega.

Al Padre, en el Espíritu, contigo,

eleva nuestro canto y nuestra ofrenda. Amén.

miércoles, 27 de mayo de 2026

#3070- La Palabra nos habla 165

 La Palabra nos habla 165

¿Qué dice la Palabra en 1 Pedro (1,18-25)?

Ya sabéis con qué os rescataron de ese proceder inútil recibido de vuestros padres: no con bienes efímeros, con oro o plata, sino a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto ni mancha, previsto antes de la creación del mundo y manifestado al final de los tiempos por vuestro bien. Por Cristo vosotros creéis en Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio gloria, y así habéis puesto en Dios

vuestra fe y vuestra esperanza. Ahora que estáis purificados por vuestra obediencia a la verdad y habéis llegado a quereros sinceramente como hermanos, amaos unos a otros de corazón e intensamente...

¿Qué me dice la Palabra?

Que Dios,  para salvarnos entregó a su Hijo a una muerte de Cruz y por Su sangre nos liberó del pecado y nos dió vida eterna. 

El mayor agradecimiento por este amor es que nosotros nos amemos unos a otros del mismo modo, entregando nuestras vidas al servicio de los demás.

martes, 26 de mayo de 2026

#3069- La Palabra nos habla 164

 La Palabra nos habla 164

¿Qué dice la Palabra en 1Pedro 1,10-16?

...El que os llamó es santo; como él, sed también vosotros santos en toda vuestra conducta, porque dice la Escritura: «Seréis santos, porque yo soy santo.»...

¿Qué me dice la Palabra?

Que el Señor al llamarnos a su misión nos ha santificado por medio de Su Espíritu. Cuidemos esa santidad todos los días de nuestra vida.

domingo, 24 de mayo de 2026

#3068- Pentecostés

 Oficio de lecturas 

San Ireneo, Obispo y doctor de la Iglesia

Contra los herejes 3, 17, 1-3

"...el Señor prometió que nos enviaría aquel Defensor que nos haría capaces de Dios. Pues, del mismo modo que el trigo seco no puede convertirse en una masa compacta y en un solo pan, si antes no es humedecido, así también nosotros, que somos muchos, no podíamos convertirnos en una sola cosa en Cristo Jesús, sin esta agua que baja del cielo. Y, así como la tierra árida no da fruto, si no recibe el agua, así también nosotros, que éramos antes como un leño árido, nunca hubiéramos dado el fruto de la vida, sin esta gratuita lluvia de lo alto.

Nuestros cuerpos, en efecto, recibieron por el baño bautismal la unidad destinada a la incorrupción, pero nuestras almas la recibieron por el Espíritu..."

sábado, 23 de mayo de 2026

#3067- El Espíritu Santo

 En la antesala de Pentecostés 

Jesús dejó a su Cuerpo el Espíritu Santo, que es como la savia de Vida que le sostiene, le guía con su luz y le da la sabiduría para discernir cual ha de ser su actuar en cada momento de su historia. 

Así vemos como el mismo Espíritu  hizo sabios a los apóstoles y les hizo vencer el miedo de ser testigos y misioneros de la Buena Nueva traída por Cristo.  

Ese Espíritu le dio una estructura a la iglesia que daba sus primeros pasos y la consolidó en el amor. 

En los primeros siglos de su caminar fue el Espíritu Santo quien suscitó en los Padres de la Iglesia a aquellos que la defendieron de las herejías nacientes. 

En la época tal vez más oscura de su historia surgieron los grandes santos de la Edad Media y  que mantuvieron viva la llama del Espíritu durante la reforma protestante.

Hoy podemos ver como en los siglos  XX y XXI, por medio de grandes y santos Papas y del Concilio Vaticano II, el Espíritu Santo sigue purificando a su Iglesia, transformándola para que se adapte a los signos de los tiempos.

Somos nosotros los que muchas veces, a nivel personal, quisiéramos quedarnos en el inmovilismo de nuestra comodidad  y amarrados para no depender de las sorpresas de Dios. 

Para no enfrentarnos a los desafíos que el Espíritu desata en nuestro camino.

Como el viento, que no sabemos de donde viene y a donde va, asi estemos presto a que el viento del Espíritu nos lleve a donde el quiera. En definitiva nos llevará por el camino de la Verdad y la Vida. No nos opongamos con razonamientos humanos a su acción. Dejemonos impulsar por El y cumpliremos siempre la voluntad del Padre.

WQN 2020

viernes, 22 de mayo de 2026

#3066- Primado de Pedro

 La conversación de Jesús con Pedro ofrece una profunda lección sobre el cuidado y el amor en la misión. Al preguntarle tres veces si lo ama, Jesús lo llama a “apacentar” sus corderos y ovejas, subrayando que el verdadero cuidado debe nacer de un amor auténtico. Este llamado a “apacentar” nos desafía a vivir una espiritualidad del cuidado, donde el amor no es solo una emoción, sino el principio que guía cada acción. Nos invita a cuidar con ternura y atención, reflejando la paz que el amor verdadero genera. Este cuidado, lleno de respeto y empatía, es esencial para una misión que busca no solo el bienestar físico, sino también el espiritual y emocional de quienes están bajo nuestra responsabilidad. Nuestra misión cristiana es apacentar con amor genuino, siendo un reflejo de la paz y la plenitud que el amor de Jesús trae a nuestras vidas. ¿Cómo puedes vivir este amor en tus relaciones y responsabilidades diarias?

Diario Bíblico Claretiano 2026