24 de Abril del 2026
3º de Pascua
Juan 6,52-59: «Mi carne es verdadera comida»
En aquel tiempo, los judíos se pusieron a discutir: ¿Cómo puede éste darnos de comer su carne?
53 Les contestó Jesús: Les aseguro que, si no comen la carne y beben la sangre del Hijo del Hombre, no tendrán vida en ustedes.
54 Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.
55 Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.
56 Quien come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.
57 Como el Padre que me envió vive y yo vivo por el Padre, así quien me come vivirá por mí.
58 Éste es el pan bajado del cielo y no es como el que comieron sus padres, y murieron. Quien come este pan vivirá siempre.
59 Esto dijo Jesús enseñando en la sinagoga de Cafarnaún.
Comentario
Juan presenta a Jesús como motivo de contradicción y rechazo, algo que sigue ocurriendo hoy. Su enseñanza sobre el “pan de vida” desconcertó a su gente y sigue desafiando nuestra forma de vivir la fe. Al decir que su carne es verdadera comida y su sangre verdadera bebida, Jesús nos enfrenta a una decisión radical: aceptar su propuesta de vida plena. Hoy, vemos cómo el mensaje de Jesús sigue dividiendo opiniones. Algunos prefieren una espiritualidad más personal y espiritualista, mientras que otros se inclinan por una fe más comprometida con la justicia y la dignidad humana. Jesús nos invita a un camino que es tanto espiritual como práctico, donde la fe se traduce en acciones que transforman la realidad. Esta reflexión nos invita a examinar cómo vivimos nuestra fe y a preguntarnos si estamos dispuestos a seguir a Jesús en su camino de entrega y compromiso con la vida digna de todos.
Diario Bíblico Claretiano 2026