miércoles, 10 de junio de 2026

#3083- Reflexiones de un laico 72

 Reflexiones de un laico 72

Eclesiástico 11

1 La sabiduría del humilde le hace erguir la frente, y lo hace sentar en medio de los poderosos.

2 No alabes a un hombre por su buena presenciani desprecies a nadie por su aspecto.

3 La abeja es pequeña entre los animales que vuelan, pero lo que produce es más dulce que todo.

4 No te gloríes de la ropa que te cubreni te enorgullezcas en los días de gloria,porque las obras del Señor son admirables y están ocultas a los ojos de los hombres.

5 Muchos tiranos se sentaron en el suelo y el que menos lo pensaba se ciñó la diadema.

6 Muchos potentados se hundieron en el deshonor

y hombres ilustres cayeron en manos de otros.

7 No censures antes de averiguar: reflexiona primero, y luego reprocha.

8 No respondas antes de escuchar y no interrumpas cuando otro habla.

9 No discutas sobre lo que no te corresponde

ni te entrometas en las disputas de los pecadores.

10 Hijo mío, no pretendas hacer demasiadas cosas:si lo haces, no quedarás libre de culpa.

Si pretendes demasiado, no lo alcanzarás y aunque quieras huir, no escaparás.

11 Hay quien se esfuerza, se fatiga y se apura,y tanto más desprovisto se ve.

12 Otro es débil, necesitado de ayuda,falto de fuerza y lleno de privaciones;

pero el Señor lo mira con bondad y lo levanta de su humillación;

13 el Señor le hace erguir la frente y muchos quedan maravillados a causa de él.

martes, 9 de junio de 2026

#3082- Sal y luz

 Sal y luz

Jesús compara a sus discípulos con la sal y la luz, dos elementos esenciales para la vida. La sal, en tiempos de Jesús, protegía contra la corrupción, realzaba el sabor y, mezclada con miel, se usaba para curar. De igual manera, Jesús pide a sus seguidores ser un testimonio vivo del amor de Dios, protegiendo la vida del mal y trayendo esperanza y sanación a los demás. No basta con resistir al mal, sino también con mejorar y transformar la vida de quienes nos rodean. La luz, por su parte, ilumina y guía en la oscuridad. Jesús llama a sus discípulos a ser esa luz que, con los valores del Evangelio, muestra el camino hacia una vida plena. Ser sal y luz implica un compromiso activo con el mundo y con quienes nos rodean, para que nuestras vidas reflejen el amor y la justicia de Dios. ¿Estamos siendo verdaderamente sal y luz en nuestra vida diaria?

Diario Bíblico Claretiano 2926

lunes, 8 de junio de 2026

#3081- Himno de laudes

 Himno de laudes


Hoy que sé que mi vida es un desierto,

en el que nunca nacerá una flor,

vengo a pedirte, Cristo jardinero,

por el desierto de mi corazón.


Para que nunca la amargura sea

en mi vida más fuerte que el amor,

pon, Señor, una fuente de alegría

en el desierto de mi corazón.


Para que nunca ahoguen los fracasos

mis ansias de seguir siempre tu voz,

pon, Señor, una fuente de esperanza

en el desierto de mi corazón.


Para que nunca busque recompensa

al dar mi mano o al pedir perdón,

pon, Señor, una fuente de amor puro

en el desierto de mi corazón.


Para que no me busque a mí cuando te busco

y no sea egoísta mi oración,

pon tu cuerpo, Señor, y tu palabra

en el desierto de mi corazón. Amén

domingo, 7 de junio de 2026

#3080- Corpus Christi

 Hoy nos encontramos con una imagen profundamente significativa: el pan, un alimento básico en la vida diaria. En un mundo lleno de desigualdades, millones de personas no tienen ni siquiera el pan para comer; pero el hambre que sufrimos no es solo físico. El ser humano de hoy tiene hambre de algo más profundo: hambre de ternura, de inclusión, de dignidad, de justicia y de paz. Estamos en un mundo que necesita más humanidad, más relaciones auténticas y plenas.

El Deuteronomio nos recuerda que muchas veces hemos confiado en panes pasajeros, en cosas que creemos que llenarán nuestras necesidades más profundas, pero que al final no lo logran. Este “pan” temporal, representado por las falsas seguridades de este mundo, no puede saciar el hambre existencial que sentimos. Solo el Dios de la vida puede hacerlo.

Cuando Jesús se compara con el pan, nos habla de algo que todos entendemos: el pan es esencial para vivir, y así, Él mismo es esencial para la vida verdadera, la vida en plenitud. En un mundo que busca soluciones rápidas, estamos invitados a detenernos y pensar en lo que realmente nos alimenta y da sentido a nuestra vida.

Jesús dice que quien come de este pan vivirá para siempre. No se refiere solo a la vida eterna, sino a una vida plena aquí y ahora. Este “pan vivo” no es solo la Eucaristía como un rito, sino aceptar profundamente la vida de Jesús. Comer su carne y beber su sangre significa aceptar su forma de vivir, sus valores, su misión. Se trata de una transformación total. Al participar en la Eucaristía, nos unimos a su proyecto de vida: un proyecto que incluye la justicia, la paz, el perdón y el amor por los demás.

Pablo, en su carta a los Corintios, nos desafía a entender que esta comunión con Cristo no es algo individual. Al comer de este pan, somos parte de un cuerpo, de una comunidad de creyentes. Al alimentarnos de Cristo, estamos llamados a vivir como Él vivió, siendo instrumentos de cambio en el mundo. En un mundo roto y hambriento, ser “comunidad eucarística” significa ser agentes de transformación, llevando la vida de Cristo a los rincones más oscuros de la realidad. 

¿Estamos listos para alimentar al mundo con el amor, la justicia y la paz que recibimos en Cristo, el verdadero pan del cielo?

Diario Bíblico 2026

sábado, 6 de junio de 2026

#3079- Himno de laudes

 Himno de laudes


Gracias, Señor, por la aurora;

gracias, por el nuevo día;

gracias, por la Eucaristía;

gracias, por nuestra Señora:


Y gracias, por cada hora

de nuestro andar peregrino.


Gracias, por el don divino

de tu paz y de tu amor,

la alegría y el dolor,

al compartir tu camino.


Gloria al Padre, gloria al Hijo,

gloria al Espíritu Santo,

por los siglos de los siglos. Amén.

viernes, 5 de junio de 2026

#3078- Reflexiones de un laico 71

 Reflexiones de un laico 71

Eclesiástico 10


26 No te las des de sabio cuando haces lo que te gusta,

ni busques honores en tiempo de necesidad.


27 Más vale trabajar y tener de sobra

que ser presumido y no tener qué comer.


28 Hijo mío, respétate a ti mismo con modestia

y cuídate como es debido.


29 Al que a sí mismo se condena, ¿quién lo declarará inocente?

Y al que a sí mismo se deshonra, ¿quién lo respetará?


30 Hay pobres que por sensatos son respetados,

pero a otros se les respeta sólo por ser ricos.


31 Si uno, siendo pobre, es respetado,

mucho más cuando sea rico.

Y si uno, siendo rico, es despreciado,

mucho más cuando sea pobre.

miércoles, 3 de junio de 2026

#3077- Reflexiones de un laico 70

 Reflexiones de un laico 70

Eclesiástico 10

19¿Quieres ver un hombre honrado?

Mira al hombre que obedece a Dios.

¿Quieres ver un hombre malvado?

Mira al que no cumple los mandamientos.


20Entre hermanos se respeta al mayor,

pero Dios bendice al que le obedece.


21En cambio, rechaza

a los tercos y orgullosos.


22Seamos ricos, seamos pobres,

nuestro orgullo es obedecer a Dios.


23No respetes al pecador,

ni desprecies al inteligente

solo porque es pobre.


24Grandes y dignos de respeto

son los jueces y las autoridades,

pero más grande que todos ellos

es el hombre que obedece a Dios.


25Al sirviente inteligente y sabio

hasta sus patrones lo ayudan.