viernes, 21 de agosto de 2026

#3152- La Palabra nos habla 181

 La Palabra nos habla 181

¿Qué dice la Palabra en Ezequiel 37,1-14?

...Y me dijo: «Hijo de Adán, estos huesos son la entera casa de Israel, que dice: «Nuestros huesos están secos, nuestra esperanza ha perecido, estamos destrozados.» Por eso, profetiza y diles: «Así dice el Señor: Yo mismo abriré vuestros sepulcros, y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os traeré a la tierra de Israel. Y, cuando abra vuestros sepulcros y os saque de vuestros sepulcros, pueblo mío, sabréis que soy el Señor. Os infundiré mi espíritu, y viviréis; os colocaré en vuestra tierra y sabréis que yo, el Señor, lo digo y lo hago.»» Oráculo del Señor.

¿Qué me dice la Palabra?

Que confiemos en el Señor que por su Espíritu nos levantará de la muerte y el desánimo del pecado y nos dará una vida nueva y eterna porque su Reino está ya con nosotros.

jueves, 20 de agosto de 2026

#3151- La Palabra nos habla 180

 La Palabra nos habla 180

¿Qué dice la Palabra en Ezequiel 36,23-28?

...Os recogeré de entre las naciones, os reuniré de todos los países, y os llevaré a vuestra tierra. Derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará: de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar. Y os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Os infundiré mi espíritu, y haré que caminéis según mis preceptos, y que guardéis y cumpláis mis mandatos. Y habitaréis en la tierra que di a vuestros padres. Vosotros seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios.»

¿Qué me dice la Palabra?

Que el Señor nos ha hecho su pueblo e hijos suyos por el bautismo. 

Como un Padre amoroso ha transformado nuestro corazón y nos ha purificado infundiéndonos Su Espíritu.

Demos gracias infinitas por este gran regalo.

martes, 18 de agosto de 2026

#3150- Revolución interior

 La condición que Jesús le pone al joven rico para alcanzar la salvación es clara: desprenderse de sus riquezas. Pero cuando él se niega, nos muestra algo importante: dejar las riquezas es difícil, pero seguir a Jesús lo es aún más. Jesús nos invita a un estilo de vida diferente, a enamorarnos de su proyecto del Reino. Nos llama a liberarnos de la seducción del dinero, a no poner el corazón en las riquezas, porque corremos el riesgo de hacerlas nuestro dios. Jesús nos advierte: “O Dios o el dinero”. Las riquezas, con su poder, destruyen familias, pueblos, y hasta nuestra propia tierra. Jesús no nos llama solo a una revolución social, sino a una revolución interior, a ser libres en el corazón. Esta libertad es la que nos llevará a la felicidad del Reino, como nos enseñó en el sermón del monte. Según la tradición de la Iglesia, lo que nos sobra ya no nos pertenece. Somos solo administradores en favor de los demás. ¿Cómo administras lo que tienes? ¿Piensas en los más necesitados?

Diario Bíblico Claretiano 2026

lunes, 17 de agosto de 2026

#3149- Dejar todo por el Reino

 El joven que le pregunta a Jesús cómo ganar la vida eterna, según Marcos, nos representa a todos. Esa pregunta sigue viva en nosotros hoy. Pero con este Evangelio, Jesús nos invita a hacerle otra pregunta: “¿Qué tengo que hacer para seguirte?” La respuesta de Jesús es clara y llena de libertad: “Si quieres seguirme, porque ya cumples con los mandamientos, vende todo lo que tienes, dáselo a los pobres y sígueme”. Él nos llama a dejar la codicia que nos ciega y nos impide ver el valor del Reino de Dios. El “si quieres ser perfecto” que Jesús menciona es el mismo que en el sermón del monte. Para ser parte de su Movimiento, debemos dejar lo que nos ata, incluyendo el apego al dinero. No se puede servir a dos señores: o el Reino o el dinero. Así que, ¿qué decides? ¿Le preguntas a Jesús cada día qué más puedes hacer para seguirlo, o le das las gracias por haberte invitado a esta aventura del Reino?

Diario Bíblico Claretiano 2026

domingo, 16 de agosto de 2026

#3148- La Palabra nos habla 179

 La Palabra nos habla 179

¿Qué dice la Palabra en Isaías 56, 1.6-7?

...los traeré a mi monte santo, los alegraré en mi casa de oración, aceptaré sobre mi altar sus holocaustos y sacrificios; porque mi casa es casa de oración, y así la llamarán todos los pueblos.»

¿Qué me dice la Palabra?

Que cuando el Señor nos llama a su casa, al banquete eucarístico, debe ser motivo de gran alegría y agradecimiento pues para eso nos invita.

El recibirá nuestras ofrendas de oración por nuestras necesidades y gozos pues Su casa es Casa de Oración.

Feliz domingo para todos y todas

sábado, 15 de agosto de 2026

#3147- En la Asunción de la Virgen María

 Himno de laudes en la Asunción de la Virgen María 


¿A dónde va, cuando se va, la llama?

¿A dónde va, cuando se va, la rosa?

¿Qué regazo, qué esfera deleitosa,

qué amor de Padre la alza y la reclama?


Esta vez como aquélla, aunque distinto;

el Hijo ascendió al Padre en pura flecha.

Hoy va la Madre al Hijo, va derecha

al Uno y Trino, al Trono en su recinto.


Por eso el aire, el cielo, rasga, horada,

profundiza en columna que no cesa,

se nos va, se nos pierde, pincelada

de espuma azul en el azul sorpresa.


No se nos pierde, no; se va y se queda.

Coronada de cielos, tierra añora

y baja en descensión de Mediadora,

rampa de amor, dulcísima vereda.


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu,

por los siglos de los siglos. Amén.

viernes, 14 de agosto de 2026

#3146- Amor matrimonial

 La pregunta que los fariseos le hacen a Jesús, en lenguaje de hoy, podríamos llamarla machista y patriarcal. Ellos ven el matrimonio como si la mujer fuera propiedad del hombre, y piensan que él puede despedirla por cualquier razón, incluso las más ridículas. Jesús los lleva de vuelta al proyecto original del Génesis, donde hombre y mujer son una misma carne, una unidad. Ambos son protagonistas, en igualdad, de un proyecto de vida. El acta de divorcio de Moisés fue una concesión por la dureza del corazón humano, pero el plan de Dios sigue siendo el mismo. Jesús nos invita a ver la vida en pareja como un don de Dios, a vivir la sexualidad como una expresión de amor verdadero, ya que fuera de control puede causar dolor. En una sociedad donde la sexualidad es vista como algo consumible, Jesús nos invita a vivir el matrimonio como una alianza de vida, un reflejo del Reino de Dios. ¿Cómo lo experimentas en tu familia?

Diario Bíblico Claretiano 2026