jueves, 7 de julio de 2022

#1592 - La vida cristiana

 Mateo 7, 21-29

"La vida cristiana no puede reducirse a una hermosa teoría o conjunto de practicas 'religiosas' que tengan como fin aparentar la grandeza de un heroísmo místico o profético. Tampoco es un titulo o un slogan que hace acumular puntos, para presentarse al final de la vida exigiendo el pago 'merecido' por una vida virtuosa. El llamarnos cristianos, ser practicantes o devotos, no nos garantiza la autenticidad de nuestro compromiso al proyecto de Jesus. No es suficiente escuchar o proclamar; es necesario también practicar. No existe dicotomía alguna entre fe y vida; ambas están interconectadas. En ocasiones nos gustaría seguir a un Jesus superhéroe que se pone del lado de los vencedores, que se manifiesta en los triunfos, en los milagros y cuando todo va bien. Pero Jesus nos hace caer en la cuenta de que la solidez de un cristiano consiste en la escucha y en la puesta en practica de su Palabra..."

Del Diario Biblico 2022  

miércoles, 6 de julio de 2022

#1591 - Hoy es un nuevo día

 “Siembren justicia y cosecharán misericordia; preparen sus tierras para la siembra, pues ya es tiempo de buscar al Señor, para que venga y llueva la salvación sobre ustedes.”

La justicia, cuando se basa en la Ley de Dios engendra la paz, pues es misericordia de Dios, es decir, el Amor. 

Pero para esto hay que preparar el corazón para que la semilla de Dios de frutos y recibamos su salvación


Hoy es un nuevo día que te regala el Señor para te abras completamente a Él. No lo dejes para luego.

martes, 5 de julio de 2022

#1590 - La puerta estrecha

 Mateo 7, 6.12-14

"El evangelio quiere ofrecernos una lección, recordándonos que nuestra valia personal no depende del juicio que emitan otras personas. Escuchar lo que otros perciben y opinan de nosotros es importante para nuestro crecimiento, pero cuenta también nuestra propia valoración. Jesus, mas bien, nos invita a fomentar la cultura del buen trato, pues si sembramos amabilidad eso cosecharemos. En sociedades individualistas y violentas como las nuestras, no siempre vamos a ser correspondidos: hemos de estar seguros de que la bondad sembrada ilumine corazones y devuelva esperanza. Nuestra felicidad ha de estar sostenida en una actitud agradecida frente a la vida y en nuestras ganas de hacer el bien. la <puerta estrecha> es hoy apara la persona creyente ese compromiso con todas aquellas causas que exigen renuncias, coherencia, opciones mas radicales a favor de los empobrecidos y personas violentadas; esto incluye la defensa de los bienes de la creación. Ser fieles a Jesus y su causa puede convertirnos en persona non grata..."

Del Diario Biblico 2022

lunes, 4 de julio de 2022

#1589 - Loa fieles laicos 45

En su Exhortación Apostólica postsinodal Christifideles laici de 1987, “Sobre la vocación y misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo”, San Juan Pablo II escribe como si estuviera hablándonos en el momento que actualmente estamos viviendo en el mundo y en la Iglesia.   

Venerar el inviolable derecho a la vida 

Con el enorme desarrollo de las ciencias biológicas y médicas, junto al sorprendente poder tecnológico, se han abierto en nuestros días nuevas posibilidades y responsabilidades en las fronteras de la vida humana.

La conciencia moral de la humanidad no puede permanecer extraña o indiferente a los pasos gigantescos realizados por una potencia tecnológica, que adquiere un dominio cada vez mas dilatado y profundo sobre los dinamismos que rigen la procreación y las primeras fases de desarrollo de la vida humana. En este campo y quizás nunca como hoy, la sabiduría se presenta como la única tabla de salvación, para que el hombre, tanto en la investigación científica teórica como en la aplicada, pueda actuar siempre con inteligencia y con amor; es decir, respetando todavía más, venerando la inviolable dignidad personal de todo ser humano, desde el primer momento de su existencia.

«Los cristianos han de ejercitar su responsabilidad como dueños de la ciencia y de la tecnología, no como siervos de ella…es de máxima importancia que los laicos cristianos – con la ayuda de toda la Iglesia – asuman la responsabilidad de hacer volver la cultura a los principios de un autentico humanismo, con el fin de que la promoción y la defensa de los derechos humanos puedan encontrar fundamento dinámico y seguro en la misma esencia del hombre, aquella esencia que la predicación evangélica ha revelado a los hombres».

domingo, 3 de julio de 2022

#1588 - La guerra

 Sobre la Guerra

 Finalizada la Cumbre de la OTAN en España, vemos cómo los líderes de las naciones que dominan el mundo vuelven a insistir en el uso de las armas como disuasivo para que haya paz.

 Para la defensa de la paz, el Catecismo de la Iglesia Católica expone lo siguiente:

Tercera parte: la vida en Cristo

III.

2302 Recordando el precepto: “no matarás” (Mt 5,21), nuestro Señor pide la paz del corazón y denuncia la inmoralidad de la cólera homicida y el odio…

2304 El respeto y el desarrollo de la vida humana exigen la paz. La paz no es sólo ausencia de guerra y no se limita a asegurar el equilibrio de fuerzas adversas. La paz no puede alcanzarse en la tierra, sin la salvaguarda de los bienes de las personas, la libre comunicación entre los seres humanos, el respeto a la dignidad de las personas y de los pueblos, la práctica asidua de la fraternidad. Es la “tranquilidad del orden” (S, Agustín), Es obra de la justicia (cf Is 32,17) y efecto de la caridad (cf Gaudium Spes 78, 1-2)

2306 Los que renuncian a la acción violenta y sangrienta y recurren para la defensa de los derechos del hombre a medios que están al alcance de los mas débiles, dan testimonio de caridad evangélica, siempre que esto se haga sin lesionar los derechos y obligaciones de los otros hombres y de las sociedades, Atestiguan legítimamente la gravedad de los riesgos físicos y morales del recurso a la violencia con sus ruinas y sus muertes (cf Gaudium Spes 78,5).

2307 El quinto mandamiento condena la destrucción voluntaria de la vida humana. A causa de los males y de las injusticias que ocasiona toda guerra, la Iglesia insta constantemente a todos a orar y actuar para que la Bondad divina nos libre de la antigua servidumbre de la guerra (cf Gaudium Spes 81,4)

2308 Todo ciudadano y todo gobernante están obligados a empeñarse en evitar las guerras.

  Sin embargo, “mientras exista el riesgo de la guerra y falte una autoridad internacional competente y provista de la fuerza correspondiente, una vez agotados todos los medios de acuerdo pacifico, no se podrá negar a los gobiernos el derecho a la legítima defensa” (cf  Gaudium Spes 79,4).

(Esta autoridad internacional deberían ser las Naciones Unidas, que, con el poder de veto de las Potencias, es inoperante en estos casos. Por eso aún siguen las guerras.)

2309 Se han de considerar con rigor las condiciones estrictas de una legítima defensa mediante la fuerza militar…Es preciso a la vez:

-          Que el daño causado por el agresor a la nación o a la comunidad de las naciones sea duradero, grave y cierto.

-          Que todos los demás medios para poner fin a la agresión hayan resultado impracticables o ineficaces.

-          Que se reúnan las condiciones serias de éxito.

-          Que el empleo de las armas no entrañe males y desórdenes más graves que el mal que se pretende eliminar.

2312 La Iglesia y la razón humana declaran la validez permanente de la ley moral durante los conflictos armados. “una vez estallada desgraciadamente la guerra, no todo es lícito entre los contendientes” (cf Gaudium Spes79, 4).

2313 Es preciso respetar y tratar con humanidad a los no combatientes, a los soldados heridos y a los prisioneros.

 Las acciones deliberadamente contrarias al derecho de gentes y a sus principios universales, como a sí mismo las disposiciones que las ordenan, son crímenes. Una obediencia ciega no basta para excusar a los que se someten a ella. Así, el exterminio de un pueblo, de una nación o de una minoría étnica deben ser condenado como pecado mortal. Existe la obligación moral de desobedecer aquellas decisiones que ordenan genocidios.

2314 “toda acción bélica que tiende indiscriminadamente a la destrucción de ciudades enteras o de amplias regiones con sus habitantes, es un crimen contra Dios y contra el hombre mismo, que hay que condenar con firmeza y sin vacilaciones. (Gaudium Spes 80,4).

2315 La acumulación de armas es para muchos como una manera paradójica de apartar de la guerra a posibles adversarios. Ven en ella el mas eficaz de los medios, para asegurar la paz entre las naciones. Este procedimiento de disuasión merece severas reservas morales. La carrera de armamentos no asegura la paz. En lugar de eliminar las causas de la guerra, corre el riesgo de agravarlas. La inversión de riquezas fabulosas en la fabricación de armas siempre más modernas impide la ayuda a los pueblos indigentes (cf Populorum Progressio 53), y obstaculiza su desarrollo. El exceso de armamento multiplica las razones de conflictos y aumenta el riesgo de contagio.  

2316 La producción y el comercio de armas atañen hondamente al bien común de las naciones y de la comunidad internacional. Por tanto, las autoridades tienen el derecho y el deber de regularlas…

2317 Las injusticias, las desigualdades excesivas de orden económico o social, la envidia, la desconfianza y el orgullo, que existen entre los hombres y las naciones, amenazan sin cesar la paz y causan la guerra. Todo lo que se hace para superar estos desórdenes contribuya a edificar la paz y evitar la guerra.


(Juzgue usted quien es responsable por la guerra de Ukrania y Rusia, o, ambos lo son junto a otros países e instituciones)

sábado, 2 de julio de 2022

#1587 - Odres nuevos

 “Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque revientan los odres; se derrama el vino, y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan.» “

El Señor nos ha llamado a ser hombres nuevos y para ello nos ha enviado Su Espíritu. 

Por esto, no podemos recibir su gracia y continuar siendo mantos y odres viejos. Quizás esa sea la razón de que seguimos siendo los mismos de siempre y haciendo lo mismo de siempre.


Pidamos hoy al Señor que siga transformando nuestras vidas con su vino nuevo y que se nos note que somos hombres nuevos.

viernes, 1 de julio de 2022

#1586 - Iglesia sinodal 34

 APARECIDA Documento Conclusivo 2007, Brazil

Segunda parte 

2.2. 100

 d)       En la evangelización, en la catequesis y, en general, en la pastoral, persisten también lenguajes poco significativos para la cultura actual, y en particular para los jóvenes. Muchas veces, los lenguajes utilizados parecieran no tener cuenta la mutación de los códigos existencialmente relevantes en las sociedades influenciadas por la postmodernidad y marcados por un amplio pluralismo social y cultural. Los cambios culturales dificultan la transmisión de la Fe por parte de la familia y la sociedad. Frente a ello, no se ve una presencia importante de la Iglesia en la generación de cultura, de modo especial en el mundo universitario y en los medios de comunicación social.

e)    El insuficiente numero de sacerdotes y su no equitativa distribución imposibilitan que muchas comunidades puedan participar regularmente en la celebración de la Eucaristía. Recordando que la Eucaristía hace a la Iglesia, nos preocupa la situación de miles de estas comunidades privadas de la Eucaristía dominical por largos periodos de tiempo. A esto se añade la relativa escasez de vocaciones al ministerio y a la vida consagrada. Falta espíritu misionero en miembros del clero, incluso en su formación. Muchos católicos viven y mueren sin asistencia de la Iglesia, a la que pertenecen por el bautismo. Se afrontan dificultades para asumir el sostenimiento económico de las estructuras pastorales. Falta solidaridad en la comunión de bienes al interior de las Iglesias locales y entre ellas. No se asume suficientemente en muchas de nuestras Iglesias particulares la pastoral penitenciaria, ni la pastoral de menores infractores y en situaciones de riesgo. Es insuficiente el acompañamiento pastoral para los migrantes e itinerantes. Algunos movimientos eclesiales no siempre se integran adecuadamente en la pastoral parroquial y diocesana; a su vez, algunas estructuras eclesiales no son suficientemente abiertas para acogerlos.

 

                f) En las ultimas décadas, vemos con preocupación, por un lado, que numerosas personas pierden el                    sentido transcendente de sus vidas y abandonan las practicas religiosas, y, por otro lado, que un                            número significativo de católicos esta abandonando la Iglesia para pasarse a otros grupos religiosos. Si                  bien es cierto que este es un problema real en todos los países latinoamericanos y caribeños, no existe                  homogeneidad en cuanto a sus dimensiones y su diversidad.