miércoles, 7 de abril de 2021

#1157 - La Palabra de Dios 14

 

Papa Emérito, Benedicto XVI, en su Exhortación Apostólica Postsinodal, "Verbum Domini" (La Palabra del Señor), de 2010, nos adentra en este gran misterio de nuestra fe.


LA RESPUESTA DEL HOMBRE AL DIOS QUE HABLA

Llamados a entrar en la alianza con Dios

22... Como han afirmado los padres sinodales, «el diálogo, cuando se refiere a la Revelación, comporta el primado de la Palabra de Dios dirigida al hombre». El misterio de la Alianza expresa esta relación entre Dios que llama con su Palabra y el hombre que responde, siendo claramente consciente de que no se trata de un encuentro entre dos que están al mismo nivel… no es un acuerdo entre dos iguales, sino puro don de Dios… En esta visión, cada hombre se presenta como el destinatario de la Palabra, interpelado y llamado a entrar en este diálogo de amor mediante su respuesta libre. Dios nos ha hecho a cada uno capaces de escuchar y responder a la palabra divina. El hombre ha sido creado en la Palabra y vive en ella: no se entiende a si mismo si no se abre a este diálogo… Estamos verdaderamente llamados por gracia a conformarnos con Cristo, el Hijo del Padre, y a ser transformados en Él.

martes, 6 de abril de 2021

#1156 - Amoris Laetitia 75

 

Amoris Laetitia 75

299. Acojo las consideraciones de muchos Padres sinodales, quienes quisieron expresar que «los bautizados que se han divorciado y se han vuelto a casar civilmente deben ser más integrados en la comunidad cristiana en las diversas formas posibles, evitando cualquier ocasión de escándalo…para que no sólo sepan que pertenecen al Cuerpo de Cristo que es la Iglesia, sino que puedan tener una experiencia feliz y fecunda. Son bautizados, son hermanos y hermanas, el Espíritu Santo derrama en ellos dones y carismas para el bien de todos… Ellos no sólo no tienen que sentirse excomulgados, sino que pueden vivir y madurar como miembros vivos de la Iglesia…».

300… Los divorciados vueltos a casar deberían preguntarse como se han comportado con sus hijos cuando la unión conyugal entró en crisis; si hubo intentos de reconciliación; como es la situación del cónyuge abandonado; que consecuencias tiene la nueva relación sobre el resto de la familia y la comunidad de fieles; que ejemplo ofrece esa relación a los jóvenes que deben prepararse para el matrimonio… la conversación con el sacerdote, en el fuero interno, contribuye a la formación de un juicio correcto sobre aquello que obstaculiza la posibilidad de una participación más plena en la vida de la Iglesia y sobre los pasos que puedan favorecerla y hacerla crecer.

¿Ves en tu parroquia algún tipo de discrimen sobre los divorciados?

¿Crees que la catequesis sobre el matrimonio atiende estos asuntos?

lunes, 5 de abril de 2021

#1155 - La Palabra de Dios 13

 


El Papa Emérito, Benedicto XVI, en su Exhortación Apostólica Postsinodal, "Verbum Domini" (La Palabra del Señor), de 2010, nos adentra en este gran misterio de nuestra fe.

Dios padre, fuente y origen de la Palabra

 

20… Es Él quien da «a conocer la gloria de Dios, reflejada en Cristo» (2 Co 4,6; cf. Mt 16,17; Lc 9,29).

21, Como pone de manifiesto la cruz de cristo, Dios habla por medio de su silencio. El silencio de Dios, la experiencia de la lejanía del Omnipotente y Padre, es una etapa decisiva en el camino terreno del Hijo de Dios, Palabra encarnada. Colgado del leño de la cruz, se quejó del dolor causado por este silencio: «Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?». Esta experiencia de Jesús es indicativa de la situación del hombre que, después de haber escuchado y reconocido la Palabra de Dios, ha de enfrentarse también con su silencio… El silencio de Dios prolonga sus palabras precedentes. En estos momentos de oscuridad, habla en el misterio de su silencio. Por tanto, en la dinámica de la revelación cristiana, el silencio aparece como una expresión importante de la Palabra de Dios.

domingo, 4 de abril de 2021

#1154 - Pascuas de resurrección 2021

La liturgia de la Vigilia y del Domingo de pascua tiene dos canticos que vale la pena recordar toda esta Pascua:


El Pregón Pascual

Exulten por fin los coros de los ángeles,
exulten las jerarquías del cielo,
y por la victoria de Rey tan poderoso
que las trompetas anuncien la salvación.

Goce también la tierra,
inundada de tanta claridad,
y que, radiante con el fulgor del Rey eterno,
se sienta libre de la tiniebla
que cubría el orbe entero.

Alégrese también nuestra madre la Iglesia,
revestida de luz tan brillante;
resuene este templo con las aclamaciones del pueblo.

En verdad es justo y necesario
aclamar con nuestras voces
y con todo el afecto del corazón
a Dios invisible, el Padre todopoderoso,
y a su único Hijo, nuestro Señor Jesucristo.

Porque él ha pagado por nosotros al eterno Padre
la deuda de Adán
y, derramando su sangre,
canceló el recibo del antiguo pecado.

Porque éstas son las fiestas de Pascua,
en las que se inmola el verdadero Cordero,
cuya sangre consagra las puertas de los fieles.

Ésta es la noche
en que sacaste de Egipto
a los israelitas, nuestros padres,
y los hiciste pasar a pie el mar Rojo.

Ésta es la noche
en que la columna de fuego
esclareció las tinieblas del pecado.

Ésta es la noche
en que, por toda la tierra,
los que confiesan su fe en Cristo
son arrancados de los vicios del mundo
y de la oscuridad del pecado,
son restituidos a la gracia
y son agregados a los santos.

Ésta es la noche
en que, rotas las cadenas de la muerte,
Cristo asciende victorioso del abismo.
¿De qué nos serviría haber nacido
si no hubiéramos sido rescatados?

¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros!
¡Qué incomparable ternura y caridad!
¡Para rescatar al esclavo, entregaste al Hijo!

Necesario fue el pecado de Adán,
que ha sido borrado por la muerte de Cristo.
¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor!

¡Qué noche tan dichosa!
Sólo ella conoció el momento
en que Cristo resucitó de entre los muertos.

Ésta es la noche
de la que estaba escrito:
«Será la noche clara como el día,
la noche iluminada por mí gozo.»

Y así, esta noche santa
ahuyenta los pecados,
lava las culpas,
devuelve la inocencia a los caídos,
la alegría a los tristes,
expulsa el odio,
trae la concordia,
doblega a los poderosos.

En esta noche de gracia,
acepta, Padre santo,
este sacrificio vespertino de alabanza
que la santa Iglesia te ofrece
por rnedio de sus ministros
en la solemne ofrenda de este cirio,
hecho con cera de abejas.

Sabernos ya lo que anuncia esta columna de fuego,
ardiendo en llama viva para gloria de Dios.
Y aunque distribuye su luz,
no mengua al repartirla,
porque se alimenta de esta cera fundida,
que elaboró la abeja fecunda
para hacer esta lámpara preciosa.

¡Que noche tan dichosa
en que se une el cielo con la tierra,
lo humano y lo divino!

Te rogarnos, Señor, que este cirio,
consagrado a tu nombre,
arda sin apagarse
para destruir la oscuridad de esta noche,
y, como ofrenda agradable,
se asocie a las lumbreras del cielo.
Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo,
ese lucero que no conoce ocaso
y es Cristo, tu Hijo resucitado,
que, al salir del sepulcro,
brilla sereno para el linaje humano,
y vive y reina glorioso
por los siglos de los siglos.

Amén.

Secuencia

Hoy es obligatorio decir la Secuencia. Los días dentro de la Octava es potestativo.

Ofrezcan los cristianos
ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima
propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado
que a las ovejas salva,
a Dios y a los culpables
unió con nueva alianza.

Lucharon vida y muerte
en singular batalla,
y, muerto el que es la Vida,
triunfante se levanta.

«¿Qué has visto de camino,
María, en la mañana?»
«A mi Señor glorioso,
la tumba abandonada,

los ángeles testigos,
sudarios y mortaja.
¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea,
allí el Señor aguarda;
allí veréis los suyos
la gloria de la Pascua.»

Primicia de los muertos,
sabemos por tu gracia
que estás resucitado;
la muerte en ti no manda.

Rey vencedor, apiádate
de la miseria humana
y da a tus fieles parte

en tu victoria santa. 


Felices Pascuas de Resurrección desde Puerto Rico

sábado, 3 de abril de 2021

#1153 - La muerte de Jesús 2

 


 El Proyecto de Jesús – Quinta edición

Salamanca 1998

José M. Castillo- Juan A. Estrada

 

Capítulo 4

¿Por qué mataron a Jesús?

Historia y teología

1.       El papel de Dios en la muerte de Jesús

“… A pesar de los esfuerzos e intentos de Jesús, es un hecho histórico, que, cuando llego el tiempo de la pasión, la comunidad de discípulos la abandono, y que no fueron capaces de encajar lo sucedido. Sólo después de la experiencia de pascua de resurrección, tiene los discípulos una comprensión distinta de su muerte y comienzan a vislumbrar su valor salvífico.”

“…Que Jesús viera su muerte como un último gesto de donación, de amor y de fidelidad a Dios y a los hombres, parece bastante verosímil a la luz de los datos convergentes de las diversas tradiciones.”

“… estas diversas interpretaciones no deben ocultarnos lo más esencial: que Dios no quería la muerte de Jesús… Dios no desea su pasión y muerte, sino que, por el contrario, busca que el pueblo se convierta y que escuche su mensaje. Dios no quiere este final, pero lo acepta y lo asume, como la respuesta del hombre al ofrecimiento que el hace en su hijo.”

“El trágico final de Jesús es el resultado de la decisión del hombre, es la consecuencia de la libertad humana, no es la obra de Dios… no somos marionetas en las manos divinas… Dios nos ha creado libres, con capacidad para hacer de la historia humana un paraíso o un infierno. Si las cosas van mal en la sociedad, la culpa la tiene el hombre y no él. Dios se ha «atado las manos» respecto al hombre: lo ha creado como un ser libre y creador, a su imagen y semejanza, capaz del bien y el mal. Y a si se ha comprometido a aceptar la libertad humana hasta las últimas consecuencias.”

“… Ante Jesús, victima inocente, tiene que comprender el hombre el extremo al que nos lleva nuestra violencia y capacidad del mal, y a prender a perdonar renunciando a la venganza y al odio.”

“Este es el sentido del «es necesario» que Jesús muera. Necesario, en tanto que él no está dispuesto a renunciar a su obra y a su misión, ante la amenaza de la muerte y tiene que afrontarla… es necesario que muera, porque Dios no va a sacarlo de la historia real, ni va a impedir el libre desarrollo de la libertad humana.”

“A partir de Jesús todo homicidio es ya un deicidio porque Cristo se identifica con el prójimo en necesidad, y lo que con él decidimos con el mismo Dios lo hacemos (Mt 25, 31-46) … Dios no quiere el mal en el mundo, pero permite su existencia en la historia. Es al hombre al que le toca abolirlo convirtiéndose al mensaje de Cristo. Si el hombre es capaz de asumir su papel en la historia, viviéndola como y desde Cristo, Dios no le promete que la cruz vaya a estar ausente en su vida, pero si que tendrá la misma significación que la de Jesucristo. “

“… Hay que superar el miedo a la muerte, y el miedo al Dios del castigo para recibir la buena noticia de su amor. Hay que acabar con la rebelión contra un Dios que no quiere imponerse sino convencer, y que sabe esperar hasta conquistar el amor humano… Dios no es verdugo del hombre, y hay que saber encontrarlo en su silencio ante el mal. Dios no abandona al hombre… La cruz no elimina el problema del mal en el mundo, pero le da un sentido y una respuesta.

2.       La teología de la cruz

“… la cruz de Cristo nos descubre a un Dios pasional, poderoso en su debilidad y Señor en la humillación. Por eso, la cruz es la fuerza de Dios que denuncia el esfuerzo humano por auto justificarse, y el narcisismo voluntarista del que quiere alcanzar la perfección por su propio esfuerzo. La cruz de Cristo es la denuncia radical a la conciencia prometeica del hombre occidental, que quiere construir un paraíso en la tierra, y que sueña con una autosuficiencia histórica, que le hace independiente de Dios y constructor único del reino de la libertad y de la emancipación, de la utopía del reinado de Dios. “

“… la teología de la cruz es la afirmación de la necesidad de la gracia y de la gratuidad de esta…”

“… Dios no puede redimir a la humanidad sin el hombre mismo, no puede, porque é mismo se ha cerrado ese camino. La historia es siempre obra humana, aunque se dé bajo la inspiración y la fuerza del Espíritu Santo, y es el hombre el que es responsable de ella ante Dios y ante si mismo… El hombre, con su razón y su fe, se encuentra ya impregnado de la gracia para encontrar las huellas de Dios en su mundo, ya que el Dios de la creación es al mismo tiempo el Dios de la cruz.”

“La cruz y el reino son…una llamada al compromiso y a la liberación, con, desde y como Jesús.”

              “… era necesario que Dios se marchara de dentro de la historia. Tenia que dejarnos, morir y partir. Era                    imprescindible que se fuera, para  que por fin llegáramos a ser adultos, para que retomáramos el peso                   de nuestra tarea y responsabilidad vitales. El sentido de la historia humana, ya anunciado en la cruz de                Jesús, queda así pendiente de la  responsabilidad de los «suyos», de la capacidad de su comunidad para                asumir su tarea y su lucha, y el lugar histórico que él ha asumido.”

viernes, 2 de abril de 2021

#1152 - Muerte de Jesús

 El Proyecto de Jesús – Quinta edición

Salamanca 1998

José M. Castillo- Juan A. Estrada

 

Capítulo 4

¿Por qué mataron a Jesús?

Historia y teología

 

1.       El suceso histórico

“…la muerte de Jesús no es comprensible aislándola de su actividad histórica… La pasión y muerte es el termino de un proceso, el resultado al que le llevo la proclamación de su doctrina (su teoría) y la praxis subsiguiente. “

“… Cristo vivió de tal forma que al final todos se aliaron contra él. El relato de la pasión nos presenta un «un frente popular» en el que se han integrado todos los grupos de la sociedad; sucedió lo más difícil: acabar enfrentándose con todos.”

“La actitud de Jesús, sus palabras y hechos, no son indiferentes para las instituciones y estamentos de la sociedad, sino que los cuestiona y los critica de forma radical. Se sienten inquietos por las expectativas que suscita su mensaje en el pueblo y, especialmente, en los más pobres y marginados por el sistema político-económico imperante. Les produce miedo su visión de Dios y de las relaciones que los hombres tienen que tener con Dios y entre sí… Les atemoriza su critica y distanciamiento respecto al templo…Les llena de perplejidad su solidaridad con los pecadores, que son despreciados, en una sociedad profundamente teocrática, por los judíos religiosos. En fin, es toda su obra, sus valores y sus antivalores, sus criticas y sus alabanzas, su conducta y sus acciones, las que en último extremo hacen insostenible su situación y llevan a su apresamiento, enjuiciamiento y posterior ejecución…el pueblo…al final se inclina del lado de las autoridades en lugar de arriesgarse a la aventura del seguimiento de Jesús.”

“… Jesús cosecho lo que había sembrado.”

2.       ¿La politización de la religión?

“…Jesús no fue un político, sino un hombre religioso, al que unos llamaban profeta y otros lo identificaban con la autoridad de los rabinos judíos. Jesús habla de Dios, de cómo el hombre tiene que relacionarse con él, y de cómo los hombres tenemos que comportarnos los unos con los otros…Tampoco su mensaje es político: no habla de reforma de las estructuras sociales, sino de la necesaria transformación del hombre para que cambien las formas de vida y las relaciones humanas. No pone el acento en lo sociopolítico, sino en lo religioso, y su mensaje tiene claras connotaciones individualistas, espirituales, interioristas y utópicas…Se relativizan las diferencias naturales y sociales, se sexo, económicas, de status… y se proclama el universalismo salvífico y la necesidad de la fraternidad universal.”

“Y sin embargo, su anuncio tiene consecuencias políticas y se convierte en incompatible con el orden social vigente. Por eso, las autoridades deben eliminarlo…  Si los hombres se abren a su mensaje, no tienen más remedio que cambiar la sociedad en la medida que sus ciudadanos configuren su conducta según las directrices del evangelio.”

“Cuando la Iglesia, que somos todos los cristianos y no sólo los curas, profetiza desde y como Jesús, y enseña su doctrina (con la misma concreción, cercanía al hombre y claridad que tuvo el Maestro) necesariamente se produce la persecución y la amenaza de la cruz.”

“En realidad, una Iglesia que no inquiete, que no suscite reservas ni temores a los poderes constituidos en el mundo, y en la sociedad, es la que tiene que plantearse hasta que punto es fiel al mensaje de Cristo… No se puede ser cristiano en la vida privada, y afirmar que esos valores no sirven para la actividad profesional, o los problemas económicos, o las actividades políticas.”

“… No se puede espiritualizar la cruz, ni hacer de ella algo abstracto que no nos remita a la vida de Jesús. No podemos tampoco privatizarla, ni individualizarla, eliminando todas sus connotaciones y consecuencias políticas y sociales.

3.       La actitud y la conciencia de Jesús

“Jesús es consciente de la tragedia que se le avecina. Y sin embargo, no cambia su actitud, ni altera el sentido de su misión. No se trata de una actitud estoica, indiferente al dolor; ni de una dinámica necrófila. Cristo ama la vida, no la muerte, y no busca la pasión, ni quería el sufrimiento, Jesús no exalta el dolor, y la experiencia del sufrimiento ni produce en el amargura y frustración, ni le endurece y le cierra en si mismo, como nos ocurre muchas veces a nosotros… Jesús es presentado en los relatos evangélicos como un hombre tierno y compasivo, que sabe condolerse con los otros (sea Lázaro, o los pecadores, o los enfermos), y que siempre está abierto a las necesidades de los demás. Este rasgo de Cristo al que el sufrimiento ennoblece en lugar de deshumanizarle será recogido en la Carta a los Hebreos como una de las características de su vida sacerdotal, en la que tuvo que aprender a ser sacerdote compartiendo nuestras debilidades y sufrimientos y compadeciéndose de los demás.”

“… Cristo, como cualquier hombre, siente miedo rechazo ante el dolor y le asusta el sufrimiento, y se vuelve a Dios en Getsemaní pidiendo que, si es posible, se le evite esa prueba… Jamás se nos dice en los evangelios que Jesús buscara la cruz…No busca la muerte, ni la desea, pero está dispuesto   asumirla como pago por su conducta.”

“Jesús es libre ante la muerte, en el sentido de que la asume y la acepta como precio que tiene que pagar por mantener su fidelidad a si mismo, a Dios, y a los hombres, a los que se dirige. “

“… El dolor de Jesús es injusto e infundado (no hubo motivo justificado), es el sufrimiento del hombre inocente, víctima de la opresión e injusticia humana… El quejido de Jesús expresa la complejidad de sentimientos que le embargan: soledad ante el abandono de los suyos, impotencia ante las burlas y el menosprecio de los que lo rodean, conciencia de fracaso en su intento de convertir a su pueblo, y también, la angustia y la perplejidad ante un Dios silencioso y que no actúa… muere abandonando en Dios su causa y poniendo en él su ultimo aliento… y muere como ha vivido, perdonando a los otros y abandonándose en Dios.”

“…no cabe duda del sentido consciente de donación y entrega a los hombres que el mismo dio a su muerte en la alianza de la cena,, y en el ofrecimiento de su vida como rescate por muchos… A la vista de los datos convergentes del nuevo testamento, parece difícil negar que el mismo Jesús viera la muerte como la última expresión de una vida entregada a los hombres, y que a la luz de las tradiciones veterotestamentarias sobre el siervo sufriente de Yahvé y sobre el martirio de los profetas, vislumbrar el sentido salvífico de su misma muerte.” 

jueves, 1 de abril de 2021

#1151 - Jueves Santo 2021

 Hoy, celebra nuestra Iglesia, la institución, por parte del mismo Jesús, del Sacramento de la Eucaristía y del sacramento del Orden presbiteral o sacerdotal. 


En la Eucaristía, como nos dice Pablo, Jesús se quedó como alimento de Vida en las especies del pan y  del vino. Para ello le dio a sus apóstoles el poder de realizar este misterio, en su nombre, hasta que El vuelva. Por esto, al ser los presbíteros sellados con la unción del Espíritu Santo, se configuran con Cristo Sacerdote, de suerte que puedan obrar como en persona de Cristo. 

Pero Cristo quiso en esa noche de la Cena demostrarles a sus apóstoles y discípulos que aquella entrega suya tenía que traducirse en el servicio pleno, humilde y amoroso a los demás. Por eso les lava los pies, haciéndose esclavo de todos.

Si tu participación frecuente de la Eucaristía no te lleva a esta entrega de servicio a los demás, algo te falta aun para conformarte a Cristo. Pídele hoy al Señor que te renueve y puedas ser en plenitud verdadero discípulo suyo. Que la Pascua de Resurrección que se avecina sea ese nuevo comienzo.