jueves, 15 de junio de 2017

#177 - El Papa Francisco al final del año 2016, al proclamar el cierre del Jubileo de la Misericordia, nos  recordaba que las obras de misericordia espirituales y corporales había que seguirlas practicando siempre. Y escribia esta oración:

«Oh Dios de los pobres,
ayúdanos a rescatar a los
abandonados
y a los olvidados de esta tierra
que son tan valiosos a tus ojos. […]
Dios de amor,
muéstranos nuestro lugar en
este mundo
como instrumentos de tu cariño
por todos los seres de esta tierra.
Dios de Misericordia, concédenos
 recibir tu perdón
y de transmitir tu misericordia
en toda nuestra casa común.
Alabado seas.
Amen.
Vaticano, 1 de septiembre de 2016
FRANCISCO 

miércoles, 14 de junio de 2017

#176 - San Juan en su evangelio es el único de los evangelistas que nos habla de la preexistencia de Cristo, el Verbo. veamos el Capítulo I de su Evangelio:

1. En el principio el Verbo era, y el Verbo era junto a Dios, y el Verbo era Dios. 
2. Él era, en el principio, junto a Dios: 
3. Por Él, todo fue hecho, y sin Él nada se hizo de lo que ha sido hecho. 
4. En Él era la vida, y la vida era la luz de los hombres
5. Y la luz luce en las tinieblas, y las tinieblas no la recibieron. 
6. Apareció un hombre, enviado de Dios, que se llamaba Juan. 
7. Él vino como testigo, para dar testimonio acerca de la luz, a fin de que todos creyesen por Él. 
8. Él no era la luz, sino para dar testimonio acerca de la luz. 
9. La verdadera luz, la que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. 
10.
 Él estaba en el mundo; por Él, el mundo había sido hecho, y el mundo no lo conoció. 
11. Él vino a lo suyo, y los suyos no lo recibieron. 
12. Pero a todos los que lo recibieron, les dió el poder de llegar a ser hijos de Dios: a los que creen en su nombre. 
13. Los cuales no han nacido de la sangre, ni del deseo de la carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. 
14. Y el Verbo se hizo carne, y puso su morada entre nosotros - y nosotros vimos su gloria, gloria como del Unigénito del Padre - lleno de gracia y de verdad.

!Que prueba más contundente de que Jesús es Dios  y que junto al Padre y con el Espíritu Santo todo fue creado!!Alabado sea el Dios-Trino que nos ha hecho hijos suyos y por ello herederos a su Vida!!Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo!
#175 - Ayer, en el Evangelio de la Décima semana del tiempo ordinario, Jesús nos llama a ser sal de la tierra y luz del mundo. Esto nos compromete a darle gusto a la vida en este planeta, a preservarlo de la corrupción.  Y también a brillar entre los hombres, de modo que cuando vean nuestras buenas obras, se glorifique al Padre. Para  ello es necesario seguir la ruta de vida que el nos ha señalado con las Bienaventuranzas. Para esto es que Cristo nos ha ungido, nos ha sellado y nos ha dado el Espíritu como garantía.

sábado, 3 de junio de 2017

#167 - Jesús, como nos cuenta Juan en su Evangelio, antes de pasión, lavó los pies de sus apóstoles para enseñarles que, el servir a los demás sin distinción de rangos y categorías, era lo principal en su Reino. Cuando luego escoge a Pedro para apacentar el rebaño, convirtiéndolo en el primer Vicario suyo en la tierra, se establece claro que la misión del pastor está construida sobre el servicio.

"Eso es apacentar. llevar a lugares de pastos verdes, para que a la gente no le falte el pan de la mesa ni el que alimenta la dignidad. Apacentar significa organizar, guiar, buscar canales de diálogo".

"Apacentar es ir adelante para descubrir nuevos pastos, para dar entusiasmo, alegría, ayudar a soñar. Y es ir atrás para dar esperanza, cuidar de todos para que nadie se quede". (Papa Francisco)

"Pidamos por los dirigentes, eclesiásticos y civiles, para que descubran su misión" de servir a los demás "y la cumplan con sabiduría y dignidad".

Las citas son de la Agenda Bíblica 2017.    

sábado, 20 de mayo de 2017

#153 - Las palabras de Jesús en Juan 15, 16 nos dice que "no me eligieron ustedes a mi, yo los elegí a ustedes y los destiné para que vayan y den fruto, un fruto que permanezca...", me recuerdan a Papa Francisco cuando en su "Evangelii Gaudium" nos introducía a la palabra "primerear", aludiendo a que cristo fue el primero en todo. Estuvo con el Padre y el Espíritu desde siempre (El Alfa), nos eligió primero, aun si que le conociéramos. Siempre dio el primer ejemplo, como cuando lavó los pies de sus discípulos. Y fue el primogénito de los resucitados.

También nos habla el Papa en su documento de ir a las periferias del mundo a evangelizar, al encuentro de los más necesitados. Porque como dice Jesús nos destinaron para que vayamos y demos frutos.

El fruto por excelencia y que nunca muere, sino que permanece para siempre, es el amor.  Y si caminamos en el Amor y por Amor verdaderamente que seremos libres para hacer lo que Dios quiere de nosotros sin miedo alguno. porque andaremos en la Verdad y por el Camino que es Cristo. Ya lo rubricaba San Agustín cuando decía "Ama y haz lo que quieras".

miércoles, 17 de mayo de 2017

#150 - El Evangelio de hoy nos habla de la importancia de estar siempre unidos a Cristo. Pero si estamos totalmente injertados en Él deben producirse los frutos. Si no, El mismo nos cortara como dicen los versículos 2 y 6.

Veamos:

Juan 15:1-8
1 «Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador.
2 Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto.
3 Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado.
4 Permaneced en mí, como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí.
5 Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada.
6 Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen, los echan al fuego y arden.
7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis.
8 La gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos.


Pero al que da fruto lo limpia (vers. 2). Nos va el Señor purificando porque al estar a El unidos recibimos de su savia, de su vida.

Sin El nada podemos producir en la vida de la gracia. (vers. 4 y 5)

Si permanecemos en El nos concederá lo que le pidamos. (vers. 7)

Y si damos frutos estaremos manifestando al mundo su gloria.(vers. 8) 

Citando la reflexión de la Agenda Bíblica 2017 nos dice al respecto: "La Pascua...Es una manera de caminar siguiendo a Jesús tratando de conocerlo mas y comprenderlo mejor...Es tiempo de crecimiento y encuentro con nuestra propia fe, abierto al mensaje de Jesús y a los hermanos. Saber tender la mano, dialogar, manifestar ternura, escuchar. Pascua es un programa de vida que nace de la Vid Jesús, y se extiende a los sarmientos y al árbol entero...Jesús se proclama a si mismo la Vid verdadera, quiere decir que hay que abandonar las vides falsas. 

martes, 16 de mayo de 2017

#149 - Durante esta semanas de Pascua, las lecturas nos han ido presentando como, después de la resurrección de Cristo, fue la Iglesia expandiéndose por el mundo greco-romano.

Hoy en Hechos 14, 27, vemos a Pablo y Bernabé, que luego de anunciar la Buena Nueva en varias regiones de Asia y Siria regresan a Antioquía para contar a esta comunidad lo que Dios había hecho por su medio y "como habían abierto a los paganos la puerta de la fe".

Esto me vuelve a recordar el Jubileo de la Misericordia del 2016, donde el Papa Francisco, pidió que se instalara una Puerta de la Misericordia en cada iglesia principal de cada diócesis en el mundo entero. Al pasar por ella se recibian, al cumplir lo indicado para ello, las indulgencias plenarias que el Papa adjudicó para esta gran celebración.

Al finalizar el jubileo nos decía el Papa que esto no terminaba allí, sino que las obras de misericordia a las que también nos llamó a practicar durante ese año, debían continuarse de ahí en adelante.

Por esto, al escuchar hoy la lectura de Hechos me preguntaba cuantas veces como misionero he llevado la Buena Nueva del Reino a otros, para que también ellos pudieran entrar, como por una puerta, a la fe en Cristo.  Ya Benedicto XVI había hablado de esto en su carta "Porta Fidei".

Y es que la Iglesia Catolica esta en tiempos de abrir puertas, no cerrarlas. En tiempos de acoger a quien llama y necesita de nuestra caridad.