viernes, 28 de junio de 2019

#614 - Ser católico es en PR

Ser católico es, en Puerto Rico, ser heredero de la fe cristiana que trajeron los primeros misioneros "que llegaron de España hace más de quinientos años". "Aquellos hombres nos ampararon bajo la protección del Cordero de Dios, símbolo nacional que aparece en nuestro escudo nacional.  Este es el emblema heráldico más antiguo de América. Cordero manso y humilde de corazón, que abraza la bandera con la cruz de la resurrección. Símbolo de humildad, pureza, integridad y paz."

"Puerto Rico se fundó sobre los cimientos del Evangelio . El 8 de agosto de 1511 el Papa Julio II creó la Diócesis de la Isla de San Juan Bautista. El 25 de diciembre de 1512 llegó a nuestras tierras borincanas nuestro primer obispo, Don Alonso Manso, quien a su vez se convirtió en el primer obispo en ocupar y dirigir una diócesis en América".

"En nuestros tiempos, la Nueva Evangelización nos mueve a impulsar, de manera especial, la doctrina social de la Iglesia. Es menester recalcar esto, pues existe una mentalidad moderna que pretende retringir el campo de acción de la Iglesia a lo puramente religioso y lo espiritual con el interés de negarle todo tipo de participación en asuntos sociales que afectan al ser humano, y que deben estar  iluminados por su dimensión trascendental".

Nota: las citas son del documento "Carta Pastoral "Prediquemos al Cordero Sacrificado y Victorioso: la Nueva Evangelización y los Cimientos Religiosos de Puerto Rico"- Roberto Gonzalez Nieves, Arzobispo de San Juan de Puerto Rico.

jueves, 27 de junio de 2019

#613 - La unidad de los cristianos

Juan 17, 11-19 nos trae el tema de la unidad de todos así como el Padre y Cristo son uno.

"La unidad es en la diversidad, en la confluencia de deseos y voluntades bajo la égida de un mismo propósito y motivación de sentido: vivir con y en la alegría del Evangelio. Alegría que se asienta en el amor compartido capaz de crear, en un mundo convulsionado y hostil, comunidades sabias y proféticas que, desde el Espíritu de Jesús , permitan construir el otro mundo posible, la sociedad justa. ?La comunión en la diversidad es lo que nos identifica como discípulos  del Señor?"

Tomado de la Agenda Bíblica 2019 

miércoles, 26 de junio de 2019

#612 - San Juan Bautista

Cada 24 de junio, en que nuestra Iglesia celebra la solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista, es pertinente recordar el significado que tiene este nombre para nosotros los puertorriqueños.
En primer lugar, Juan el Bautista fue, según lo narran los Evangelios, el precursor de nuestro Señor Jesucristo.  Tuvo el gran privilegio de ser escogido por Dios desde el mismo vientre de su madre Isabel para presentarlo a quienes esperaban al Mesías prometido. No en balde dice Jesús que no ha existió hombre más grande sobre la tierra que Juan.
No sé si Cristóbal Colón al descubrir la isla de Boriquén y nombrarla San Juan Bautista pudo captar la transcendencia de este evento. Pues fue escoger entre tantas islas aquella que iba a tener la misión de anunciar a los habitantes de estas latitudes la Buena Nueva del Reino de Dios. Así lo confirmará la historia de la Iglesia puertorriqueña cuando en 1511 llegue a nuestras tierras el primer Obispo de las Américas, don Alonso Manso, precursor también de la Iglesia en el llamado Nuevo Mundo.
Por este nombre hermoso de Juan es que también nuestro escudo recalca aquella frase bíblica escrita en una tablilla por su padre Zacarías: “Juan es su nombre”.
Hoy, en que nuestro pueblo parece haber perdido el rumbo de su destino universal, miremos en Juan el Bautista el modelo a seguir. Dios, como a su pueblo escogido de Israel, quiso que el pueblo nativo de Borinquen fuese cristianizado. Pero no solo cristianizado, sino que como Juan, fuera vanguardia de su Evangelio, de entrega total a sus principios, de valor y sacrificio, hasta cumplir la misión a la que fuera llamado.
           El espíritu de aquel Juan ha estado y está vivo en el alma de muchos puertorriqueños y es por eso que todavía este pueblo sigue de pie, aunque apabullado y sin cabeza. Pero Juan dejó una semilla, en su pueblo y en nosotros. Una semilla que no muere jamás: la semilla de un pueblo que vivirá para siempre pues  aún de sus cenizas resucitará

domingo, 23 de junio de 2019

#611 - Cuerpo y Sangre de Cristo

En la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo que celebraba nuestra Iglesia ayer, tenemos que tener presente que se "implica una realidad que incluye y a la vez trasciende la sola dimensión eucarística de la corporalidad de Jesús...El Cuerpo y la Sangre de Jesús que compartimos en la comunión son la presencia real de Cristo portadora de vida y salvación. El Cristo que ofrece su cuerpo progresivamente andando por los polvorientos caminos de Galilea.

Jesús se deja conducir por el Espíritu hasta las últimas consecuencias. Y si en el camino a Jerusalén abraza la perspectiva de la cruz es porque antes había puesto a disposición su cuerpo, al abrazar la carne doliente de tantos hermanos y hermanas."

Imitemos al Maestro entregando nuestros cuerpos (en cuerpo y alma) por los necesitados, en donde está Cristo llagado.

Cita de la Agenda Biblica 2017

jueves, 20 de junio de 2019

#610 - Matrimonio y familia

                       El proyecto de vida que representan el matrimonio y la familia, tiene sus altos y bajos en el camino hacia su plenitud.Si la comunicación entre pareja y, entre padres e hijos no se cultiva la convivencia se hará mas difícil. En esa tarea, como padre, quisiera compartir una carta a mis ocho hijos que a raíz de decisiones cruciales que en sus vidas enfrentaban.

El preparar a nuestros nietos y biznietos  para enfrentar la retante tarea de que estos fueran en su momento hombres y mujeres capaces de dar testimonios de superación, verticalidad y esfuerzo en la realización de sus vidas, es la razón de este escrito.
Creo firmemente que como una familia numerosa y extendida hemos compartido una serie de herramientas, desarrolladas magistralmente por todos, que nos han invitado a reflexionar seriamente sobre nosotros mismos, nuestra relación de pareja y los hijos. La distancia que por razones geográficas y personales habían evitado el encontrarnos todos frecuentemente se ha ido reduciendo al comenzar a reunirnos periódicamente. Todo esto ha sido un gran logro.
Sin embargo, todavía nos falta mucho por caminar. Más que nada me entristece y preocupa el que podamos estar tirando la toalla ante los problemas que cada uno este enfrentando en este momento. Y me preocupa porque entiendo que por más difícil que parezcan de superar todos pueden ser superados.
Y estoy convencido de que todos pueden ser superados porque confío plenamente en la capacidad de cambio y en la inteligencia y la bondad de cada uno de nosotros.
Tal vez un factor de importancia que no está ayudando sea el de que, envueltos como estamos en la búsqueda de bienestar y progreso profesional, personal-familiar y económico, no se ha hecho un alto serio y auténtico para expresar los sentimientos abiertamente en aras de “negociar” un consenso de las acciones a tomar para que se consiga la armonía necesaria.
Es normal en cualquier relación entre humanos que nuestras personalidades choquen en algún momento o en muchos momentos en casos extremos. Nos criaron diferentes a cada uno, aun a los del mismo hogar o familia. Desarrollamos diferentes actitudes ante la vida y en como enfrentarla a medida que fuimos adquiriendo experiencia. Y esto no se cambia en un año o en unos años. Es mas, hay rasgos y vicios de nuestra personalidad que nunca cambiaran. Ahí es que está el reto de cualquier relación humana.
Por esto, mis sentimientos en esta hora son de profunda frustración al ver como la confianza plena que tenia en sus capacidades de resolver positivamente los problemas y diferencias no esta siendo correspondida. Los veía, si vulnerables a las corrientes del mundo y a sus propias debilidades, pero los creía profundamente capaces de superarlas. Todavía lo pienso así.
Los lazos espirituales que a través de Cuarta Generación hemos ido tejiendo a lo largo de estos años deben comprometernos a cerrar las heridas del pasado y con gran ilusión dar paso a un nuevo día. Habrá heridas que aun estén abiertas y otras cuyas cicatrices nos recuerden algo que no quisiéramos que se repita. La única forma de curar unas y no repetir las otras es tratándolas con continuas dosis de amor y de perdón, que es también amor.
Este es solo un consejo de un padre, que hoy llora por sus hijos, los de sangre y los adoptivos, porque siente que cada uno de ellos está de igual forma llorando o preocupado por el momento que están viviendo.
No se precipiten en decisiones tan cruciales y con efectos permanentes para sus hijos. Es lo único que les pido.

Papi

miércoles, 19 de junio de 2019

#609 - El Espíritu defensor

En Juan 16, 5-1, Jesús promete el Espíritu Santo defensor a los apóstoles.

"El Espíritu desempeña una doble función en la vida de la comunidad: Fiscal, en tanto que, desde dentro de la comunidad, el Espíritu instaura un juicio contra la depravación política del mundo y su orden establecido de injusticia y violencia sistemática, posibilitando resistencia y lucidez histórica. Profética, en tanto que la comunidad no hace componendas con poder opresor alguno, sino que verifica lo que predica con las propias acciones, denunciando todo comercio espiritual. La invitación es a vivir una <espiritualidad en salida>, que centra y orienta nuestras acciones a la búsqueda de construir una sociedad mas humana. De lo contrario, labramos nuestra condenación. ?Actuamos como enviados del Espíritu?"

Tomado de la Agenda Bíblica 2019

martes, 18 de junio de 2019

#608 - "Derribados pero no aniquilados"

Esta cita de la Segunda Carta de Pablo a los Corintios (2 Cor, 4,9) fue la frase que la Conferencia Episcopal de Puerto Rico adoptó para alentar al pueblo puertorriqueño luego del paso de los huracanes Irma y Maria.

En su documento los Obispos delinean cuatro acciones que debemos realizar para levantarnos nuevamente:

1- Renacer  - así como los arboles y plantas han vuelto a verdear y florecer, así deben fructificar nuestras vidas nuevamente, evitando el pesimismo y dando paso a la esperanza.

2- Reconstruir - es la etapa en que estamos, reconstruyendo nuestras casa, escuelas, templos, carreteras y propiedades, pero ante todo nuestros corazones, para refundar un mejor país.

3- Redescubrir - los tesoros y bellezas de nuestra tierra, nuestra gente, nuestra cultura, nuestra fe y nuestras tradiciones.
4- Reencontrarnos - con Cristo, entrando en oración personal y comunitaria con el Senor

A casi dos años de estos sucesos, todavía nos falta para recuperarnos como pueblo.Si todos nos unimos en entrega sincera y desinteresada lo lograremos y habremos ganado la gran batalla. Puerto Rico sera otro. En Dios confiamos.