domingo, 6 de octubre de 2019

#664 - Rosario Misionero

Hoy, Día del Señor, completamos la primera semana del Mes Misionero Extraordinario proclamado para toda la Iglesia por Papa Francisco.

Durante estos días se nos pide reflexionar sobre el discipulado misionero de Maria.

Por esto hemos el Primer Rosario Misionero del mes meditando los Misterios de la Alegría o  Misterios Gozosos. 

Unámonos todos en esta gestión misionera rezando el Santo rosario.

MES MISIONERO EXTRAORDINARIO
OCTUBRE DE 2019


MISTERIOS DE LA ALEGRIA  o gozosos

ESQUEMA PROPUESTO PARA EL REZO DEL SANTO ROSARIO

1.    Oración del Papa Francisco para el Mes Misionero extraordinario
Padre nuestro
Tu Hijo Unigénito Jesucristo
resucitado de entre los muertos
encomendó a sus discípulos el mandato de
“id y haced discípulos a todas las gentes”;
Tú nos recuerdas que a través de nuestro
Bautismo somos partícipes de la misión de la Iglesia.

Por los dones de tu Santo Espíritu, concédenos la
Gracia de ser testigos del Evangelio,
valientes y tenaces,
para que la misión encomendada a la
Iglesia, que aún está lejos de ser completada,
pueda encontrar manifestaciones nuevas y
eficaces que traigan vida y luz al mundo.

Ayúdanos a hacer que todos los
pueblos puedan experimentar el
amor salvífico y la misericordia de Jesucristo,
Él que es Dios y vive y reina contigo,
en la unidad del Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos.
Amén

2.    Cántico de entrada
3.    Intenciones del Rosario
A.   Por los misioneros que atienden a los enfermos en África, en 6,500 hospitales y pequeñas clínicas católicas y, por los 19,000 hombres jóvenes que se preparan para el sacerdocio.
B.   Por los que en nuestro país realizan igual ministerio: consagrados y laicos, que cuidan de los enfermos en hogares y hospitales.
4.    Anuncio del misterio
PADRE NUESTRO
10 AVEMARÍAS
GLORIA
¡Oh Jesús mío…

A.    ANUNCIACIÓN
Lucas 1, 28.31- “El ángel entró en el lugar donde estaba María y le dijo: Alégrate, la más favorecida de Dios, El señor está contigo…Vas a quedar embarazada, y darás a luz un hijo, al cual pondrás por nombre Jesús”.
“Has oído, Virgen, que concebirás y darás a luz un hijo. Has oído que no será por obra de varón, sino por obra del Espíritu Santo. Mira que el ángel aguarda tu respuesta: ya es tiempo de que vuelva al Señor que lo envió. Todo el mundo espera la respuesta de María”.(San Bernardo, abad). Y Jesús sigue esperando la tuya. Padre nuestro…
Cántico
B.     VISITACIÓN DE MARÍA A SANTA ISABEL
Lucas 1, 40-41 – “Entró en casa de Zacarías y saludó a  Isabel. Y sucedió que, al oír Isabel  el saludo de María, el niño que llevaba en su vientre salto de alegría”.
“Al oír María este anuncio, llena de gozo y sin demora, partió hacia las montañas, no porque dudara de las palabras del ángel ni porque estuviera incierta de la veracidad del hecho ni porque vacilara ante la realidad del ejemplo, sino porque se sentía impulsada por el deseo de cumplir un deber de piedad, anhelante de prestar sus servicios y presurosa por la intensidad de su alegría”. (San Ambrosio, obispo) La alegría en el Señor nos impulsa a servir a los demás. Padre nuestro…
Cántico

C.     NACIMIENTO DE JESÚS
Lucas 2, 6-7 – “Y sucedió que, mientras estaban en Belén, se cumplió el tiempo del alumbramiento. Y María dio a luz a su primogénito; lo envolvió en pañales  y lo puso en un pesebre…”.  
“El Verbo de Dios tomó la descendencia de Abraham, como dice el Apóstol; por eso debía ser semejante en todo a sus hermanos, asumiendo un cuerpo semejante al nuestro. Por eso María está verdaderamente presente en este misterio, porque de ella el Verbo asumió como propio aquel cuerpo que ofreció por nosotros”.(San Atanasio). Alimentémonos siempre de ese cuerpo, que se ha quedado para nosotros en la Eucaristía. Padre nuestro…
Cántico
D.    PRESENTACIÓN EN EL TEMPLO
Lucas 2, 22 – “…pasados ya los días de la purificación prescrita por la ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén para presentárselo al Señor…”.
“También nosotros, representados por Simeón, hemos visto la salvación de Dios, que él ha presentado ante todos los pueblos y que ha manifestado para gloria de nosotros, los que formamos el nuevo Israel; y, así como Simeón, al ver a Cristo, quedó libre de las ataduras de la vida presente”.(San Sofronio, obispo). Llevemos la salvación de Cristo a los que aún no la conocen. Padre nuestro…
Cántico
E. JESÚS ENCONTRADO ENTRE LOS DOCTORES DEL TEMPLO
Lucas 2, 46-47 – “…al cabo de tres días, lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Cuantos le oían estaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas”.
“La verdad brota, realmente, de la tierra, pues Cristo, que dijo: Yo soy la verdad, nació de la Virgen. Y la justicia mira desde el cielo, pues nadie es justificado por sí mismo, sino por su fe en aquel que por nosotros ha nacido”. San Agustín, obispo).
Escuchemos a quien tiene la Verdad. Padre nuestro…

Cántico final

viernes, 4 de octubre de 2019

#663 - Evangelio de Marcos

El evangelista Marcos le escribe principalmente a no judíos, a quienes tenía que explicar la herencia religiosa de su pueblo y como esta se manifestó en Cristo Jesús.

Un resumen en forma de poesía nos narra todo su evangelio.

Aplicando a Marcos

Preparad el camino, abonad bien la tierra,
porque el Señor espera para entrar a sus templos,
y llenarles de Su Espíritu pa que florezcan Sus dones.
Don de temor y consejo, de fortaleza y piedad,
de ciencia y entendimiento, y don de sabiduría.

Con los dones por escudo y por armas de defensa,
como Cristo fue probado, te probarán en la lucha,
de predicar la palabra, de convivir en el mundo,
y tendrás que definirte: con el Cristo o contra El.
Si con El, serás discípulo, y su ruta seguirás.

El Espíritu Divino que ha venido sobre ti,
para sanar a los hombres, el poder te brindará.
Serás consuelo de muchos y envidia de muchos otros.
Serás sensible al dolor y perdonarás a todos.
Preferirás a los pobres, a enfermos y marginados.

La Ley de Dios quedará grabada en tu corazón,
y te dará libertad para discernir tus pasos.
Será el sábado para el hombre y libre estarás de hacer
el bien en cualquier momento, pues superarás la Ley.
Ya no serás más esclavo de como entenderla bien.

Escogió el Señor los doce para poder ilustrar
que como a su pueblo antiguo hoy escogía uno nuevo.
Y así establecía la Iglesia para llevar la noticia:
que su Reino había llegado, que había un mensaje nuevo.
Somos sus nuevos discípulos, somos ese pueblo nuevo.

Quiso Jesús desde entonces establecer su familia.
Atentos a Su Palabra y con fe viva en el Cristo,
serán todos sus hermanos, sus hermanas, sus amigos,
y su madre y su padre, todo el que siga el Camino.
Pensaron que estaba loco sus parientes por tal giro.

Los fariseos, en cambio, le vieron cual Belzebú;
quisieron dilapidarlo como mandaba la Ley,
pues se proclamaba Dios, perdonando los pecados.
Pero el Maestro, astuto, se les escapó al momento,
y su mensaje en parábolas decidió ir transmitiendo.

 Y comenzó con la siembra de la Palabra de Dios.
A la vera del camino la semilla no creció,
entre piedras las raíces no pudieron hallar fondo;
en la maleza se ahogó y aunque creció no dió fruto.
Solo en el terreno bueno dio porcientos generosos.

A sus discípulos dijo de lo que trataba el cuento:
el del camino es tan duro que allí nada crecerá,
la tierra de el de las piedras es muy pobre y muy llana,
en la maleza del mundo se encuentra el de la cizaña.
Más quien prepara su tierra producirá en abundancia.

Porque al que tiene se le dará, al que no tiene,
hasta lo que tiene le será quitado.
Pues miran y no ven, oyen y no escuchan.
Sólo cuando tengan fe y se conviertan,
ante si descubrirán los misterios de Su Mundo.

El Reino, que cual semilla, va Dios dándole el aliento.
Que es semilla tan pequeña como la de la mostaza,
pero que crece tan grande, tan hermosa  y portentosa,
que es lugar para los nidos, cobijo para el sediento.
Parece insignificante, pero al final, abundante da sus frutos.

Y el Cristo sigue atendiendo a los que a El acuden,
y va sanando sus cuerpos y expulsando sus demonios.
Y perdona sus pecados ante el asombro de muchos,
por amor, por Su poder hasta resucita muertos,
sólo nos exige fe, confianza plena en Su aliento.

Jesús domina las aguas y calma la tempestad,
pero le pide a los suyos que no le llamen Mesías;
no quiere que le confundan con un taumaturgo mas.
Va preparando sus mentes para que entiendan su fin.
Se dice Hijo del Hombre, como lo llama Daniel.

Los discípulos reciben, de Cristo todo poder,
y curando van enfermos, ungiéndoles en aceite.
Los envía sin alforjas, sólo bastón y sandalias.
Les reprime cuando quieren callar a otros, que igual,
en Su Nombre van sanando sin ser por El escogidos.

Los fariseos celosos buscan porque condenarle,
le preguntan por Moisés y el divorcio permitido,
Pero El les recuerda cómo, no fue así en el principio.
Serán una sola carne y lo que Dios haya unido,
que no lo separe el hombre por su maldad y egoísmo.

Cuando le piden del mal cual es el origen dice,
que toda maledicencia, envidia, impureza y crimen
de adentro del corazón, del hombre es de donde sale.
Por eso nos recomienda cortar lo que nos condena
y así por la puerta estrecha a su Reino penetrar.

Son su actos el muestrario de Su Divino poder;
así camina en el lago sobre las aguas bravías;
y multiplica los panes para darle a muchedumbres.
Es compasivo con todos los que humildes se le acercan,
con la viuda, con el jefe, con el ciego y con el mudo.

Camina la Galilea, la Decápolis, Samaria y la Judea,
y le siguen multitudes, ansiosas de pan y cuido,
y cual ovejas las cuida y se preocupa por ellas.
Mas inicia a sus discípulos también en el repartir
el pan que calma su hambre y el amor que trae la paz.

Cuando se le acerca un rico que es cumplidor de la Ley,
se maravilla del chico y le invita a acompañarlo.
Pero que triste se queda cuando ve que aquél muchacho
no puede dejar las cosas que al mundo le han amarrado,
y se despiden al punto y el Cristo sigue su rumbo.

Sencillos, limpios y sanos, así como son los niños,
quiere que seamos todos y seremos acogidos,
como en la falda de un padre, que amoroso da su abrigo.
Ni aún El transfigurado, captaban los preferidos
que estaban ante el Dios Santo, el Hijo de Dios, ungido.

Discuten un día Juan y Santiago por los puestos,
allá en el trono de Dios, y el Maestro los reprende;
les dice no será así en el Reino del Señor.
Han de servir como El vino también a servir a todos,
no ha tiranizar los pueblos como jefes poderosos.

Para tratar de atraparlo le preguntan si el impuesto
al César es necesario, antes que culto al Señor.
Mas El viendo su maldad da Su celebre repuesta:
al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.
Y sube a Jerusalén en un borriquillo hermoso,
y se cumplió la escritura del profeta Zacarías.
El pueblo en pleno lo clama con mantos y ramas sueltas,
es el Hijo de David, bendito el que viene a cuestas.
Hay júbilo entre los suyos, más tarde habrá tristeza.

Ahora el Cristo habla en símbolos:
de aquellos jefes del pueblo, de quienes frutos no ha visto.
Les compara con la higuera que ha encontrado en el camino,
y que no sacia su hambre pues no ha producido higos.
Ha llegado ese momento de enfrentarse al enemigo.

Y aquellos hombres cerrados se sienten por aludidos
cuando Jesús les recuerda que han matado a los profetas.
No reconocen quien es Aquél que sembró la viña,
y también en su maldad también matarán al Hijo.
Por eso el Reino a éstos el Señor le quitará.

Mas al llegar a su Templo su indignación se acrecienta.
Lo han convertido en mercado, parece más una feria.
Una cueva de ladrones, lo llama, y se avergüenza,
de que aquel recinto santo de oración no sea ofrenda.
Y los jefes disgustados buscan desquitar la afrenta.

Entonces los saduceos toman la resurrección,
como punto de debate, a ver que el Maestro opina.
Que en el Cielo ya no habrán relaciones maritales,
pues seremos cual los ángeles les responde ante el acecho.
Y que Dios es Dios de vivos con la Escritura les prueba.

Al maestro que sincero le pregunta de la Ley
cual es el primer mandato, le dice que sólo en dos
se resume la Ley Santa: amar a Dios sobre todo,
tenerlo en el corazón y en el centro de tu alma,
y amar al prójimo siempre como te amarías tu mismo.

Cuando pregunta Jesús por quien le tienen los hombres,
unos dicen que un profeta y otros que es el mismo Elías.
Entonces Pedro es quien dice que no es otro que el Mesías,
y Jesús dice  que a nadie le revele lo que el Padre
le ha revelado a ese hombre que la Iglesia tendrá a cargo.

Al acercarse la Pascua, fiesta grande del judío,
el Maestro les envía a preparar el salón.
Allí en la tarde se sientan alrededor de la mesa.
Ya Judas, de entre los doce, había acordado entregarlo.
Los miembros del Sanedrín con monedas le pagaron.

Y presidiendo el banquete Jesús levantando el pan
lo bendijo y repartiendo, “este es Mi Cuerpo” les dijo.
Igual hizo con el vino, “sangre de la Nueva Alianza”,
y les pidió a su memoria realizaran aquel acto,
y al huerto de los Olivos les invito a ir a orar.

Sol se quedó el Señor orando y sangre sudando,
pues se acercaba la hora de su esperado martirio.
Pidió fuerzas a su Padre y asumió su voluntad.
Entonces llegaron ellos, enviados de los Sumos,
que guiados por el Judas arrestado lo llevaron.

Y frente a los sacerdotes buscaban como acusarlo,
pero las pruebas traídas apenas se sustentaban.
Entonces fue, que el Jefe, rasgando sus vestiduras
le acusó de blasfemar, de decirse Hijo de Dios,
y a morir le condenó según decían sus leyes.

Pedro, quien le había nombrado por Mesías un buen día,
quien quiso morir por El si hacerlo era preciso,
le negó, casi seguido, por tres veces, frente a todos.
Ya se lo había adelantado Jesús durante la Cena,
y el gallo cantó en la noche y Pedro lloró en suspiros.

Pero el César gobernaba, y era por tanto Pilato,
su representante pleno, quien decidiría el caso;
y por esto lo llevaron ante aquel, pa interrogarlo.
No encontrando culpa en Cristo que mereciera matarlo,
quiso azotarlo y soltarlo pero el pueblo no lo quiso.

 Después de burlas e insultos y después de coronarlo
con las espinas hirientes, al Gólgota lo llevaron.
A Simón, el de Sirene, se buscaron pa ayudarlo
a cargar la cruenta cruz en donde habrían de colgarlo.
Los discípulos en tanto, huyeron despavoridos.





Se cumplía así la misión para la cual vino el Hijo.
Y derramose Su Sangre y murió su cuerpo santo,
Y aquel Cordero inmolado abrió el Santuario Nuevo,
desgarrando en el Templo como señal su vestuario.
Era en verdad del Dios Santo aquel su Hijo querido.

Defraudados se quedaron al ver morir al maestro,
y con miedo se alejaron uno por uno, en silencio.
Tuvo que venir José, fariseo de Arimatea,
A recoger el cadáver y enterrarlo tras la piedra.
Las mujeres preparaban, en tanto, óleos y telas.

Así, por la mañanita, fueron prestas al sepulcro.
!Que sorpresa tan inmensa se encontraron al no hallarlo!
Y no sabían que hacer y si debían contarlo.
Mas llegaron Pedro y Juan y, aunque asustados y exhaustos,
comprendieron las palabras que el Maestro había dicho.

Días mas tarde le vieron algunos de sus discípulos.
Luego se aparece a todos y les confirma el suceso:
ha resucitado el Cristo como lo había prometido.
Ahora les envía al mundo con el poder de El mismo.
El que ha vencido el pecado también la muerte ha vencido.

William Quintana Nieves
                                                                                                                               7 de mayo de 2007

martes, 1 de octubre de 2019

#661 - Maria, primera discipula

Cuando en Lucas 8, 19-21 avisan a Jesús que su madre quiere verle, el aprovecha el momento para  nombrar madre y hermanos suyos a todos los que escuchan su palabra y la cumplen.

Y es que María supo escuchar profundamente la voz del Espíritu Santo y de esta manera hacer que se cumpliera en ella plenamente.

En este mes del rosario y de las misiones miremos a Maria como el modelo a seguir en nuestra confianza en Dios y su plan de salvación. Hagamos, como ella, lo que Él nos dice.Y una mes recibido el mensaje de Cristo y su proyecto de vida para ti, sal a servir, como ella lo hizo con su prima Isabel.

domingo, 29 de septiembre de 2019

#659- Mes Misionero Extraordinario

Se acerca el mes de octubre, proclamado por Papa Francisco como el MES MISIONERO EXTRAORDINARIO..

La Iglesia, que nace de la misión de Cristo, nos hace a todos bautizados y enviados.

Esta es una misión universal, donde todo católico debe integrarse. Cubre todos los continentes del planeta. y precisamente comienza con la Fiesta de la patrona de las misiones, Santa Teresita del Niño Jesús el 1 de octubre. En oración solidaria unámonos a Cristo y toda su Iglesia para que los frutos sean abundantes. recordemos a todos los que han entregado su vida en tierras de misión por anunciar el Evangelio.




jueves, 26 de septiembre de 2019

#658 - El amigo fiel

La lectura del libro del Eclesiástico 6,5-17 nos sorprende con algunas recomendaciones sobre la amistad, dadas por un hombre que vivió unos 200 años antes de Cristo.

Nos dice el escritor sagrado: "Sean muchos los que te saludan, pero amigo íntimo, uno entre mil; si quieres un amigo, comienza por probarlo, no confíes enseguida en el, porque hay amigos de un momento que no duran en tiempo de peligro; hay amigos que se vuelven enemigos y descubrirán tus peleas para avergonzarte; hay amigos que acompañan a la mesa y no aparecen  a la hora de la desgracia; cuando te va bien están contigo; cuando te va mal, huyen de ti; si te alcanza la desgracia , te dan la espalda y se esconden de tu vista...El amigo fiel es refugio seguro; quien lo encuentra, encuentra un tesoro; un amigo fiel no tiene precio ni se puede pagar su valor; un amigo fiel es algo maravilloso; quien respeta a Dios lo consigue; el que teme al Señor encamina su amistad porque su amigo será como el".

domingo, 22 de septiembre de 2019

#657 - Los profetas 2

Los Profetas:Resumen de apuntes y notas de la Biblia Latinoamericana

Miqueas
I.        Años
Es contemporáneo con Isaías.
II.      Notas
Conocía los sufrimientos y las destrucciones  de la guerra y la explotación del campesino.
Dios le llama y dándole fuerza, justicia y valentía se va a denunciar los pecados de Israel.
Habló en nombre de un Dios a quien nadie amaba y denunció con suma violencia las injusticias.
Algunas de sus palabras fueron luego aplicadas al Reino de Judá.
Bastaba mirar las capitales para ver lo que decía Miqueas: la distinción de dos clases, la del campesinado y la del ciudadano.
Miqueas  denuncia a los explotadores que siempre tienen medios legales para despojar a los pequeños. Denuncia a los mayores responsables: las autoridades religiosas y civiles.
Todos se indignan contra el profeta que perturba la injusticia establecida.
Había profetas por todas partes, se elegían como se elige cualquier oficio. Pero  el verdadero profeta no era el que sacaba de apuros a quienes le pagaban, sino el que denunciaba el mal.
Miqueas anuncia que el Mesías saldrá de Belén, Ciudad de David. Opone ese Rey rural de la Paz a los reyes inútiles de la capital.
Los judíos ya no saben lo que Dios desea. Cuando están en apuros ofrecen cosas costosas, aún a sus hijos, como los paganos.
La respuesta de Dios es clara: practicar la justicia (Amós), amar con ternura (Oseas), caminar humildemente con tu Dios (Isaías).
No se detalla un programa de vida ni se indican obligaciones de justicia o de piedad. Dios pide un cambio interior y profundo frente a Él y frente al prójimo.
El justo sabe que la maldad trae desgracias, por eso se mantiene firme y confiado en Dios.
Jonás
I.        Años – 700 A.C.
II.      Notas
El libro es un cuento, aunque su autor merece el título de profeta.
Critica a los mismos judíos que, encerrados en su nacionalismo, olvidan que Dios es el Dios de todos los hombres.
Jonás se niega a obedecer el llamado de Yahvé porque no se siente responsable de los ninivitas. Se queja de la misericordia de Yahvé con estos.
Dios quiere salvar a todos, hombres y animales, sin mirar la raza y la religión.
Jonás representa a los creyentes que envidian y calumnian al bien que hacen  los hombres de religión, porque tiene miedo a que la gente haga una comparación desfavorable para los cristianos.


Sofonías
I.        Años - 630 A.C.
II.      Notas
Habla para decir que la paciencia de Dios ya no soporta más y que va a purificar a Jerusalén destruyendo a su pueblo, que no confía en El.
Anuncia la voluntad de Dios de formar un pueblo de pobres.
Los judíos sostenían que la venida del Señor debía ser una de liberación para su pueblo. Debía salvarlos de sus enemigos aunque siguieran su vida sin fe ni justicia. (Tenemos que poner nuestra parte)
La salvación de Dios no es así y comenzará por destruir a los que no se conviertan.
Por primera vez se llama pobres  a los que esperan a Dios. Se describe a si la actitud que permite acoger el amor de Dios; actitud de los que no tienen nada (no necesariamente en lo material) y están dispuestos a recibirlo todo.
(Hay que estar despojados de todo lo que se opone a Dios).
(La palabra pobreza indicaba fracaso; ahora será la condición para buscar a Dios).

Jeremías
I.        Años
626 A.C. – el descubrimiento del libro de la Ley ocasiona una renovación religiosa (La Reforma de Josías).
II.      Notas
Dios se busca un encargado a quien confía la misión de arrancar y destruir, de edificar y plantar.
(Aunque la historia la preparan los trabajadores, los militantes, los pensadores y los responsables de toda clase, es Dios quien junta las fuerzas y dispone los acontecimientos. El obra mediante las obras, las palabras, los escritos y los rezos de muchísima gente).

Jeremías, al ser hecho profeta piensa y siente como Yahvé. Será dirigido por el Espíritu, obedecerá los riesgos, sean los que sean; y a pesar de su naturaleza tímida. Al no detenerse en su propia incapacidad se enfrentará a los poderosos y no temerá a las amenazas o al “qué dirán”.
Los judíos creyeron que Jeremías, después de muerto, estaba delante de Dios intercediendo por ellos.
(No somos producto del azar. Dios mismo nos formó y nos preparó para una misión. El nos revela lo que somos, que es mucho más de lo que podríamos imaginar con nuestra mente limitada).
(No puede haber compromiso entre las apariencias de una vida cristiana y la fe verdadera).
(El verdadero apóstol deberá destruir para edificar).
Los israelitas se han acostumbrado a sentirse dueños de lo que era un don de Dios. (Cuando Yahvé los socorría)
Jeremías llama a los que solo confiaban en sus propios dioses y planes.
El abandono de Dios reviste tres formas: 1) dejar de buscar la voluntad de Dios, 2) restablecer los cultos  a los falsos dioses, 3) aliarse con pueblos poderosos.
Prosperidad o desgracia no son prueba de que vivamos bien o mal.
El pecado trae siempre su castigo.
No se puede comprender el pecado si no se ha conocido el amor.
Yahvé aceptaría perdonar todo por un justo.
Los israelitas acuden al templo pensando que Yahvé les bendice aun cuando no han cambiado su vida. Por eso Yahvé piensa destruir el templo para que no confíen más en este. Practican el culto pero no se preocupan por reconocer la palabra de Dios y conocer lo que le agrada.
(En la Iglesia existe a veces esa misma confianza que los judíos tenían en sus ritos: en las Parroquias desde siglos, el bautismo y la misa como garantía son nuestro orgullo de ser la Iglesia verdadera).
(La verdadera religión es escuchar la Palabra de Dios).
(Si no hay sabiduría no sabemos cómo actuar. No bastan los estudios humanos para la verdadera sabiduría. Perdemos el tiempo aprendiendo cosas poco útiles, mirando televisión y leyendo novelas).
(Conocer a Yahvé es el medio para mantenerse firme frente al mal; nos darán deseos de imitar a Dios y de llevar justicia y bondad a la tierra).
(Para ser fiel a Dios hay que ser movidos y transformados por El).
Cuando sus verdaderos amigos vacilan, Dios no les ofrece ningún alivio; sabe que al prepararles nuevos sacrificios los llevará a una nueva entrega.
A los que no quieren verle Dios les vuelve ciegos. Dios hace que se deshonren a sí mismos por sus vicios.
Los falsos profetas dan seguridades  a una sociedad fundada en falsos principios. Frente a ellos Jeremías pasa por débil y amargado, que no da la respuesta de Dios.
Un profeta verdadero no es reconocido en su pueblo, mientras se alaba a los que proporcionan opio al pueblo.
Yahvé comunica al profeta su propia manera de ver y de sentir las cosas. Ya este no puede compartir la alegría fácil y las conversaciones insignificantes que llenan la vida.
(El precio de la alegría de Dios es estar condenados a vivir solos).
Yahvé no aprueba la debilidad de su profeta.
Ya que el profeta es como la boca y el representante de Dios, todo lo que hace tiene valor de signo. Jeremías no puede buscar un matrimonio feliz mientras Israel le vuelve la espalda a Yahvé.
Jeremías no menosprecia el respeto a Dios, que se manifiesta en actitudes exteriores.
(Jesús nos dirá que la observancia del descanso no debe impedir que hagamos obras de salvación. Pero nunca enseñara que podemos suprimir el descanso del domingo, que nos permite orar y liberarnos de la esclavitud de nuestras preocupaciones diarias).
(A cada momento puede uno convertirse).
(No hay un plan de Dios escrito de antemano, de manera que estemos obligados a cumplirlo. Dios nos crea a cada momento y ejecuta su plan sobre el mundo mientras actuamos libremente).
La gente se vuelve enemiga del profeta porque denuncia el mal y se niega a participar en el pecado de todos. No comprenden su manera de juzgar pues no han recibido la luz de Dios.
Jeremías anhela el Reino de Dios por la docilidad del corazón mientras el pueblo solamente desea pan y seguridad.
(Obedecer a la más exigente misión es ser libre).
No hay consuelo humano que saque al profeta de su desesperación.
(Si los poderosos no tienen el valor de dejar sus privilegios y de hacer justicia y los gobiernos hacen reformas que quedan en el papel, ¿Cómo frenar la violencia?)
La destrucción del Israel “carnal” prepara la venida del “espiritual”.
(La humanidad espera su unidad en la paz y es misión de la Iglesia presentar una imagen de los diversos pueblos reunidos en Cristo. La unidad definitiva se alcanzará en la Jerusalén celestial).
(El buen pastor deberá vivir en la intimidad de Dios).
Los desterrados son el comienzo del nuevo pueblo.
El pueblo salva  a Jeremías ante los sacerdotes y falsos profetas. Muchas veces los que guardan la Palabra de Dios se oponen a los profetas. A menudo estos sacerdotes se preocupan sólo de mantener las cosas del pasado y las formas exteriores de la religión; mientras los profetas invitan a dar un paso adelante  y servir a Dios más sinceramente.
Les cuesta bastante a los “maestros” de la religión aceptar que Dios se sirva de otro para enseñarles o para reprocharles.
El falso profeta no verifica lo que habla y aparta al pueblo de la Ley.
El profeta que anuncia la paz solo será reconocido cuando se realice lo que anunció.
Los profetas fueron enviados a un pueblo pecador para formarle la conciencia del pecado, no para adormecerla.
(Cuando se vive en injusticia hay que desconfiar de los que prometen la prosperidad).
(El hombre no puede hacerse justo ni acercarse a Dios por sus propios esfuerzos).
(Dios transformara al hombre interiormente para que pueda amar y obedecer).
(La Nueva Alianza se realizara por la muerte de Cristo).
Yahvé es defensor del oprimido y destruirá su propio país si es necesario.
Jeremías, quebrantado por el desastre de su pueblo, sufre con ellos y pasa a ser figura de Cristo, el salvador sufrido.
Los gobernantes de ese tiempo, como muchos ahora, no dirigen sino que siguen la corriente mayoritaria.
Jeremías, que conoce el futuro, aconseja no luchar para que no desaparezca el pueblo que porta la esperanza.
Los jefes judíos solo se fijan en las apariencias de la libertad y el patriotismo. Todo les parece perdido al someterse al extranjero. Jeremías se fija en el interior del hombre.
Ser judío es mantener los ideales y las razones de vivir de Israel.
Ser libre es servir solo a Yahvé.
Si Israel mantiene su fe y observa la Ley recobrara algún día su independencia y volverá a su tierra.
(No debemos porfiar en luchas por causas e instituciones que ya no corresponden a un mundo que paso por cambios irreversibles y en el que Dios nos llama a una misión diferente).
(La verdadera independencia de un pueblo es su independencia moral y cultural. Lo más grave sería que sus hijos sacrifiquen sus valores morales tradicionales o que adopten servilmente normas y métodos de desarrollo que les impongan desde afuera).
Jeremías nos invita a no temblar ante las grandes potencias del mundo de hoy.
(Naciones grandes han surgido para echar abajo a una cristiandad aburguesada y adormecida.  Las revoluciones y persecuciones han derribado las frágiles construcciones en que confiaban los cristianos).

(La Iglesia, aparentemente despojada se levanta con mas fuerzas).

jueves, 19 de septiembre de 2019

#656 - Los profetas 1

Los Profetas:Resumen de apuntes y notas de la Biblia Latinoamericana

I.        Introducción

Los encontramos sólo en la Biblia.
 Levantan su mirada a los hombres, llaman a su conciencia  y les anuncian la reunión de todos en el Reino de Dios.
Saben ver cómo los acontecimientos forman parte de la obra de Dios y señalan cuales objetivos debemos fijarnos para cooperar con su Reino.
Son servidores de la Verdad y la Justicia.
Viven su fe en medio del mundo sin olvidar la realidad histórica.
Denuncian una política, una sociedad, unas costumbres que llevan la marca del pecado.
Cada cristiano está llamado a ser profeta: animando, guiando, educando.

II.    Exposición en orden cronológico
Oseas
I.        Años -746 A.C.
Predica en el reino del Norte bajo el reinado de Jeroboam II, antes del destierro.
II.      Notas
Es el profeta engañado por su esposa a la que no deja de amar. Aunque devorado por los celos y cansado de perdonar constantemente, seguirá amando a su esposa y logrará al fin rescatarla por su amor grande y misericordioso.
Después de ser llamado por Dios, ha recibido el privilegio de sentir y de ver las cosas a la manera de Dios. (Va a llevar la misma cruz que Cristo al amar y perdonar a su esposa liviana e infiel).
Oseas se levanta para acusar y amenazar al pueblo que vive despreocupado. Comprende que Dios es un educador y que no permite sin razón las desgracias de la nación. Por este medio Israel volverá a ser humilde y pobre, capaz de seguir a su Dios con fe y amor.
Se condenan las faltas y la irresponsabilidad de las autoridades civiles y religiosas por cuya causa sufre el pueblo.
Oseas acusa  a los sacerdotes que imitan las prácticas paganas de la adivinación y la prostitución.
(El hombre lamenta sus errores, pero su sinceridad no es tal para que deje sus pecados. Piensa contentar a Dios con sacrificios que el mismo decide y no sabe alcanzar el verdadero amor que se prueba en la obediencia).
Oseas condena a los reyes que no vienen de Dios. Solos los hijos de David, al sur, son los elegidos de Dios.
Aunque en Israel no se renegaba de Yahvé, se pensaba que El no tenía poder sobre la fertilidad de la tierra y el ganado y se iban por ello a los Baales (Señores). (No faltan hoy los ejemplos de fracasos al alejarse del espíritu del Evangelio y poner la confianza en sistemas humanos.) Por eso Yahvé quitará todo a su pueblo, para que sepa que todo viene de Él y confié. Yahvé se esconde y deja a su pueblo en la oscuridad para que vuelva a buscarlo.
Dios hace su gran promesa: los hará criaturas nuevas y puras, convertirá su corazón malo e infiel.
(Los esposos cristianos saben que con la ayuda de Dios es siempre posible comenzar de nuevo, perdonando).
Después de las pruebas Oseas vislumbra una era feliz en la que  Yahvé devolverá la tierra a su pueblo purificado.
(Yahvé ama como una madre pero sabe corregir como un padre). No destruirá, sino que prueba para conducir a su hijo a Su Patria.
Después de la prueba, Israel buscará a Yahvé, quien se dejará encontrar.
(La reconciliación de los hombres con Dios será un verdadero matrimonio que irá a la par con la de la humanidad y la naturaleza).

Amós
I.        Años – siglo VIII A.C.
II.      Notas
El Reino de Israel aparece rico y prospero. La pequeña propiedad ha ido desapareciendo. El lujo de unos pocos insulta la miseria de los pobres.
Amós, del país de Judea, es enviado al Reino del Norte a denunciar las injusticias sociales y la religión de los ritos externos. Anuncia el castigo de Dios, el destierro, pero anuncia también tiempo felices. Anuncia el juicio de Dios, reprochando a las naciones paganas por apartarse de las reglas de la vida humana.
 Amós, es el profeta de la justicia social. Nos revela a un Dios que defiende el derecho de los pobres.
Judá tiene el pecado de haber olvidado la Ley Divina.
A Israel se le echa en cara los atropellos de los derechos de los pobres.
Se acalla a los profetas que transmiten la Palabra de Dios, fuente de la verdadera religión.
Los adeptos de la religión corrompida se burlan de los consagrados y les incitan a ser como ellos.
Los oyentes de Amós no comprenden que predique uno que no es sacerdote ni amigo de profetas. Se escandalizan porque se mete en cosas que no tiene que ver con la religión. (Igual a la Iglesia actual)
Amós habla porque Dios le obliga a hablar.
Dios le recuerda a Israel los percances y las pruebas para que reflexionen. Ellos piensan que si cumplen los ritos y ofrecen sacrificios, Dios no se fijará en su mala conducta, pero se engañan.
Se les anuncia un desastre desconocido para que cause mayor temor.
El Día de Yahvé significara, en boca de los profetas, la venida de Dios para juzgar a su pueblo.
La venida de Cristo será juicio de los que rechazaron Su Palabra y Mandamientos, pero colmara las esperanzas de los que confiaron en El y vivieron en su amistad.
Aparece por primera vez la palabra “Resto”. Dios preservara una pequeña minoría que volverá con una fe autentica y serán el brote del nuevo pueblo.
Los profetas aunque amenazen, siempre están intercediendo por el pueblo ante Dios.
Amasias, sacerdote de Betel, piensa solo como funcionario del Rey. El sacerdocio significa para él un oficio y una remuneración.
Amós es solo un seglar a quien Dios encargo una misión personal. Sale perdiendo del encuentro con las autoridades religiosa y Amasias lo proscribe.
Amós describe la avaricia de los comerciantes y los ricos, la explotación de los necesitados, el lujo de los adinerados, el soborno de los jueces.
Amós dice que los que ahora no quieren escuchar porque nada les falta ansiaran recibir de Dios una palabra en su aflicción y esta no llegara. Habrá hambre y sed de la Palabra de Dios.
Se presenta la promesa de unir nuevamente los dos reinos.
Isaías

I.                    Años
740 A.C. – desaparece Samaria tomada por el Reino de Asur
736 A.C. – es saqueada Jerusalén
701-691 A. C. – Senaquerib, Rey de Asur fracasa en someter a Judá cuando  Ezequías, animado por Isaías se le opone.
II.                  Primera Parte
Joven de noble familia se convierte en eco de un periódo de angustia, desarrolla una lucha perseverante para despertar la fe en las promesas de Dios a los creyentes descendientes de David.
Cuando Israel decae políticamente pierde el sentido de su propia identidad y se pone a vivir como los demás pueblos. Entonces comienza una religión de tradiciones y costumbres que Isaías combate.
Aunque el rey Ezequías trajo paz y prosperidad en su tiempo, esto no trajo la redención esperada. Ezequías parece haber sido más temeroso y observante que hombre de fe profunda.  Esto explicaría porque su hijo Manasés fue el peor de los Reyes de Judá.
 (Para llegar a la fe verdadera se necesita tener una “experiencia” de Dios).
Yahvé se presenta como un Padre desconocido y se siente herido de ver a sus hijos en una vida torpe e irresponsable. Ni siquiera tienen conciencia de haber abandonado a Dios.
El profeta habla con franqueza para llegar  a los hombres sinceros.
Para aquella gente las invasiones y saqueos eran signo de que andaban mal y que sólo esperaban de su religión prosperidad material.
Isaías se burla de los adivinos y espiritistas.
Son adúlteros los que abandonan a Dios y corren detrás de sus intereses.
El profeta condena el culto exterior que no exprese una entrega real a Dios. (Así disfrazamos las injusticias que cometemos cada día)
(Dios se manifiesta como el Santo. Frente a Él, el hombre se siente incapaz de ponerse en sus manos).
(Dios no quiere castigar, sino encontrar a alguien con quien hablar y a quien ama).
(El justo es el que vive según la Verdad; permanece fiel a Dios. Debemos llegar a la Justicia del Espíritu Santo, que es la santidad de Dios implantada en nuestro corazón).
(Hay una gran distancia en conocer lo que es justo y en hacerlo).
(La salvación o liberación que Dios otorga no es entrar a un mundo sin problemas, sino empezar a vivir bajo la mirada exigente de Dios).
(De alguna manera ya viene el Reino de Justicia, aunque parcialmente en este mundo, cuando se dan pasos decisivos en la lucha para la promoción de todos los hombres).
(Son los periodos dolorosos los que anticipan el Reino de Dios; tiempos de crisis y revolución que echan abajo las estructuras antiguas).
(La Ley de Dios es una enseñanza sobre lo que es el hombre y sobre cuál es su misión. L a respuesta final está en Cristo).
(A través de los tiempos Dios mantiene un eje visible del Reino invisible: Primero fue Israel, ahora es la Iglesia. La Iglesia mantiene encendido, por medio de los creyentes sinceros, el fuego de Cristo. Estos crean en torno suyo un tejido de relaciones humanas y de vida auténtica. Esto prepara la venida de hombres nuevos).
(Los actos sinceros del menor de los creyentes pueden ser más eficaces para el progreso del mundo que muchas reuniones ruidosas).
(Un ídolo es algo que toma una importancia desordenada y que devora nuestra vida real. Así pueden serlo la ciencia, el progreso, las comodidades, la casa, el auto o el dinero cuando dejan ser medios para cumplir los planes de Dios y les dedicamos todas nuestras fuerzas y esperanzas).
(El hombre hinchado de si mismo se encierra en su pequeñez y pierde las ofertas de Dios. El orgullo se castiga a sí mismo.  El orgullo del hombre, la soberbia de una clase social, la seguridad de una sociedad prospera serán todos doblegados).
Isaías ve a las mujeres de Jerusalén con sus aros, collares y vestiduras semejantes a ídolos, hechas para seducir a los hombres. Son cómplices de la injusticia. (¿Qué lujo no es pagado por los pobres?)
(El Reino de Dios comienza con un juicio y una purificación de la humanidad. Cuando nos esforzamos por destruir los poderes de opresión y las complicidades que estos encuentran en nosotros, estamos cooperando a esta purificación).
(El Reino de Dios es un lugar en donde Dios se hace presente a los hombres).
(Dios procurara el descanso  a los fatigados, dará fuerza  a los jóvenes para luchar contra la maldad, la corrupción y las opresiones).
(Cristo abriga contra el calor que agota y contra el temporal que arrastra).
(La Biblia no acepta que pocos ocupen la tierra cuando tantos no poseen el terreno que les permitirá vivir. Tampoco se justifica la organización social que deja todas las utilidades del capital en mano de los dueños y hace que la mayoría de los obreros no puedan aprovechar las riquezas de su país. Se condena también a quienes se apropian del poder efectivo en la sociedad impidiendo que otros ejerzan sus responsabilidades de hombres, en el trabajo y en la nación. Nos señala a las viudas, los huérfanos, los pobres y a los extranjeros).
(Culmina el mal cuando en una sociedad se imponen valores falsos).
(Es sabiduría comprender la voluntad de Dios y la manera en como conduce los acontecimientos).
(Los “nobles “, que no se hacen responsables de la promoción de su pueblo serán causa de la destrucción que alcanzará a todos. Muchos que tiene alguna preparación buscan primeramente gozar de un nivel de vida confortable y dejan que se hunda la nación).
Isaías se encuentra con Dios de una manera intima, auténtica, que lo marca para la vida entera. Es perdonado por un acto de fe y acepta totalmente su misión.
Los serafines (ardientes) son seres superiores al hombre que tienen el privilegio de vivir en la presencia de Dios y alabarle.
(La Gloria de Dios es la irradiación que sale de Él. Su energía actúa en todas partes y en cada momento).
(Frente a la Palabra de Dios  numerosos hombres y grupos sociales se cierran y rechazan el mensaje que los podía salvar. La Palabra de Dios es para el levantamiento o caída, según la recibamos).
El anuncio del Emmanuel indica que Dios dará a su pueblo la salvación esperada. Se anuncian, sin embargo, grandes pruebas antes.
Las ciudades eran llamadas “hija de…” Por esto se entendía que la virgen de Sion que daría a luz un hijo era  la ciudad de Jerusalén. Sion es virgen porque no se entrega a ningún hombre, sino que espera de Dios su salvación. (El creyente es virgen al reservar su corazón a Dios).
(Se profetiza la suerte de las naciones modernas que creen solucionar sus problemas internos uniéndose a naciones más grandes y poderosas. Los grandes les ayudan y protegen, pero salen más dependientes y con más tensiones).
(La fe libera al creyente del miedo, de rumores y de las presiones de la mayoría).
Isaías, concluida su predicación calla y espera que se realicen los acontecimientos.  Aunque no lo han escuchado todos hay en torno a el algunos que son signo para los que se agitan a su alrededor. Aun cuando calla su sola presencia inquieta el ambiente. Tal vez no convenza pero es preciso que deje inquietos a varios. (La Biblia nos enseña a esperar. Nos muestra una serie de metas que debemos anhelar y conquistar. Así nos vamos superando hasta lograr la herencia definitiva).
(Jesús es como la piedra que apenas sale del suelo pero que hace caer al que no la ve. Dios no multiplica los milagros sino que se “esconde” para que nuestra fe sea más pura).
(Dios reconoce por suyos a los que obedecen su Palabra y le creen).
(La descendencia verdadera de Abraham es Cristo y la tierra verdadera es el Reino de Dios).
Los pecados de Israel no anularan el designio de Dios. Volverá interiormente a su Dios del destierro, de la separación que vivió.
Isaías es el primero que anuncia al Mesías.  Hasta el tiempo de David los judíos solo esperaban la Tierra prometida y buenos Reyes. El Mesías será un nuevo David e hijo de Jesé como él. Será el Hombre del Espíritu de Sabiduría e Inteligencia, como Salomón; de Prudencia y Fuerza, como David; de Conocimiento y Respeto hacia Yahvé como Moisés y los Patriarcas. Será el lugarteniente de Dios, atento a los pobres y débiles.
(No se deben oponer liberación material y espiritual. Es tarea espiritual hacer justicia, exigiendo y realizando reformas y revoluciones, reprimiendo al opresor y gobernado según los preceptos de Yahvé).
(Todo lo que hagamos por mejorar el mundo no basta para producir el amor, ni para lograr el perdón de los pecados, ni para crear un hombre nuevo. Esto va a ser la obra de Cristo en nosotros. El nos comunica la Justicia atraves de nuestras luchas y trabajos, de nuestra muerte y resurrección).
(La renovación del pueblo de Dios se comunicara  la naturaleza. Las fuerzas hostiles serán puestas al servicio del hombre. Los imperios que subyugaron al mundo desaparecerán sin dejar herederos).
La misión de Isaías fue la de ver y justificar la lenta caída de su nación. El la juzga con la luz de Dios. Habla de establecer la vida nacional sobre bases justas y morales.
(Por que Dios es justo no solo dará a los vivos la liberación esperada, sino, que resucitará a todas las víctimas inocentes que han confiado en El).
(El nuevo pueblo de Dios será un pueblo de creyentes y por eso nada lo podrá dominar).
(El hombre de fe no se deja impresionar por los peligros; se confía solo en la Palabra de Dios).
(Antes de meterse en juegos políticos el Rey debe ser justo y el pueblo fiel a los mandamientos. Así mismo la Iglesia. El Rey justo comunicará su espíritu a los gobernantes y responsables).
(La certeza del creyente debe ser absoluta).
(Al creyente que se mantiene al margen de la Iglesia, aprovechando sus servicios, sin comprometerse, siempre le es fácil criticarla. Si entra en ella y comparte su vida profunda descubre firmeza, paz y la presencia de Dios).
(Dios no soporta el orgullo de los poderosos, que al despreciar a los humildes, desprecian a Dios mismo).
(La promesa de liberación va a la par con las promesas de renovación nacional. Dios protege a los pueblos indefensos y a los grupos humanos que permanecen fieles a su misión. De igual forma con la Iglesia).
(Dios interviene solo para hacer cumplir sus planes).
(Los creyentes de este tiempo, para quienes morir significaba perderlo todo trataban de convencer a Dios de que no desaparecieran para siempre).

III.                Segunda Parte
(El Dios Redentor es el que guía a una nación arruinada. Se inclina personalmente hacia el hombre rebelde y descarriado, envejecido y enfermo por su propia culpa y le restituye la salud, le comunica una esperanza y le enseña el significado de su sufrimiento).
Los judíos al volver del destierro, comenzaron a mirar lo que les ofrecía el Dios que perdona. Ahora debían no solo restaurar su país  sino también hacerse los agentes de la reconciliación Universal de los hombres con Dios y de los hombres entre sí. Desterrados de Babilonia e ilustrados por Jeremías y Ezequiel sabían que eran el resto.
Dios envía a los profetas para aclarar los acontecimientos e indicar un camino.
Para Israel el acontecimiento fue la liberación realizada por Ciro, Rey de los persas. Dios escogió a un rey pagano para salvar a su pueblo. (El no escoge siempre a santos y creyentes para liberar a los pueblos). Dios actúa a través de los acontecimientos históricos. El descubre a sus profetas los acontecimientos como prueba de que El mismo era el verdadero salvador. Sorprende a los judíos, que pensaban que Yahvé era solamente su Dios, pero llama ungido a Ciro.
Surge un profeta desconocido que trae el primer mensaje de Buena Nueva que invita a creer en Yahvé y a  esperar y preparase para regresar a Jerusalén. Yahvé  por su pueblo atrae a todas las naciones a reconocer la ciudad verdadera. Esto se cumple cando los judíos de vuelta a su tierra comienzan a ser misioneros del Dios único. No se cansa de expresarles el amor y la ternura de Yahvé, semejante al de una madre. El amor de madre saca a Israel de la desesperación y del desprecio, lo reconstruye y reúne a los dispersos.
Se anuncia al Siervo de Yahvé, a Cristo, que por su sacrificio y muerte salvará a todos los hombres, llevándoles al perdón. Los prodigios de la Redención serán tan evidentes que descubrirán a todos los hombres de la tierra la gloria del Dios único y reconocerán a Yahvé. (Cristo enseñará a las naciones las decisiones de Dios para  realizar la Justicia. Para salvar no usara los medios humanos: propaganda, demagogia, violencia).
El Siervo de Yahvé es el hombre de la Palabra, totalmente entregado, cansado y aparentemente sin éxito, hasta que  Yahvé diera el fruto a sus trabajos. Este fue designado, a diferencia de los profetas, para una misión universal.
(El consuelo del Señor debe servirnos para levantarnos el ánimo, para que sigamos nuestra misión, no para resignarnos a ser pasivos.  Al recordar las promesas de Dios debemos luchar perseveradamente contra las fuerzas del mal. Dará la vista, la fe a los ciegos incrédulos).
(Dios se da a conocer a los hombres mientras estos se preocupen por dar al mundo la justicia y salvar a sus hermanos oprimidos).
(Muchas personas se entusiasman por Cristo sin importarles quien es).
(Dios nos invita a tener paciencia, esperanza y optimismo).
(Todo es posible, hasta vivir según el Evangelio en un ambiente materializado).
(Los hombres se las arreglan para que el servicio a Dios no les quite su tiempo ni su dinero).
(Muchos recuerdan a Dios solo para quejarse de Él).
Los profetas negaban el valor de los ritos y rezos cuando no hay fe y obediencia a Dios.
(Nuestro tiempo, aunque orgulloso de sus descubrimientos científicos, mantiene bastantes supersticiones).
(La obra de Dios se cumple en el mundo a veces por quienes no la conocen).
(Los cambios políticos y culturales, aunque a veces parecen dirigidos contra la Iglesia, sirven al final para destruir muchas supersticiones y falsos dioses).
(La Justicia es la rectitud total del hombre, una vida según la Verdad y el Amor).
(Cristo no cumplirá solo su obra. Esta deberá realizarse atraves de la historia).
(Justicia y Salvación serán los frutos de la humanidad fecundada por la misericordia de Los Cielos).
(La Alianza definitiva de Dios es en el Amor y la Fidelidad).
La liberación de Israel es el medio por el cual Yahvé se dará a conocer al mundo).
(Dios sigue en su Iglesia para que los que no crean le descubran cuando vean que se renueva constantemente, que en ella se encuentran la unión fraternal y la búsqueda de la justicia, un afán de verdad que las sociedades humanas no logran).
(Dios nos atrae despertando nuestro interés por lo que ha realizado en otros. (Creyentes realmente salvados que manifiestan una paz y una vida fecunda que no podemos alcanzar por nuestras propias fuerzas).
(Las civilizaciones materialistas pretenden alcanzar por la técnica todo lo que necesita el hombre. Personas y grupos se creen sabios y piensan organizar sin Dios una vida sin problemas).
Los profetas no miran el poder militar o económico de las naciones, sino como tratan al hombre que ya no produce, al anciano.
(Cada creyente debe verificar en su vida lo que anunció Cristo).
(La Iglesia tiene la fecundidad donde vive pobre y confiada en Dios. Ahí encuentran las clases cultas, técnica y obreras la verdadera comprensión).
(Para sostener al que está cansado hay que ser enseñado por Dios).
El profeta es hombre de oración y dócil al Espíritu de Dios, que es quien conoce sus secretos.
(La resurrección se hará en una acción común.  Yahvé es quien indica el momento que prepara las condiciones históricas para que sea factible. Los hijos de Jerusalén tienen que desear ser liberados para luego ir a reconstruir).
(Aunque Dios parece dormir es oficio del creyente llamarle insistentemente, mientras actuamos y preparamos el mañana, para pedirle que reúna las condiciones para seguir adelante).
(Dios anima a hombres fracasados, que padecen los males que merecieron, pecadores. Al perdonarlos les hace fuertes).
(El hombre pertenece a Dios y se encuentra libre obedeciéndole. Cristo nos rescata de toda esclavitud).
(Los apóstoles, igual que los profetas, son los que anuncian al mundo que Cristo es el Señor).
(Nuestros actos traen consecuencias que superan lo que podríamos imaginar, por ello, no basta con arrepentirnos para que todo vuelva a su lugar, sino que hay que construir firme para perseverar. Por el perdón Dios, a partir de nuestras faltas y de las miserias que acarrean, se edifica algo nuevo y mejor. Cristo pagó la deuda de amor y obediencia).
El profeta anuncia, aun sin comprenderlo, la resurrección.
(Redención significa pagar el precio para rescatar a un esclavo o preso).
(Si bien es cierto que la nueva Jerusalén esta de alguna manera en la Iglesia, también es cierto que la seguimos construyendo. Todavía el rostro de la Iglesia presenta Parroquias rutinarias, instituciones que buscan en vano el Espíritu de Dios y responsables comprometidos con los poderosos).
(Cuando el pueblo de Dios se encuentra sin oportunidades de ser grande según los criterios humanos, es cuando Dios se inclina hacia el.  Hoy, el pueblo de Dios ya no tiene seguridad propia, no es la iglesia reconocida y privilegiada, no es la religión prestigiosa. El Señor se ha hecho su esposo para darle otra fecundidad).
(Las iglesias grandes y frías serán reemplazadas por comunidades más fervorosas).
(Dios es quien siempre da primero. Solo espera que le abramos la puerta).
(Jesús dará el reposo, el pan de vida y a sí mismo como el amigo).
(La palabra de Dios aparece como una fuerza y una persona: Cristo).

IV.                Tercera Parte (Metas de la Iglesia)
(Dios viene a salvar. No salva a los de su pueblo sino  a los extranjeros. Vendrá con el Espíritu para entregar su Evangelio a los pobres).
(Es tarea nuestra hacer que Dios se haga presente).
(Muchos cristianos se conforman con ser “practicantes”, sin ver que la práctica que Dios pide es realizar la liberación de todos los hombres).
(Dios no quiere la muerte del pecador ni la humillación de sus criaturas. El ama a todos y exige desatar las cadenas y compartir con los demás).
(Hay que luchar desde los pequeños privilegios que los compañeros de trabajo defiendes unos contra otros, hasta contra las leyes que mantienen marginadas a clases enteras).
(No basta convertirse de corazón, sino que hay que cambiar a la vez las estructuras y las instituciones. Estas nos hacen participar a todos en las injusticias y los pecados de la sociedad en que vivimos).
(El cristianismo significa también realizar con éxito la revisión de las leyes del comercio internacional).
(Hay que compartir para crear un mundo solidario donde todos trabajen por el bien de todos. Dar al hambriento lo que deseas para ti).
(Los problemas humanos se resisten a las soluciones teóricas, pero encontraran salidas inesperadas cuando cada fracción acepte compartir y apartar el gesto amenazante. La humanidad tendrá plenamente lo que anhelaba: la luz, la unidad, la felicidad perpetua, la paz. Dios será todo en todos).
(El Evangelio es una semilla y la resurrección de Cristo el comienzo de un orden nuevo).
(Cristo vino para que su espíritu estuviera sobre nosotros, para trabajar por la promoción de nuestros hermanos en forma tal que ellos reconozcan en esto la mano de Dios).
(Debemos siempre mantener nuestra esperanza en las pruebas y los tiempos oscuros).
(Debemos descubrir las riquezas desconocidas en la Iglesia y ver el trabajo que hace Dios en el mundo por medio de ella).