viernes, 10 de abril de 2020

#793 - Viernes Santo 2020



Juan 18, 1-19, 42

"Jesús muere en la cruz del Calvario. La Iglesia en este día, con su pedagogía, invita a celebrar este misterio de amor. Es importante hacer silencio delante de el. El autor de la vida, ha probado la muerte producto de la violencia que el mundo ha ejercido sobre el. Los violentos buscan a Jesús. Los que viven según el poder del dominio necesitan destruirlo. Un ser humano como Jesús: diáfano, libre, novedoso, autónomo, misericordioso, incluyente y hermano de todos, es una molestia para las estructuras de poder y amenaza para sus detentadores. Buscan a Jesús para eliminarlo. necesitan asesinarle. Lo buscan con insistencia. La respuesta de Jesús a esa búsqueda tiene una palabra contundente: <Yo-Soy>. Esta respuesta tiene un valor teológico inmenso. La verdad de esta repuesta se explicitará cuando Jesús este colgado en la cruz. Allí Dios mostrará su gloria plenamente en el crucificado. Delante de ti, Señor, muerto en la cruz, te doy gracias por todo el amor donado hasta el extremo. Ayúdame a ser como tu".


Tomado del Diario Bíblico 2020

jueves, 9 de abril de 2020

#792 - Jueves Santo 2020



Juan 13, 1-15

"<Y se puso a lavarle los pies a sus discípulos>. Es una escena que explica quien es Jesús, cual es su intención en la historia y que es lo que busca de los seres humanos. Todo el camino que Jesús ha emprendido de servicio a la humanidad, de abajamiento, de humildad, culminara con la <hora> en la cual Dios revela su gloria. es la ultima cena de Jesús. se puede decir que es su testamento. Todo esta dicho: el amor es lo único que puede transformar al ser humano y al mundo. No hay otro camino, no hay otra fuerza que haga posible la nueva humanidad. Cada vez que un creyente participa en la celebración eucarística, se esta acercando al centro de la vida cristiana. De la eucaristía el cristiano tiene que salir renovado y transformado por la fuerza del amor y con la tarea de renovar y transformar el mundo desde el amor  que ha celebrado".

Tomado del Diario Bíblico 2020

"Si yo, el Maestro y el Señor, les he lavado los pies, con cuanta mayor razón ustedes deben lavarse los pies unos a otros".

miércoles, 8 de abril de 2020

#791 - La traición de Judas



Mateo 26, 14-25

" Judas no renuncio a la lógica del dinero y eso lo llevó a no aceptar la radicalidad de la propuesta novedosa de Jesús de Nazaret. En Judas esta simbolizada la humanidad entera ávida de poder y de tener, pero también la Iglesia cuando no rompe con la lógica de la acumulación, impidiéndole entrar en la nueva lógica o la anti-lógica de Jesús. La violencia impuesta a Jesús no impide que el utilice su imaginación para recrear ete acto de deshumanizacion que el egoísmo humano le imponía. Jesús entrega su vida, la ofrece, la dona como propuesta de ruptura con la violencia del mundo. El odio del mundo lo asesinara, pero el rompe la cadena del odio  y la violencia con un acto contundente: una comida con sus amigos mas cercanos e íntimos, donde dona su vida. Todo cristiano esta invitado a romper con la espiral de violencia, que busca hacer del mundo una trinchera."

Tomado del Diario Bíblico 2020


Hoy, la Primera lectura nos recuerda la misión que debe asumir el discípulo de Cristo: decir una palabra de aliento al abatido y sobre todo escuchar al Maestro para hacer lo que El nos dice. Pero cuidado que no vayamos, después de mucho tiempo siguiéndole, a traicionarle como hizo Judas.

martes, 7 de abril de 2020

#790 - Martes Santo 2020


Juan 13, 21-33.36-38

"El relato del Evangelio de hoy esta enmarcado entre dos realidades complejas: la traición  (simbolizada en Judas) y el pronostico de negación que hace Jesús (refiriéndose a Pedro).  Judas y Pedro son dos modelos de discípulos que tienen que ser releídos y comprendidos con lentes simbólicos. Estos dos discípulos tienen que decir algo a cada cristiano. Cada bautizado ha de estar atento para captar, en su propia vida, y corregir cuantas veces sea necesario, las actitudes en las que encarnan Judas y o a Pedro. Negar o traicionar a Jesús es algo que, a la postre, se puede hacer con facilidad. La propuesta de Jesús es compleja.  La exigencia de seguirle, hasta las ultimas consecuencias, trae consigo la tentación de traicionarlo o negarlo . No podemos olvidar que cada creyente es el <traidor amado> o el <negador amado>. Cuando nos reconozcamos traidores o negadores en potencia, entonces podremos comenzar a encarnar al <discípulo amado>, aquel que descansa sobre el pecho de Jesús en fidelidad de amor..."

Tomado del Diario Bíblico 2020

lunes, 6 de abril de 2020

#789 - Lunes Santo 2020


Juan 12, 1-11

"Betania es la <Casa del pobre>. Allí una mujer unge los pies de Jesús. La mujer es la que expresa mayor pobreza en la sociedad de Jesús. Ella es pobre entre los pobres. Jesús esta cerca de padecer una de las mayores pobrezas para aquella sociedad: la muerte en cruz. Ella lava los pies del hombre que luego dará el mayor testimonio de servicio: lavará los pies a sus discípulos y también el mayor testimonio de amor: entregará su vida por ellos y por toda la humanidad. El gesto tierno y cargado de sinceridad existencial de la mujer es desaprobado por Judas, el único discípulo mencionado en la escena. Frente a la actitud del discípulo, Jesús introduce su palabra para aprobar lo que la mujer esta haciendo. Hay una relación muy profunda entre la mujer y Jesús. El la comprende, como solo ella entiende a Jesús. Esta mujer escribe el preámbulo de la pasión y muerte del Señor.  Cada cristiano esta invitado a ungir a Jesús con una vida de servicio, amor y entrega a los hermanos".

Tomado del Diario Bíblico 2020

sábado, 4 de abril de 2020

#788 - La pascua de Jesús -Domingo de Ramos

Hoy sábado en la tarde da comienzo la entrada al pórtico de la Semana Santa con la celebración del Domingo de Ramos.


1.1. Celebrar la Pascua del Señor
Los primeros cristianos celebraban la resurrección del Señor cada domingo. El primer día de la semana, el mismo en que Jesús resucitó, todos los creyentes se reunían para celebrar la Eucaristía. En esta celebración, repitiendo los gestos y palabras de Jesús en la última cena, hacían memoria de su entrega por nosotros y de su gloriosa resurrección. No es de extrañar que en estas primeras celebraciones se leyeran relatos de la pasión de Jesús y del descubrimiento de la tumba vacía por parte de los primeros discípulos.
Muy pronto, además de la celebración del domingo o Pascua semanal, los cristianos de inicios del siglo II comienzan a recordar la resurrección de Cristo en el mismo día en que sucedió. Esta Pascua anual se fijó, tal y como se celebra ahora, en el domingo siguiente a la primera luna llena de la primavera. El contenido de esta fiesta era, sobre todo, bautismal, ya que en esa noche eran bautizados y participaban por primera vez de la Eucaristía los nuevos cristianos.
La historia de la celebración de la Pascua cambió radicalmente gracias a una mujer consagrada de origen español, más concretamente de noroeste de la península, llamada Egeria, que decidió allá por el año 381 peregrinar a la tierra de Jesús. En su viaje fue escribiendo un relato de todo aquello que iba viendo y, de modo particular, nos describe las celebraciones de la Pascua en la ciudad de Jerusalén. Egeria nos va narrando todos los ritos que se suceden ya que la peculiaridad de la celebración en aquella ciudad era disponer de los lugares exactos donde sucedieron los acontecimientos finales de la vida de Jesú
Así, Egeria nos refiere la celebración en el Cenáculo la tarde del jueves, la oración en el Calvario en el viernes y la adoración de la cruz y la fiesta en la noche del sábado al domingo en el sepulcro.
Con su vuelta a nuestras tierras, el relato de Egeria se fue difundiendo por todo el mundo cristiano y en muchos lugares se quiso imitar lo que ella nos contaba de Jerusalén. Al no disponer de los lugares exactos, se pensó como solución el convertir el templo en la ciudad de Jerusalén durante una semana. Esta es la clave de la Semana Santa cristiana: nuestra iglesia se convierte en la ciudad santa. Así, el jueves nos reunimos en el Cenáculo, el viernes al pie de la cruz en el Calvario y el sábado en la noche en la intimidad del sepulcro.
Celebrar, pues, la Pascua del Señor, es trasladarnos espiritualmente a la ciudad de Jerusalén en los tiempos de Jesús, para acompañarle paso a paso en su entrega redentora, para hacer presente, hoy, su presencia viva que nos salva.


1.2. Una Semana Santa diferente
La celebración de la Semana Santa de ese año 2020 es muy diferente. La crisis sanitaria provocada por el COVID-19 y las disposiciones tanto de la autoridad civil como de la eclesial para evitar los contagios masivos de este virus hace imposible que podamos reunirnos como comunidad cristiana en torno al altar del Señor para recordar los misterios que nos dieron la salvación.
Para los cristianos no poder celebrar juntos estos días es verdaderamente duro porque la riqueza espiritual de estas fiestas nos ayudan en el camino de nuestra fe y marcan de un modo significativo nuestra vida cristiana.
Sin embargo, los medios de comunicación social, especialmente la televisión e Internet nos permiten estar más comunicados que nunca y hacen posible poder vivir las celebraciones desde casa.
Así, esta Semana Santa será diferente en cuanto al modo concreto de celebrarla, pero no debe ser distinta en cuanto a la vivencia espiritual de la pasión, muerte y resurrección de Cristo.

2. DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR

El Domingo de Ramos, como tal, no forma parte del Triduo Pascual sino que es como su pórtico. La Iglesia celebra este domingo dos aspectos: por una parte, la entrada del Señor en la ciudad de Jerusalén, y por otra, la Pasión del Señor. De ahí el nombre mismo de este domingo.
           La celebración tiene, pues, dos partes. En la primera se hace memoria de la entrada del                 Señor en Jerusalén con la bendición y procesión con los Ramos. En la segunda, ya en el               templo, se celebra la Pasión del Señor Jesús cuyo centro es la lectura del relato según san               Mateo y la actualización de este misterio que se da en la misma Eucaristía.


2.1. Celebrar la entrada de Jesús en Jerusalén
Esta breve celebración está pensada para celebrarla en familia en la víspera del Domingo de Ramos. También puede utilizarse para la oración personal.

MONICIÓN INICIAL

Guía:
 “¡Hosanna al Hijo de David!”. Con la celebración del Domingo de Ramos la Iglesia nos disponemos a inaugurar la Pascua del Señor. Pero ésta no es una Pascua cualquiera, ésta es su Pascua, aquella cuya sangre, la del Cordero inmolado, víctima por nuestros pecados, nos alcanzará la verdadera liberación de la esclavitud del pecado y de la muerte. Signo de esta Pascua verdadera y definitiva es esta entrada regia en Jerusalén, ciudad del gran rey: los ramos con que Jesús es aclamado como hijo de David son el anuncio de su Pasión gloriosa, voluntariamente aceptada. Para esta hora Cristo ha venido al mundo, vivamos su entrega unidos a Él, metidos en su Corazón, en sus sentimientos más hondos: si con Él morimos, viviremos con Él. 


ESCUCHA DE LA PALABRA DE DIOS

Guía:
 Por este motivo, recordando con fe y devoción la entrada salvadora, escuchemos la Palabra del Señor para que, participando de su cruz por la gracia merezcamos un día tener parte en su resurrección y vida.

LECTURA DEL EVANGELIO

 Lector:
+ Del Evangelio según san Mateo.                                                                                     Mt 21, 1-11
CUANDO se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagé, en el monte de los Olivos, envió a dos discípulos diciéndoles: «Id a la aldea de enfrente, encontraréis enseguida una borrica atada con su pollino, los desatáis y me los traéis. Si alguien os dice algo, contestadle que el Señor los necesita y los devolverá pronto». 
Esto ocurrió para que se cumpliese lo dicho por medio del profeta:  
«Decid a la hija de Sión: 
“Mira a tu rey, que viene a ti,   humilde, montado en una borrica, en un pollino, hijo de acémila”».
 Fueron los discípulos e hicieron lo que les había mandado Jesús: trajeron la borrica y el pollino, echaron encima sus mantos, y Jesús se montó. La multitud alfombró el camino con sus mantos; algunos cortaban ramas de árboles y alfombraban la calzada. 
 Y la gente que iba delante y detrás gritaba: «¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!».
 Al entrar en Jerusalén, toda la ciudad se sobresaltó preguntando: «¿Quién es este?». La multitud contestaba: «Es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea».
Palabra del Señor.
Todos: Gloria a ti, Señor Jesús.
Se puede hacer ahora un momento de silencio para meditar la Palabra proclamada.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Guía:
 Pidamos ahora Dios Padre, que por nosotros entregó a su Hijo Jesús a la muerte y lo levantó sobre todo, como Mediador nuestro. Lector:
-       Por la Iglesia, que se prepara para celebrar los misterios de la Pasión, muerte y resurrección de Cristo; que, unida a Él, como a su esposo, se vea renovada en la caridad y proponga siempre a los hombres la salvación que viene de la cruz gloriosa de Cristo. Roguemos al Señor.
-       Por nuestra nación y por todas las naciones del mundo, para que Cristo, rey de paz, instaure en todas las sociedades humanas el suave y poderoso reinado de la nueva ley del amor. Roguemos al Señor.
-       Por todos aquellos que, como Cristo, se encuentran abandonados y humillados, para que, unidos a su cruz salvadora, completen con sus sufrimientos lo que falta a la Pasión de Cristo. Roguemos al Señor.
-       Para que el Señor siga fijando sus ojos en muchos niños y jóvenes de nuestras parroquias que, siguiendo la llamada al sacerdocio, continúen transmitiendo su mensaje de salvación y misericordia a los hombres de nuestro tiempo. Roguemos al Señor.
-       Para que el Señor auxilie a todos los enfermos por el coronavirus, dé fortaleza a sus familias y a aquellos que los atienden y cuidan. Roguemos al Señor.
-       Por nosotros, que nos disponemos a vivir estos días santos unidos a la cruz de Cristo, para que abramos nuestro corazón a su gracia y a su misericordia, y por la celebración de su Misterio Pascual, renueve en nosotros el don de la vida nueva de hijos de Dios. Roguemos al Señor. Se pueden incluir alguna intención particular. 

PADRE NUESTRO

Guía:
            Concluyamos nuestra oración como el Señor Jesús nos enseñó: Todos: Padre nuestro…

ORACIÓN FINAL

Guía:
            DIOS todopoderoso y eterno,
            que hiciste que nuestro Salvador se encarnase y soportara la cruz para  que imitemos su ejemplo de humildad,
            concédenos, propicio, aprender las enseñanzas de la Pasión       y participar de la resurrección gloriosa. Por Jesucristo nuestro Señor.
Todos: Amén.
Guía: (mientras todos hacen la señal de la cruz)
            El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Todos: Amén.

viernes, 3 de abril de 2020

#787 - Amoris Laetitia 4




19. El idilio que manifiesta el salmo 128 no niega una realidad amarga que marca todas las Sagradas Escrituras. Es la presencia del dolor, del mal, de la violencia que rompen la vida de la familia y su íntima comunión de vida y de amor. Por algo el discurso de Cristo sobre el matrimonio está inserto dentro de una disputa sobre el divorcio.

20. Es un sendero de sufrimiento y de sangre que atraviesa muchas páginas de la Biblia, a partir de la violencia fratricida de Caín sobre Abel y de los distintos litigios entre los hijos y entre las esposas de los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob, llegando luego a las tragedias que llenan de sangre a la familia de David, hasta las múltiples dificultades familiares que surcan la narración de Tobías o la amarga confesión de Job abandonado…

21. Jesús mismo nace en una familia modesta que pronto ha de huir a una tierra extranjera…Conoce las ansias y las tensiones de las familias incorporándolas a sus parábolas: desde los hijos que dejan sus casas para  intentar alguna aventura (Lc 15, 11-32) hasta los hijos difíciles con comportamientos inexplicables (Mt 21, 28-31) o víctimas de la violencia (Mc 12, 1-9).

22.  En este breve recorrido podemos comprobar que la Palabra de Dios no se muestra como una secuencia de tesis abstractas, sino como una compañera de viaje también para las familias que están en crisis o en medio de algún dolor, y les muestra la meta del camino, cuando Dios «enjugara las lagrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor (Ap 21,4).

¿Qué situaciones difíciles has tenido en tu familia?

¿Cuántas de esas crisis has superado definitivamente?