sábado, 16 de abril de 2022

#1511 - Sábado Santo 2022

 


El Señor descansa en el sepulcro esperando la Resurrección. Esa es nuestra fe: que fue crucificado, muerto y sepultado, pero al tercer día resucitó

viernes, 15 de abril de 2022

#1510 - Canto del Siervo de Yahvé 4

LOS CANTOS DEL SIERVO EN SEMANA SANTA

En la Semana Santa leemos en la Eucaristía los cuatro cánticos o poemas de Siervo:

* lunes, el 1°, Isaías 42

* martes, el 2°-, Isaías 49

* miércoles, el 3°-, Isaías 50 (más abreviado, se leyó el Domingo de Ramos).

* viernes, el 4°-, Isaías 52-53.

Estos poemas del Siervo pertenecen al "Segundo Isaías", un profeta que habló a mediados del siglo VI antes de Cristo, durante el destierro de Babilonia, añadiendo al libro original de Isaías los capítulos 40-55, llamados "el libro de la consolación".

El cuarto canto (Is 52,13-15; 53, 1-12) es el más completo y profundo. Lo proclamamos el Viernes Santo, antes de la Pasión. Aquí el sufrimiento llega a su plenitud. El Siervo, inocente, se entrega por los demás (por "los muchos", o sea, por todos) y carga sobre sí las deudas de los pecadores. Una especie de "coro" comenta en 53, 1-10 lo que ha dicho Dios hasta ese momento, y canta la impresionante profundidad del dolor del Siervo: "Despreciable, varón de dolores ...Eran nuestras dolencias las que él llevaba, él fue herido por nuestras rebeliones". Pero los últimos versos, otra vez en labios de Dios, hablan de la glorificación de su elegido: verá la luz, su sacrificio habrá servido de salvación para todos, y Dios le hará grande y poderoso, porque "él tomó el pecado de muchos e intercedió por los pecadores".

En los cuatro cantos se habla cada vez con mayor precisión de la misión del Siervo: elegido desde el seno materno, recibe la fuerza del Espíritu porque está destinado a hacer volver al pueblo de Israel a los caminos de Dios, y llamado a ser luz para todas las naciones, y a entregar su vida por la salvación de muchos. Y también con creciente intensidad, de los sufrimientos que tendrá que soportar, desde las fatigas y las dudas y los golpes hasta la muerte. Para ser finalmente glorificado por Dios.

Estos poemas son en verdad una de las cumbres teológicas principales de todo el Antiguo Testamento. Nada extraño que el Nuevo Testamento les dé también tanta importancia. Nunca se ha hablado tan claro del valor redentor del sufrimiento. Anticipan lo que diría Jesús del grano de trigo que muere para dar fruto. A nosotros nos ayudan a contemplar y agradecer en estos días la muerte de Cristo como la muerte "vicaria" por nosotros, la muerte "expiatoria" por la que el verdadero Siervo nos alcanza la salvación. ·

J. ALDAZÁBAL
MISA DOMINICAL 2000, 5, 49-50

jueves, 14 de abril de 2022

#1509 - Jueves Santo 2022

 Juan 13, 1-15


"<Y se puso a lavarle los pies a sus discípulos>. Es una escena que explica quien es Jesús, cual es su intención en la historia y que es lo que busca de los seres humanos. Todo el camino que Jesús ha emprendido de servicio a la humanidad, de abajamiento, de humildad, culminara con la <hora> en la cual Dios revela su gloria. es la ultima cena de Jesús. se puede decir que es su testamento. Todo esta dicho: el amor es lo único que puede transformar al ser humano y al mundo. No hay otro camino, no hay otra fuerza que haga posible la nueva humanidad. Cada vez que un creyente participa en la celebración eucarística, se esta acercando al centro de la vida cristiana. De la eucaristía el cristiano tiene que salir renovado y transformado por la fuerza del amor y con la tarea de renovar y transformar el mundo desde el amor  que ha celebrado".

"Si yo, el Maestro y el Señor, les he lavado los pies, con cuanta mayor razón ustedes deben lavarse los pies unos a otros".

Tomado del Diario Bíblico 2020

miércoles, 13 de abril de 2022

#1508 - Canto del Siervo de Yahvé 3

Como preparacion para el Triduo Pascual

 LOS CANTOS DEL SIERVO EN SEMANA SANTA

En la Semana Santa leemos en la Eucaristía los cuatro cánticos o poemas de Siervo:

* lunes, el 1°, Isaías 42

* martes, el 2°-, Isaías 49

* miércoles, el 3°-, Isaías 50 (más abreviado, se leyó el Domingo de Ramos).

* viernes, el 4°-, Isaías 52-53.

Estos poemas del Siervo pertenecen al "Segundo Isaías", un profeta que habló a mediados del siglo VI antes de Cristo, durante el destierro de Babilonia, añadiendo al libro original de Isaías los capítulos 40-55, llamados "el libro de la consolación".

El tercer canto (Is 50, 4-9) lo dice también el Siervo. Describe su misión como la de un discípulo abierto a lo que Dios le dice: "El Señor me ha abierto el oído para que escuche como los iniciados". Primero escucha como discípulo y luego transmite a los demás esas palabras: "Para saber decir al abatido una palabra de aliento". En este tercer canto se habla más explícitamente del sufrimiento: el Siervo ofrece su espalda a los golpes, su mejilla a los que le mesan la barba, su rostro a los insultos y salivazos. Pero también aquí la confianza que tiene en Yahvé es la que le dará ánimos para perseverar en su misión. "El Señor me ayuda: no quedaré defraudado". No se tendrá que avergonzar. Si el Señor le ayuda, ¿quién podrá condenarle?

martes, 12 de abril de 2022

#1507 - Canto del Siervo de Yahvé 2

Como preparacion para el Triduo Pascual

 LOS CANTOS DEL SIERVO EN SEMANA SANTA

En la Semana Santa leemos en la Eucaristía los cuatro cánticos o poemas de Siervo:

* lunes, el 1°, Isaías 42

* martes, el 2°-, Isaías 49

* miércoles, el 3°-, Isaías 50 (más abreviado, se leyó el Domingo de Ramos).

* viernes, el 4°-, Isaías 52-53.

Estos poemas del Siervo pertenecen al "Segundo Isaías", un profeta que habló a mediados del siglo VI antes de Cristo, durante el destierro de Babilonia, añadiendo al libro original de Isaías los capítulos 40-55, llamados "el libro de la consolación".

El segundo canto (Is 49,1-6) está en labios del mismo Siervo, que es consciente de haber sido elegido desde el seno materno para una misión concreta: ser en manos de Dios como una espada, como una saeta, para conseguir sus fines; tiene que unificar al pueblo de Israel y hacer que vuelva a Dios y, además, ser luz de las naciones. Pero aquí ya aparece un elemento que en el primer canto sólo se podía leer entre líneas: las dificultades que va a tener el Siervo. Habla de fatiga y de dudas: ¿será en vano todo lo que va a hacer? ¿resultará todo un fracaso? "En vano me he cansado, en viento y en nada he gastado mis fuerzas". Pero triunfa la confianza en Dios: "Mi Dios era mi fuerza".

lunes, 11 de abril de 2022

#1506 - Cantos del Siervo de Yahvé

 

Como preparacion para el Triduo Pascual

 LOS CANTOS DEL SIERVO EN SEMANA SANTA

En la Semana Santa leemos en la Eucaristía los cuatro cánticos o poemas de Siervo:

* lunes, el 1°, Isaías 42

* martes, el 2°-, Isaías 49

* miércoles, el 3°-, Isaías 50 (más abreviado, se leyó el Domingo de Ramos).

* viernes, el 4°-, Isaías 52-53.

Estos poemas del Siervo pertenecen al "Segundo Isaías", un profeta que habló a mediados del siglo VI antes de Cristo, durante el destierro de Babilonia, añadiendo al libro original de Isaías los capítulos 40-55, llamados "el libro de la consolación".

Este Siervo de Yahvé que anunciará la salvación, que será luz para las naciones, que se ofrecerá él mismo a la muerte para salvar a todos y que finalmente será glorificado por Dios, había sido identificado con el pueblo entero de Israel, al que también se le llama "siervo", y que cumpliría así una función intercesora por toda la humanidad. Pero ya los mismos judíos lo interpretaron pronto como el anuncio de un personaje concreto, que asumiría en su propia vida la historia de su pueblo.

En el Nuevo Testamento se aplicó claramente esta figura a la persona de Jesús de Nazaret, mediador de la salvación para todas las naciones. Es muy expresivo el episodio del eunuco que iba leyendo en su carro el pasaje de Is 53,7-8, sobre la oveja que llevan al matadero, que no abre la boca para quejarse y da su vida por los demás. El eunuco pregunta de quién hay que entender estas palabras, y entonces el diácono Felipe le anuncia la Buena Nueva de Jesús (Hechos 8).

El canto primero (Is 42,1-7) está puesto en boca de Dios, que presenta a un elegido, su preferido, sobre el que enviará su Espíritu para que pueda cumplir bien su misión, que no será nada fácil: dictará ley a las naciones, implantará la justicia y el derecho. "Te he destinado a ser alianza del pueblo y luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos...". Y todo eso no lo hará con violencia: no alzará la voz, no acabará de quebrar la caña débil ni apagará la mecha vacilante. En la escena del bautizo de Jesús en el Jordán, los evangelistas aplican a Jesús estas palabras de Yahvé sobre el Siervo. Más tarde, Mateo (Mt 12,18-21) refiere a Jesús todo este primer poema.

domingo, 10 de abril de 2022

#1505 - Semana Santa y Domingo de Ramos

La pascua de Jesús -Domingo de Ramos

Hoy da comienzo la entrada al pórtico de la Semana Santa con la celebración del Domingo de Ramos.


1.1. Celebrar la Pascua del Señor
Los primeros cristianos celebraban la resurrección del Señor cada domingo. El primer día de la semana, el mismo en que Jesús resucitó, todos los creyentes se reunían para celebrar la Eucaristía. En esta celebración, repitiendo los gestos y palabras de Jesús en la última cena, hacían memoria de su entrega por nosotros y de su gloriosa resurrección. No es de extrañar que en estas primeras celebraciones se leyeran relatos de la pasión de Jesús y del descubrimiento de la tumba vacía por parte de los primeros discípulos.
Muy pronto, además de la celebración del domingo o Pascua semanal, los cristianos de inicios del siglo II comienzan a recordar la resurrección de Cristo en el mismo día en que sucedió. Esta Pascua anual se fijó, tal y como se celebra ahora, en el domingo siguiente a la primera luna llena de la primavera. El contenido de esta fiesta era, sobre todo, bautismal, ya que en esa noche eran bautizados y participaban por primera vez de la Eucaristía los nuevos cristianos.
La historia de la celebración de la Pascua cambió radicalmente gracias a una mujer consagrada de origen español, más concretamente de noroeste de la península, llamada Egeria, que decidió allá por el año 381 peregrinar a la tierra de Jesús. En su viaje fue escribiendo un relato de todo aquello que iba viendo y, de modo particular, nos describe las celebraciones de la Pascua en la ciudad de Jerusalén. Egeria nos va narrando todos los ritos que se suceden ya que la peculiaridad de la celebración en aquella ciudad era disponer de los lugares exactos donde sucedieron los acontecimientos finales de la vida de Jesús.
Así, Egeria nos refiere la celebración en el Cenáculo la tarde del jueves, la oración en el Calvario en el viernes y la adoración de la cruz y la fiesta en la noche del sábado al domingo en el sepulcro.
Con su vuelta a España, el relato de Egeria se fue difundiendo por todo el mundo cristiano y en muchos lugares se quiso imitar lo que ella nos contaba de Jerusalén. Al no disponer de los lugares exactos, se pensó como solución el convertir el templo en la ciudad de Jerusalén durante una semana. Esta es la clave de la Semana Santa cristiana: nuestra iglesia se convierte en la ciudad santa. Así, el jueves nos reunimos en el Cenáculo, el viernes al pie de la cruz en el Calvario y el sábado en la noche en la intimidad del sepulcro.
Celebrar, pues, la Pascua del Señor, es trasladarnos espiritualmente a la ciudad de Jerusalén en los tiempos de Jesús, para acompañarle paso a paso en su entrega redentora, para hacer presente, hoy, su presencia viva que nos salva.

1.2. DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR

El Domingo de Ramos, como tal, no forma parte del Triduo Pascual sino que es como su pórtico. La Iglesia celebra este domingo dos aspectos: por una parte, la entrada del Señor en la ciudad de Jerusalén, y por otra, la Pasión del Señor. De ahí el nombre mismo de este domingo.
           La celebración tiene, pues, dos partes. En la primera se hace memoria de la entrada del Señor en Jerusalén con la bendición y procesión con los Ramos. En la segunda, ya en el templo, se celebra la Pasión del Señor Jesús cuyo centro es la lectura del relato según san Lucas (Siclo C) y la actualización de este misterio que se da en la misma Eucaristía.

2.1. Celebrar la entrada de Jesús en Jerusalén
Esta breve celebración está pensada para celebrarla en familia en el del Domingo de Ramos. También puede utilizarse para la oración personal.

MONICIÓN INICIAL


 “¡Hosanna al Hijo de David!”. Con la celebración del Domingo de Ramos la Iglesia nos disponemos a inaugurar la Pascua del Señor. Pero ésta no es una Pascua cualquiera, ésta es su Pascua, aquella cuya sangre, la del Cordero inmolado, víctima por nuestros pecados, nos alcanzará la verdadera liberación de la esclavitud del pecado y de la muerte. Signo de esta Pascua verdadera y definitiva es esta entrada regia en Jerusalén, ciudad del gran rey: los ramos con que Jesús es aclamado como hijo de David son el anuncio de su Pasión gloriosa, voluntariamente aceptada. Para esta hora Cristo ha venido al mundo, vivamos su entrega unidos a Él, metidos en su Corazón, en sus sentimientos más hondos: si con Él morimos, viviremos con Él. 


ESCUCHA DE LA PALABRA DE DIOS


Por este motivo, recordando con fe y devoción la entrada salvadora, escuchemos la Palabra del Señor para que, participando de su cruz por la gracia merezcamos un día tener parte en su resurrección y vida.

LECTURA DEL EVANGELIO


Del Evangelio según san Lucas 19, 28-40                                                                                     

ORACIÓN DE LOS FIELES


Pidamos ahora Dios Padre, que por nosotros entregó a su Hijo Jesús a la muerte y lo levantó sobre todo, como Mediador nuestro. Lector:
-       Por la Iglesia, que se prepara para celebrar los misterios de la Pasión, muerte y resurrección de Cristo; que, unida a Él, como a su esposo, se vea renovada en la caridad y proponga siempre a los hombres la salvación que viene de la cruz gloriosa de Cristo. Roguemos al Señor.
-       Por nuestra nación y por todas las naciones del mundo, para que Cristo, rey de paz, instaure en todas las sociedades humanas el suave y poderoso reinado de la nueva ley del amor. Roguemos al Señor.
-       Por todos aquellos que, como Cristo, se encuentran abandonados y humillados, para que, unidos a su cruz salvadora, completen con sus sufrimientos lo que falta a la Pasión de Cristo. Roguemos al Señor.
-       Para que el Señor siga fijando sus ojos en muchos niños y jóvenes de nuestras parroquias que, siguiendo la llamada al sacerdocio, continúen transmitiendo su mensaje de salvación y misericordia a los hombres de nuestro tiempo. Roguemos al Señor.
-       Para que el Señor auxilie a todos los enfermos por el coronavirus, dé fortaleza a sus familias y a aquellos que los atienden y cuidan. Roguemos al Señor.
-       Por nosotros, que nos disponemos a vivir estos días santos unidos a la cruz de Cristo, para que abramos nuestro corazón a su gracia y a su misericordia, y por la celebración de su Misterio Pascual, renueve en nosotros el don de la vida nueva de hijos de Dios. Roguemos al Señor. Se pueden incluir alguna intención particular. 

PADRE NUESTRO

Concluyamos nuestra oración como el Señor Jesús nos enseñó: Todos: Padre nuestro…

ORACIÓN FINAL


DIOS todopoderoso y eterno que hiciste que nuestro Salvador se encarnase y soportara la cruz para  que imitemos su ejemplo de humildad, concédenos, propicio, aprender las enseñanzas de la Pasión y participar de la resurrección gloriosa. Por Jesucristo nuestro Señor.
Todos: Amén.