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lunes, 26 de junio de 2023

#1935 - Doctrina social 35

 Doctrina Social de la IGLESIA (DSI) 35

(Extractos tomados de “Doctrina Social de la Iglesia, manual abreviado” – Biblioteca de Autores Cristianos Fundación Pablo VI- Madrid – segunda edición MMII)

TERCERA PARTE

CULTURA

Capítulo VIII –La Cultura

I.      Las relaciones entre la fe y la cultura

“Las relaciones entre el mundo de la cultura y el de la fe son dialécticas, porque la cultura no es lo absoluto sin un camino hacia el Absoluto. La cultura no llega hasta la profundidad del sentido ético y ontológico de la conciencia moral que es el mundo de la fe. Pero el cristianismo y la cultura se relacionan de manera favorable. Porque cristo mismo vivió una cultura particular y la Iglesia hoy esta presente en las más diversas culturas. La relación es desfavorable si se afirma que el Evangelio es sobrenatural y no puede aceptar la colaboración de la razón. El reciente secularismo entiende la religión como una forma inmadura de existencia y exige que el hombre prescinda de la religión, y por tanto, de cualquier tipo de relación con ella”.

 

II.    Un nuevo humanismo: hacia una cultura de la solidaridad universal

“La cultura del desarrollo necesita referentes determinados y explícitos, que son: Dios, la naturaleza y una escala de valores. Dios como verdad primera y bien soberano; la naturaleza, que les entrega a los hombres; y una escala de valores inalterables, heredada de generaciones pasadas y del trabajo contemporáneo, que obligan a «aumentar todavía mas el circulo de la familia humana». Ahí nacen, crecen y a veces mueren las civilizaciones. Porque para las naciones y para las personas, la avaricia es la forma mas evidente de un subdesarrollo moral (Evangeliium niutandi – Pablo VI – 16-19)”.

 III.  El análisis cultural favorece la orientación de la conducta moral de las personas y de los pueblos

          «Un desarrollo que no abarque la dimensión              cultural, trascendente y religiosa del hombre y de la sociedad, en la medida en que no reconoce la existencia de tales dimensiones, y no orienta en función de las mismas sus objetivos y prioridades, contribuirá aún menos a la verdadera liberación”.