miércoles, 7 de enero de 2026

#2918- Calma la tempestad

 Comentario 

Jesús vio las dificultades de sus discípulos mientras cruzaban el lago con el viento en contra. No quería que quedaran a la deriva, así que se acercó caminando sobre el agua para calmarlos y apaciguar el viento. Sin embargo, su presencia inesperada les causó miedo, pues pensaron que era un fantasma. Este caos refleja la confusión interior de los discípulos: aún no comprendían el milagro de la multiplicación de los panes como un signo del verdadero poder de Jesús, quien no solo hace milagros, sino que es el Señor y Pastor. Por eso, Jesús los tranquiliza y les dice claramente: “Soy yo, no teman”, revelando su identidad divina. Todos los milagros que realiza tienen ese fin: revelar quién es y cuál es su misión. Nos invita a confiar en Él en cada situación de nuestra vida, sabiendo que siempre está cerca para calmar nuestras tempestades.

Diario Bíblico Claretiano 2026

martes, 6 de enero de 2026

#2917- Epifanía

 La Fiesta de la Epifanía celebra la manifestación de Jesús como luz para todas las naciones, recordándonos la universalidad de la salvación y la misión de la Iglesia en el mundo. En la primera lectura, el profeta nos invita a levantarnos y brillar, porque la luz de Dios ha llegado para iluminar cada rincón de la humanidad. Esa misma luz fue vista por los magos de Oriente, quienes, siguiendo una estrella, encontraron al Mesías y lo adoraron. Desde los humildes pastores hasta los reyes extranjeros, todos son llamados a caminar hacia Cristo, la luz que no discrimina ni excluye.

Esta luz no emana de un lugar distante, sino que surge del propio Niño Jesús en el pesebre y se expande por todo el mundo. La estrella que guió a los magos simboliza la revelación de Dios que llega a todos, sin barreras de cultura, lengua o nación. Herodes intentó apagar esta luz, pero sus oscuros planes no lograron vencer el brillo de Cristo. En este contraste entre la luz y la oscuridad, comprendemos que la luz de Dios es imbatible; aún el más pequeño rayo de esperanza puede disipar la oscuridad.

En el contexto de la Iglesia Sinodal, la Epifanía nos recuerda nuestra misión de abrirnos a todos los pueblos y culturas, derribando las barreras que nos separan. Como dice el Papa Francisco, estamos llamados a construir “canales de amistad”, para que la luz de Cristo pueda brillar en cada rincón y alcance a todos. La salvación que ofrece Jesús no es exclusiva, sino un regalo para todo el mundo, y la Iglesia, en su misión universal, debe reflejar esta apertura, acogiendo a todos sin excepción y caminando juntos hacia la luz de Cristo.

Hoy, la Iglesia es invitada a ser signo de esta luz en un mundo fragmentado, llevando el mensaje de amor y esperanza sin fronteras, y manifestando la gracia que Dios ofrece a toda la humanidad.

Diario Bíblico Claretiano 2026

lunes, 5 de enero de 2026

#2916- Himno del Oficio de Lecturas

 Himno Oficio de lecturas 


Ver a Dios en la criatura,

ver a Dios hecho mortal

y ver en humano portal

la celestial hermosura.

¡Gran merced y gran ventura

a quien verlo mereció!

¡Quién lo viera y fuera yo!


Ver llorar a la alegría,

ver tan pobre a la riqueza,

ver tan baja a la grandeza

y ver que Dios lo quería.

¡Gran merced fue en aquel día

la que el hombre recibió!

¡Quién lo viera y fuera yo!


Poner paz en tanta guerra,

calor donde hay tanto frío,

ser de todos lo que es mío,

plantar un cielo en la tierra.

¡Qué misión de escalofrío

la que Dios nos confió!

¡Quién lo hiciera y fuera yo! Amén.


Feliz vísperas de ReyesSi 

#2915- Ámense unos a otros

 5 de enero 

Antes de la Epifanía 

Primera Lectura

1 Jn 3, 11-21 • Hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a los hermanos.

Queridos hermanos: Este es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros.

No seamos como Caín, que procedía del Maligno y asesinó a su hermano. ¿Y por qué lo asesinó? Porque sus obras eran malas, mientras que las de su hermano eran justas.

No os sorprenda, hermanos, que el mundo os odie; nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en la muerte.

El que odia a su hermano es un homicida. Y sabéis que ningún homicida lleva permanentemente en sí vida eterna. En esto hemos conocido el amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos. Pero si uno tiene bienes del mundo y, viendo a su hermano en necesidad, le cierra sus entrañas, ¿cómo va a estar en él el amor de Dios?

Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras. En esto conoceremos que somos de la verdad y tranquilizaremos nuestro corazón ante él, en caso de que nos condene nuestro corazón, pues Dios es mayor que nuestro corazón y lo conoce todo. Queridos, si el corazón no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios.

Palabra de Dios


Salmo Responsorial

Sal 99, 1-5

℟. Aclama al Señor, tierra entera.

Aclama al Señor, tierra entera,

servid al Señor con alegría,

entrad en su presencia con vítores. ℟


Sabed que el Señor es Dios:

que él nos hizo y somos suyos,

su pueblo y ovejas de su rebaño. ℟


Entrad por sus puertas con acción de gracias,

por sus atrios con himnos,

dándole gracias y bendiciendo su nombre. ℟


El Señor es bueno,

su misericordia es eterna,

su fidelidad por todas las edades. ℟

 

Evangelio

Jn 1, 43-51 • Tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.

En aquel tiempo, determinó Jesús salir para Galilea; encuentra a Felipe y le dice:«Sígueme».

Felipe era de Betsaida, ciudad de Andrés y de Pedro. Felipe encuentra a Natanael y le dice:

«Aquel de quien escribieron Moisés en la ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret».

Natanael le replicó:

«¿De Nazaret puede salir algo bueno?».

Felipe le contestó:

«Ven y verás».

Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él:

«Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño».

Natanael le contesta:

«¿De qué me conoces?».

Jesús le responde:

«Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi».

Natanael respondió:

«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel».

Jesús le contestó:

«¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores».

Y le añadió:

«En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

Palabra del Señor

domingo, 4 de enero de 2026

#2914- Himno de laudes

 Himno de laudes


Entonad los aires

con voz celestial:

«Dios niño ha nacido

pobre en un portal.»


Anúnciale el ángel

la nueva al pastor,

que niño ha nacido

nuestro Salvador.


Adoran pastores

en sombras al Sol,

que niño ha nacido,

de una Virgen, Dios.


Haciéndose hombre,

al hombre salvó.

Un niño ha nacido,

ha nacido Dios. Amén.

sábado, 3 de enero de 2026

#2913- El Cordero de Dios

 En la lectura de hoy, Juan el Bautista presenta a Jesús como el Cordero y el Hijo de Dios. Comparte su visión del momento en que bautizó a Jesús: vio al Espíritu bajar como una paloma y quedarse sobre Él, confirmando así su identidad divina. Jesús experimentó esa presencia del Espíritu al inicio de su misión pública, lo que reafirmó su vínculo único con el Padre. Tanto Juan como los primeros discípulos de Jesús vivieron profundas experiencias místicas que fundamentaron su misión. Nos invita a preguntarnos: ¿hemos experimentado alguna vez una unión espiritual con Dios? Nuestro testimonio se fortalece cuando surge de nuestra propia vivencia espiritual o experiencia misionera.

Diario Bíblico Claretiano 2026

viernes, 2 de enero de 2026

#2912- Presentemos a Jesús

 En el Evangelio de hoy, vemos la humildad de Juan el Bautista, quien reconocía que su misión era solo la de preparar el camino para el Mesías. Jesús es el personaje central, no Juan. Él mismo aclaró que no era el Mesías, ni Elías, ni el profeta esperado. Su rol era anunciar la llegada de alguien mucho más grande. Así, mientras Jesús se hacía más grande, Juan se hacía más pequeño. El evangelista Juan no narra la infancia de Jesús, sino que presenta a Jesús en público por primera vez a través del Bautista. Con total sinceridad, Juan cumplió su misión de preparar al pueblo para quien traería la salvación. Fue el segundo misionero, después de María, en presentar a Jesús. Hoy, estamos llamados a imitar su ejemplo, siendo servidores de la Palabra, llevando a Jesús a los demás y acercando a la gente a Jesús.


Pensamiento del día.

“Jesús es joven entre los jóvenes para ser ejemplo y consagrarlos al Señor” (ChV 22).

Diario Bíblico Claretiano 2026