Ante el Santísimo 18
A veces en
el camino
no
reconozco Tu voz
y perdido
y extraviado
me alejo
de tu cabaña.
Y es que
cuando no te sigo
cómo lo encargó tu Padre.
el mal de
tu lado me arrebata.
¡Oh,
Jesús! Que con el padre
eras ese
solo Dios.
Déjame que
arrepentido