El pueblo de Israel fue descubriendo a lo largo de su historia su vocación: la llamada de Dios para ser germen del Reino para todas las naciones. ¡Qué propuesta tan grande y qué honor para Israel! Sin embargo, no siempre supieron vivirla. En varias ocasiones, no fueron fieles a ese llamado, y Dios con paciencia entrañable, esperaba que, en las catástrofes humanas, reaccionaran y abrazaran la vida justa, digna y fraterna que Él les ofrecía. Ellos no lo lograron del todo, ¿lo lograremos nosotros? A veces, mantenerse firmes en la fe en medio de las tribulaciones es difícil. Pero el Evangelio nos da claves: clamar a Dios, confiando plenamente en su acción. No con miedo, sino con certeza de que Él actuará. Si vivimos con esa confianza, cada día veremos la respuesta a la gran pregunta del Evangelio: ¿Quién es este que tiene poder sobre todo?
Diario Bíblico Claretiano 2026
No hay comentarios.:
Publicar un comentario