lunes, 2 de noviembre de 2026

#3223- Conmemoración de los fieles difuntos

 La muerte, en la fe cristiana, es una puerta hacia la resurrección. En Cristo, entendemos que su muerte nos abrió el camino para que nuestra propia muerte no sea el final, sino el inicio de la vida eterna. Por eso, San Pablo nos recuerda: “No se entristezcan como los que no tienen esperanza”. Y Jesús lo confirma en el evangelio: “El que cree en mí, aunque muera, vivirá”. Esta certeza nos consuela: nuestros seres queridos no mueren para siempre. Sin embargo, la muerte también trae una ambivalencia dolorosa. Por un lado, sentimos el dolor de la pérdida, y por otro, la culpa por lo que no dijimos o no hicimos. Por eso, es importante expresar amor, gratitud y gestos de bondad mientras compartimos la vida. Al final, lo que quedará será el recuerdo que dejamos: ¿será positivo o quedará algo pendiente? La invitación es clara: no dejemos nada por decir o hacer hoy.

Diario Bíblico Claretiano 2026

No hay comentarios.: