Reflexiones de un laico 44
Eclesiastés 1
1Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén.
2Vanidad de vanidades, dice el Predicador,
vanidad de vanidades, todo es vanidad.
8Todas las cosas son fatigosas,
el hombre no puede expresarlas.
No se sacia el ojo de ver,
ni se cansa el oído de oír.
15Lo torcido no puede enderezarse,
y lo que falta no se puede contar.
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